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Iglesia de Iquique acompañó a Jesús en su camino a la Cruz

En penumbras el pueblo fiel contempló y reflexionó la entrega voluntaria que Jesús hizo por amor al ser humano en este Viernes Santo.
Sabado 23 de Abril del 2011
  
En solemne silencio los cristianos católicos de la Iglesia Diocesana acompañaron al Señor en su Vía Crucis, momento revive los últimos momentos de la vida de Cristo e introduce en el misterio de la Salvación.

“El significado profundo de esta oración es seguir a Jesús, caminar tras sus huellas, acompañarlo en su camino, que como Él mismo dice: es un camino de Cruz”, señaló monseñor Marco Antonio Ordenes.

Durante la conmemoración de las 15 Estaciones que recorrió el Hijo de Dios hasta el Calvario, los cristianos católicos revivieron paso a paso el relato evangélico deteniéndose en cada uno de ellos para reflexionar y rogar al Padre por todas las intenciones y acciones para con el prójimo, en cuya persona está Jesucristo.

Este día de Viernes Santo, de manera previa al Vía Crucis, se realizó la celebración de la Pasión del Señor, la cual consta de tres partes: liturgia de la Palabra, adoración de la Cruz y la Sagrada Comunión, en la que los fieles son invitados a contemplar el amor que lo llevó a ser obediente hasta la Cruz por salvar al mundo.

“El Maestro ha sido crucificado en la Cruz y su cuerpo es retirado por José de Arimatea y algunas mujeres que lo han acompañado. Reposa en los brazos de su Madre. El Rey está muerto, ha sido crucificado por nuestras rebeldías, ha sido golpeado y maltratado por nosotros”, dijo monseñor Marco Ordenes.

Ahí está en los brazos de su madre, resaltó el Obispo y aseguró “que cuando cae la tarde del Viernes Santo, ya no hay palabras, ni gritos, ni reclamos. Está solo Él, con su Madre, la Virgen, quien ha permanecido de pie ante la Cruz, ha acompañado a su Hijo, y ¿es que hay alguna madre que pueda abandonar a alguno de los suyos?, y si así fuera, dice el profeta: Dios nunca nos abandonará”.

“La Virgen es una memoria permanente de que es posible permanecer de pie ante la Cruz, que es posible permanecer de pie en la fe a pesar de todas las dificultades y problemas que podamos tener; la enfermedad, la angustia, el dolor, los problemas económicos, de vivienda y tantas otras que tenemos. Hoy día la aceleración de la vida, las ingratitudes que experimentamos, nos pueden llevar a todos a flaquear y caer, la Virgen nos enseña que afirmados de la Cruz, que mirando a Cristo, podemos permanecer de pie”, aseguró el Obispo de Iquique.

Fuente: Comunicaciones Iquique


iquique, 23/04/2011

 
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