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Juan Pablo II recibe la imposición de la ceniza en el hospital
Jueves 10 de Febrero del 2005
  
CIUDAD DEL VATICANO, miércoles, 9 febrero 2005.-Juan Pablo II, quien recibió este miércoles la imposición de la ceniza en su habitación del hospital, ha experimentado una evidente mejoría, según ha declarado el cardenal Camillo Ruini, su obispo vicario para la diócesis de Roma, tras visitarle.

«El Santo Padre presidió esta mañana, en su habitación en el Policlínico Gemelli, la concelebración de la santa misa del Miércoles de Ceniza», explicó Joaquín Navarro-Valls, portavoz vaticano en un comunicado de prensa.

«Le impuso las cenizas, que fueron bendecidas por el Santo Padre, el primero de los concelebrantes», informó el director de la Oficina de Información de la Santa Sede. Según fuentes consultadas por Zenit podría haber sido el arzobispo Stanislaw Dziwisz, su secretario personal.

«Juan Pablo II invitó a participar en el sagrado rito a su médico personal, el doctor Renato Buzzonetti y a los demás médicos que le atienden», añadió Navarro-Valls.

El cardenal Camillo Ruini, quien es también e presidente de la Conferencia Episcopal Italiana, visitó al Papa este miércoles y al salir del Hospital Agostino Gemelli dijo a los periodistas: «Le he encontrado verdaderamente bien».

«El Santo Padre y yo hemos hablado de la diócesis de Roma y me ha impresionado el hecho de que también hoy ha querido acordarse de la diócesis en la santa misa y al inicio de la Cuaresma, como lo hemos hecho nosotros esta mañana en la basílica de San Juan de Letrán», añadió el cardenal.

Por lo que se refiere a la salud del Santo Padre, el cardenal Ruini afirmó: «quisiera dejar a todos una palabra de tranquilidad y de plena confianza».

Por primera vez en sus más de 26 años de pontificado Juan Pablo II no ha podido presidir el rito público del Miércoles de Ceniza en Roma.

En su lugar, lo hizo en la Basílica de San Pedro del Vaticano el cardenal James Francis Stafford, penitenciario mayor de la Penitenciaría Apostólica, quien al comenzar la homilía, refiriéndose al obispo de Roma, dijo: «experimentamos su espiritual presencia entre nosotros y le recordamos con afecto, pidiendo al Señor que le conceda las gracias necesarias para su carisma primacial de confirmar en la unidad de fe a los hermanos».

En la celebración de la Palabra, durante la oración de los fieles se rezó por el Papa, «para que pueda continuar su ministerio pastoral por el bien de la Iglesia y de toda la humanidad».

El Papa había pasado una noche serena en el Policlínico Gemelli, la octava desde que fue hospitalizado de urgencia por las complicaciones provocadas por la gripe, el 1 de febrero.

Fuente: ZENIT.org


, 10/02/2005