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Masiva expresión de fe de los valdivianos

En el frontis de la Plaza de Armas, con un minuto de silencio la multitudinaria asamblea oró por las 81 víctimas fatales de la cárcel de San Miguel, en Santiago, y por sus familias.
Miercoles 08 de Diciembre del 2010
  
Más de cinco mil fieles repletaron las calles de Valdivia en el día de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción. La procesión se inició en el frontis Coliseo Municipal y llegaba al Instituto Salesiano y aún la caravana no terminaba de salir desde el frontis de la institución municipal.

Oraciones, himnos y cánticos fueron elevados al cielo, por intercesión de la Madre de Jesús. En el trayecto por Picarte hacia la Plaza de Armas, tres estaciones marcaron la animación durante la procesión, en el frontis del Colegio María Auxiliadora, del Instituto Salesiano y a metros de la Plaza de Armas a cargo del Movimiento Cursillo de Cristiandad.

Durante la homilía, Mons. Ignacio destacó que el Mes de María del Bicentenario que concluye no puede ser uno más, “queremos que María nos siga enseñando a abrir siempre todas las puertas del corazón, de la familia, de nuestra ciudad y de nuestra región a Cristo, el Señor, sin temor de hacer de esta región y ciudad, una tierra de hermanos, una mesa para todos”, precisó.

Jesús envía a todos a tocar muchas puertas, “por eso nosotros veneramos a María, como puerta del cielo, como mediadora, madre y educadora”, dijo monseñor, al tiempo que agregó que María es el ejemplo del caminar de la Iglesia misionera, llamada a anunciar el evangelio a todas partes. “A nosotros queridos hermanos y hermanas, se nos ha confiado esta extraordinaria responsabilidad; vivámosla con alegría y compromiso para que la nuestra, sea verdaderamente una sociedad en la que reine la verdad y la justicia, la libertad y el amor”.

Uniéndose al dolor de todo el país por la tragedia en la cárcel de san Miguel, Mons. Ignacio invitó a los fieles a hacer un minuto de silencio. “Hermanos en esta hora de luto y de dolor que vivimos como país por la tragedia ocurrida en el día de hoy en la cárcel de san Miguel, en Santiago, que ha dejado 81 reos muertos, varios heridos y un centenar de familias angustiadas, pidamos al Señor de la vida y a María de la Esperanza, por el eterno descanso de los fallecidos, la recuperación de la salud de los heridos y la esperanza cristiana en los familiares de todos. Les invito en este momento a que hagamos un minuto de silencio por esta situación”.

De cara al nuevo año pastoral, monseñor instó a todos a renovar su caminar como discípulos de Jesucristo, de la mano de la fuerza del Espíritu y del ardor por el anuncio misionero.

Fuente: Comunicaciones Valdivia


Valdivia, 08/12/2010