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Obispo de Iquique: “Estamos viendo un país que quiere ser verdaderamente solidario”

“Estamos reunidos para levantar el alma de Chile”, esa fue la premisa de Monseñor Marco Ordenes durante la eucaristía que la noche del viernes presidió, acompañado de gran parte del clero presente en nuestra diócesis, en la Catedral de Iquique, para orar por las victimas del terremoto y tsunami que afectó al centro y sur del país, y encontrar consuelo para los sobrevivientes.
Sabado 06 de Marzo del 2010
  
La misa contó la presencia de diversas autoridades civiles y militares, trabajadores, empresarios y fieles que conmovidos por lo ocurrido se acudieron al templo con ayuda en alimentos no perecibles que voluntarios de Caritas Chile recolectaron y trasladaron al centro de acopio en el Estadio Cavancha.

Durante la eucaristía, el Obispo de Iquique señaló que “¿es posible cantar que el Señor hace grandes maravillas cuando vemos una tierra completamente destruida, tantas casas, tantos muertos, tanta gente con problemas?, la verdad es que es difícil de comprender. Pero tampoco es fácil comprender que del Misterio de la Cruz brota la resurrección, y sin embargo apostamos la vida y la existencia a esta verdad”.

A esto continuó “por eso estamos reunidos aquí para que brote verdaderamente la esperanza, porque la esperanza no brota solo de lo que podamos hacer con nuestras manos, (…) nosotros tenemos la experiencia en el interior de la región donde quedan muchas cosas pendientes, sabemos que o es fácil, sin embargo lo material se puede levantar, pero no es solamente eso, frente al ¡Chile Levántate! Tenemos que levantar también el alma más profunda del país, porque el alma de un país se va construyendo con lo que nosotros somos, pensamos, decidimos y actuamos”.

Así mismo, el Obispo de Iquique destacó que en estos días hemos visto dos caras de Chile, la cara solidaria que se impone, pero también esa otra cara marcada por el pillaje y vandalismo, “Es impactante ver que en edificios derrumbados la gente no conoce a sus vecinos, tenían varios años juntos pero no sabían que estaba sola la persona que vivía al lado nuestro. Algo nos ha pasado en nuestro país, hemos levantado una nación con grandes logros económico, pero hemos perdido fraternidad, hemos perdido capacidad de encuentro, entonces el “yo”, el individualismo se hace tan fuerte que frente a una desgracia a veces se impone el “yo” y no el nosotros. Cuando hablamos de levántate Chile, e suplicamos con el alma al Señor, que se pueda levantar no solo en lo material sino que también con esa alma de Chile que es un nosotros solidario fraterno y respetuoso de unos con otros”.

También destacó el testimonio generoso de muchos, jóvenes, la valentía de nuestras fuerzas armadas, de la organización de nuestras autoridades que busca hacer lo mejor y la generosidad de nuestras familias, “vemos un país que quiere ser verdaderamente solidario y es que de una tragedia se puede sacar bien, la Cruz es para nosotros los cristianos, el signo de nuestra esperanza, no se muy bien como se tejen las cosas, pero lo que si sé y por eso estoy aquí con ustedes, que incluso en las cosas mas trágicas se puede sacar bien, por eso ponemos la bandera, la patria a los pies del Señor porque nos sentimos débiles ye impotentes, pero estamos aquí”.

En este año del bicentenario que pensábamos en grandes festejos, tendremos que pensar en acciones más simples, más sencillas acotó el Obispo “que pueda ser como en una familia chilena que cuando quiere celebrar y no tiene mucho, será capaz de celebrar con una taza de té y un poco de pan. El valor de la familia en Chile es tremendamente importante, nos estamos buscando, bequémonos también hoy día en un abrazo de solidaridad y pidamos también a Dios que con el terremoto aprendamos también a no olvidarnos del otro, a tener el corazón tremendamente pendiente de mi vecino, del que no conozco y que podamos ser profundamente solidarios porque esa es el alma de esta patria que amamos”.

Es posible aprender lecciones, reflexionó el Pastor haciendo un llamado a las autoridades actuales y las que vendrán preocupado por que seamos capaces de prevenir situaciones como estas diciendo “necesitamos prepararnos de mejor manera, para enfrentar esta realidad de nuestro país y enfrentar mas solidariamente y oportunamente el evento que pueda venir, pero necesitamos organizarnos de mejor manera”.

Finalmente el Obispo señaló “pidamos esta noche por los que están durmiendo en carpas y que están con frío y algunos con hambre, pero sobretodo con una inquietud tremenda en el alma. Oremos también por los que ya partieron a la casa del Padre, que el Señor los reciba en su misericordia y oremos por esta patria que amamos y llevamos en el corazón”.

Una copia feliz del Edén, así vemos nuestro país y a pesar de lo que nos pasa nos levantaremos, “Levántate Chile pero levántate con esperanza no solo en lo que puedes hacer con tus manos, sino también con una esperanza que viene de lo alto, una esperanza que te viene de Dios”.

Finalizando la Eucaristía, como signo de unidad, la asamblea elevó una oración por Chile uniendo a representantes de distintos sectores de la sociedad con cintas tricolores que salieron desde el altar, mostrando que desde Iquique también queremos levantar el alma de nuestro dolido país.

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Fuente: Comunicaciones Iquique


Iquique, 06/03/2010