/
/
/
/
/
/
   
Fiesta de los jóvenes en diócesis de Rancagua

Una verdadera fiesta se vivió el sábado 7 cuando más de siete mil jóvenes llegaron hasta el Santuario de Puquillay, en Nancagua, para participar en la sexta versión de la peregrinación más joven del país, que este año se desarrolló bajo el lema “Maestro, ¿dónde vives? Vengan y verán” (Jn 1, 38).
Lunes 09 de Noviembre del 2009
  
Durante dos horas y media los jóvenes recorrieron más de ocho kilómetros, con gran entusiasmo y respeto, avanzando a su encuentro con Cristo y la Virgen, en la cima del cerro. Allí escucharon el mensaje del Pastor diocesano, monseñor Alejandro Goic, y disfrutaron de música católica, coreografías y bailes.

En la oportunidad el obispo instó a los jóvenes a descubrir lo que Jesús espera de ellos. “La juventud es la edad de las grandes decisiones, de descubrir la propia vocación. Muchos serán llamados al matrimonio, prepárense para ese verdadero camino vocacional. Construyan una familia cristiana. La sociedad necesita familias cristianas, familias santas, familias con hijos que amar y educar cristianamente. Otros serán llamados por el Señor, para darle la vida entera. Por amor a Él y a los hermanos, para ofrecer sus vidas al servicio del Reino de Dios. Como Santa Teresa de Los Andes, como San Alberto Hurtado. Mujeres consagradas y sacerdotes, mujeres y hombres de Dios, para servir a todos, especialmente a los más pobres, a los que no conocen a Cristo. Todos ustedes, queridos jóvenes, son la esperanza de nuestra Iglesia y de la Patria”, señaló.

Canto, baile y oración

La jornada comenzó a las 8:00 de la mañana, frente al gimnasio municipal de Nancagua, donde estaba instalada la primera estación, preparada por el Decanato de Rancagua, con el acompañamiento del Coro Santo Cura de Ars y la participación de Pablo Cifuentes, reggetonero católico de Temuco.

La segunda estación se ubicó frente al templo parroquial, bajo el lema “Maestro, ¿dónde vives?” y estuvo a cargo del IRFE y los colegios de Santa Cruz, donde el asesor diocesano de la Pastoral Juvenil, padre Miguel Ángel Riveros, dio el envío de esta peregrinación a los jóvenes, destacando la importancia de escuchar a Jesús.

La tercera estación se ubicó frente a la capilla de Puquillay Bajo, con el lema “Vengan y Verán”, y estuvo organizada por JOMIS diocesano y, finalmente, la cuarta estación se instaló frente a la entrada al santuario, con el lema “Fueron y Vieron”, en manos de los jóvenes del movimiento de Schöenstatt de San Fernando.

Al llegar al santuario, los jóvenes cantaron junto a Abba Nobis y desarrollarán dinámicas. Luego fue el turno de la presentación del padre Cristóbal Fones, s.j., lo que dio paso a la eucaristía, presidida por el Obispo Diocesano y concelebrada por los sacerdotes presentes.
Con posterioridad al almuerzo, los jóvenes vibraron con “La Fiesta del Reino”, en la que participaron Sandra Salas y su banda y, nuevamente, el reggetonero, Pablo Cifuentes.

La actividad se extendió, por primera vez, hasta las 19:00 horas. Durante la jornada, los jóvenes de la Diócesis de Rancagua pudieron vivir una fiesta junto a Jesucristo a los pies de la Virgen.







Fuente: Comunicaciones Rancagua


Rancagua, 09/11/2009