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P. Alejandro Castillo: “Todos los bautizados debemos ser discípulos misioneros”

En Copiapó, culmina Fiesta de La Candelaria 2010

Un llamado a reconocer a Jesús y acogerlo en la vida, y a hacernos responsables de la tarea evangelizadora, hizo el P. Alejandro Castillo, vicario general de la diócesis, en la homilía de la Misa Solemne de la Fiesta de La Candelaria, celebrada en el Santuario, el pasado domingo 7 de febrero, en Copiapó.

En su prédica, el P. Alejandro señaló que estamos llamados a vivir una experiencia profunda con Dios, junto a María Candelaria, que nos muestra a su hijo, y que es para los atacameños modelo de discípula misionera. El sacerdote agregó que en este año del Bicentenario, hemos construido un país más desarrollado pero que “nos pesa aún una desigualdad indignante”. Sabiendo que en nuestra cultura la mesa es lugar de encuentro familiar y fraterno “queremos invitar y ayudar a que en Chile se multipliquen las mesas para encontrarnos, para dialogar, para conversar como hermanos, para compartir el pan y la palabra, los proyectos y los bienes”, dijo el P. Alejandro, y concluyó señalando que Nuestra Señora de La Candelaria nos ayuda en la tarea de ser constructores de un país que sea “una mesa de inclusión, de alegría, justicia y paz”, y nos invita a conocer a su hijo Jesús, a escuchar su Evangelio, alimentarnos de su cuerpo y su sangre, y tener renovadas fuerzas “para nuestra misión que nace en él y termina en él”.

- Texto completo de la homilía del Padre Alejandro Castillo

Monseñor Gaspar Quintana cmf.: “Renovar el propósito de hacer de Chile una gran familia de hermanos y hermanas”


Esta celebración eucarística comenzó con un especial saludo del Obispo diocesano, Monseñor Gaspar Quintana, quien por primera vez no pudo estar presente en la fiesta mariana, debido a encontrarse en Santiago en recuperación de algunos problemas de salud. En sus sentidas palabras, don Gaspar agradeció a todas las personas “sus saludos, cartitas, llamados telefónicos y correos electrónicos me han expresado su oración y su cercanía afectuosa”. El Obispo dijo que lo que vivió “este último tiempo me han hecho ver, una vez más, mi situación de soledad y mi frágil condición humana, que, en frase de los médicos, pudiera haber sido terminal. Muchas gracias a todos Uds., pastores y fieles, por su acompañamiento, su oración y su recuerdo desde el corazón de la Iglesia”.

También dejó tareas para la comunidad, como agradecer a Dios los regalos dados a la Patria, pidiendo perdón por los errores cometidos; “renovar el propósito de hacer de Chile una gran familia de hermanos y hermanas, con la ilusión de vivir una cultura marcada por el Evangelio, bajo la mirada materna de María”; proteger la vida y promover la dignidad humana, especialmente de los excluidos; y cuidar la creación.

- Texto completo del Mensaje de Mons. Gaspar Quintana

Esta tradicional Misa Solemne se celebra junto a los bailes religiosos, y el jefe general de bailes, Pascual Castro, cantor a lo divino, canta algunos pasajes con el diácono Juan Cáceres.

El lunes 8 de febrero por la mañana se celebró, como todos los años, la Misa por los Chinos difuntos, en memoria de los integrantes de los bailes que ya han partido a la Casa del Padre.

Procesión de los bailes

La principal procesión de los bailes se realizó el domingo 7 a partir de las 5 de la tarde. Los más de 60 bailes religiosos se presentaron ante la imagen grande de la Virgen Candelaria, y luego iniciaron su recorrido por las calles cercanas al Santuario, en un itinerario que se prolongó por más de 3 horas. Al regreso al Santuario, el vicario general celebró la última misa del día.

La procesión de despedida tuvo lugar la tarde de este lunes 8, con los bailes que aún permanecían en el Santuario.

Encuentro con los trabajadores

El sábado 6 por la noche tuvo lugar el Encuentro de la Virgen con el mundo del trabajo. En esta liturgia, organizada por la Pastoral del Trabajador de la diócesis, se rezó por todos los trabajadores, así como por quienes están cesantes o no tienen trabajo digno. En su prédica, el Vicario General, P. Alejandro Castillo, calificó de inaceptables algunas situaciones sufridas en los últimos días. Hizo referencia específicamente a la huelga de hambre de los mineros de la empresa Carola, conflicto que luego de varios días de paralización y de huelga de hambre, se resolvió de manera pacífica. También mencionó a un grupo de inmigrantes que trabajaban en un predio del valle de Copiapó como temporeros, y que fueron llevados al vecino puerto de Caldera y literalmente dejados allí, en medio de la noche y sin su paga. En este conflicto intervino también la Pastoral Social de la diócesis, que se preocupó de implementar lugares de alojamiento y alimentación para ellos a la espera de las gestiones de la Dirección del Trabajo.

Durante la celebración se recordó a los mineros fallecidos desde la última fiesta de La Candelaria, encendiendo por cada uno una antorcha al pie del altar.

Fuente: Comunicaciones Copiapó







Copiapó, 09/02/2010
 


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