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Obispo expuso cinco puntos desde los cuales iniciar la pastoral
Exitosa Asamblea Diocesana en Iquique

A partir del encuentro personal con Jesucristo, el primero de cinco puntos, el obispo de Iquique invitó a los cristianos católicos a iniciar el año pastoral de la Diócesis de Iquique.
Lunes 22 de Marzo del 2010
  
Con mucho entusiasmo, y en un ambiente alegre; fraterno y en comunión, alrededor de 400 fieles reflexionaron acerca de la realidad pastoral de la Iglesia Local, sus desafíos y cómo enfrentarlos, en la Asamblea Diocesana que se realizó en dependencias del Colegio Obispo Labbé.

En esta instancia, en que el Obispo junto a los sacerdotes; religiosas; diáconos; Consejos Pastorales; Movimientos; Áreas Pastorales y Colegios Católicos, entre otros, cinco agentes pastorales: un sacerdotes, un Diácono permanente, una religiosa una laica y un joven expresaron desde su punto de vista individual las fortalezas y las debilidades de la Iglesia, además de los desafíos que tiene en los diversos sectores que la componen: Iquique, Alto Hospicio, La Pampa, la Cordillera y la Unidad Pastoral Costa Sur.

Así, entre los temas que fueron destacados se encuentra la necesidad de consolidar y fortalecer la Pastoral Juvenil Diocesana, la necesidad de crear la Pastoral Universitaria y de Niños. También la urgencia hacer un espacio más extenso de reflexión basada en la oración profundamente, con el objetivo de mirar lo que se ha hecho en lo pastoral y los desafíos que se tienen para un futuro mejor en el quehacer evangelizador de la Iglesia, además de entusiasmar y llamar a los jóvenes a participar activamente en lo pastoral.

Por otra parte, se destacaron la renovación de la catequesis familia, el crecimiento de la Pastoral Social, los espacios de formación que se han generado y fortalecido en la diócesis para agentes laicos y para quienes caminan hacia el diaconado permanente y la gran fuerza que tiene la piedad popular en la diócesis especialmente en el Santuario Nuestra Señora del Carmen de La Tirana, entre otras.

Del mismo modo, y con mucho entusiasmo, todos los fieles participaron en la Asamblea Diocesana, aportando opiniones, reflexiones y elevando también su oración al Señor para que siempre su mano y presencia esté entre nosotros, y con quienes hoy sufren en el sur de nuestro País.
Los resultados de los trabajos grupales que se hicieron, serán recavados en el obispado de Iquique, con la finalidad de que puedan también ser un aporte en el trabajo pastoral, evangelizador y social que se llevará a cabo en la Diócesis.

Al finalizar esta Asamblea Diocesana, el moderador anunció la visita de la imagen de la Virgen del Carmen, la cual fue traída por los jóvenes de la pastoral diocesana, y como signo de unión a la Madre, y al Señor Jesús, fueron entregadas cintas de distintos colores a los asistentes, con el fin de elevar la oración al Dios de la Vida.

Cinco puntos para iniciar la pastoral

En la oportunidad, Monseñor Marco Antonio Ordenes también entregó cinco puntos fundamentales desde donde iniciar el trabajo pastoral de la Iglesia diocesana, todos ellos desde la premisa: “no hay pastoral, no hay de Iglesia, si no partimos desde Jesucristo, centrados en Jesucristo”.

La falta de profundidad espiritual es uno de los grandes problemas de la Iglesia en el mundo de hoy, lo cual denota superficialidad “nos hemos dejado llevar por los vaivenes de muchas teorías o pensamientos, lo que nos ha hecho perder la centralidad de Jesucristo”, señaló el Pastor.

“Por eso nuestra pastoral tiene que partir desde el encuentro con Cristo. Que no parta de otro lado. Que no parta desde la idea que tengo y de las cosas que quiero realizar este año, que no parta de los sueños que he planteado y de las ideas que vengo elaborando hace tiempo, puede ser que esas sean, pero dejémosla en un costado y primero encontrémonos con el Señor” señaló.

Frente a esta certeza, monseñor Ordenes invitó a los fieles a encontrarse más con Jesús, “nos falta ponernos más a la escucha del Maestro, por eso quisiera formular los cinco puntos de dónde partir y el Padre nos dirá a dónde vamos a llegar. Si partimos desde estos puntos estamos partiendo bien. Lo importante es saber partir, y Dios va arreglándoles las cosas a sus amigos en el camino. A Abraham le dijo una sola cosa: vete de esta tierra a la que yo te voy a mostrar. El Señor nunca lo dice todo o si no pregúntenle a la Virgen María, a quien solo le dijo: te invito a ser la madre de mi Hijo. No le dijo que iba a morir en la cruz, ni que tenia que irse al exilio, no le dijo que se le iba a perder su hijo a los 12 años”.
Dios va diciendo las cosas en el camino, aseguró el Obispo de Iquique, y expuso los “cinco puntos desde los cuales podríamos partir, desde los cuales invito a esta Iglesia a partir”:

Primero y ante todo, el Encuentro personal con el Señor. “Aquí se discierne, se orienta y se arma la vida, aquí se define la ruta, encontrándose con Cristo de verdad, poniendo lo que yo soy delante de Él. Este punto es fundamental. (…) Somos muy buenos para organizar cosas, pero tan malos para dejar tiempo suficiente para encontrarnos con Jesucristo. (…) El encuentro personal con Jesucristo es la base, es el sentido de la Iglesia, si esto no está y no lo fomentamos, no tiene mucho sentido la Iglesia”.

En segundo lugar está la Opción por una Iglesia de Comunión. “Una opción es como un voto, es decir: me juego todo por esto, si pierdo, pierdo, pero lo importante es que me la jugué. La comunión, es una opción, y siempre implica renuncia y sacrificio porque el que quiere seguir a Jesucristo tiene que saber que se tiene que sacrificar y renunciar a muchas cosas. Estas dos palabras olvidadas en el vocabulario de la Iglesia, tenemos que recuperarlas urgentemente. (…) Nosotros no tenemos porqué caernos todos bien. No siempre las ideas del otro son las que más me gustan, pero la comunión es esto, saberse acoger y dejarse de pelar, saberse respetar y dejarse de ofender, saberse mirar con cariño y dejar de desearse el mal, es ser sincero y no. La comunión es una opción. Sentarse a la mesa con alguien que me cae mal es una opción, pero recuerden que no se sientan solamente ustedes, seria imposible, los cristianos se sientan con Jesucristo y con su enemigo al lado, por eso puede ser hermano. Sin esta opción no hay pastoral. Juguémonos la vida por la comunión en la Iglesia”.

En el tercer punto, destacó el Ardor Apostólico. “Es decir el encuentro si es de verdad con Jesús, renueva mi corazón. Me entusiasma de nuevo y nos devuelve el amor primero. Jesús le dice a la Iglesia de Éfeso, en el libro del Apocalipsis: mira, tú has sido tan inteligente, tan hermosa como Iglesia, pero ¿sabes lo que aquí ha pasado?, tienes un problema, te deprimiste, porque perdiste tu amor primero. Te desinflaste en el amor, por eso mira cómo actúas hoy día. Tenemos que recuperarnos y animarnos unos con otros en recuperar el ardor, el entusiasmo, las ganas. No habrá ardor en el corazón si no hay encuentro con Jesucristo.

Juan el Bautista, está enamorado del Señor, esa es nuestra fuerza y ahí esta nuestro entusiasmo. Yo les pregunto a ustedes; ¿hace cuánto tiempo no comentan con alguien que están enamorados de Jesucristo, que Él es el amor de sus vidas, hace cuánto tiempo en una mesa entre consagrados y laicos, no hablamos de él?. (…) Por eso el que anda en amor, es amigo y no es esclavo, un pastor y no un pastor asalariado que cuando ve el lobo sale arrancando y le da lo mismo las ovejas, cuando andamos en amor somos trabajadores animosos, entusiastas y no del mínimo esfuerzo. Vivir enamorados del Maestro engendra ardor y entusiasmo”.

La Acogida y Cercanía con todos, es el cuarto punto desde donde partir la pastoral. “Una de las cosas que la gente siempre dice de la Iglesia es que es poco acogedora. Necesitamos ser acogedores, tener la cercanía del testimonio de Jesús. El que se empieza a encontrar con Él, comienza a descubrirlo, cómo es, cómo actúa. El que se acercó a Jesús nunca se sintió rechazado ni ignorado. Jesús tiene cercanía, está dispuesto a escuchar y a dialogar. Por eso necesitamos que los obispos, los sacerdotes, las religiosas, los diáconos, los laicos y las laicas, sean más cercanos a su pueblo, y por otra parte, ser cercanos con todos.
El todos, también es una opción. La cercanía es con todos, especialmente con la oveja perdida, mal herida, que está enferma y la que está más lejos del redil. Necesitamos que el Señor nos limpie más los ojos para descubrir su rostro porque ¿qué nos pasa que no nos damos cuenta que está en el enfermo, que hay tanta gente en la cárcel, en esa gente a la que no me quiero acercar, porqué?. Hay que pedirle al Dios que nos limpie un poco más los ojos”.

El quinto punto de partida es el Ser Testimonio de la Caridad en todas sus formas. “Tenemos que estar todos, y no solo algunos, comprometidos en la dimensión social de la Iglesia. No podemos quedarnos ajenos del drama de la vida, de las situaciones de los hermanos. Si no me comprometo en la cuestión social, no soy buen cristiano. Si no me preocupo por lo que está pasando en mi país, en mi ciudad, no soy un buen católico. Por eso, lo jóvenes que no se inscriben en los registros electorales, no pueden ser buenos católicos, ni buenos cristianos, porque nosotros tenemos que comprometernos en la vida del mundo, y esto no significa meterse a un partido político en particular, y lo que estoy diciendo no es una doctrina ni comunista, ni de izquierda, ni de derecha, ni de donde sea. Esto es el Evangelio de Jesucristo, y nosotros tenemos que estar profundamente metidos en la realidad de nuestra patria, de nuestra historia”.

Finalmente, el pastor de Iquique reiteró su invitación a partir desde estos puntos de despegue para que “podamos mirar los horizontes que se vendrán, cuántos no se, cómo tampoco. Desde aquí lo que yo se es que habrá conversión personal y pastoral, si partimos de aquí se renovará nuestra pastoral y será una Iglesia mucho más pujante y entusiasta. Si partimos de aquí seremos una Iglesia que da testimonio en la sociedad y que está inmersa en las cosas de la región. Si partimos desde aquí creceremos verdaderamente en el testimonio del amor de unos con los otros. No sé el cómo ni el cuándo, lo que yo se es de dónde tenemos que partir. Dios no nos dice todas las cosas al mismo momento”.

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Fuente: Comunicaciones Iquique


iquique, 22/03/2010