/
/
/
/
/
/
   
Fiesta de San Lorenzo en el pueblo de Tarapacá comienza a despedirse

El Obispo de Iquique dijo, durante la celebración de la Fiesta de San Lorenzo en el pueblo de Tarapacá, que hoy duele Chile frente a la falta de diálogo y la intolerancia que aún persiste en el conflicto de la educación, y aseguró que en el país hacen falta más cristianos que vivan del modo que lo hizo Lorenzo; con el amor de Jesucristo en el corazón.
Miercoles 10 de Agosto del 2011
  
Hoy, con la celebración de la misa del Día, los cerca de 60 mil peregrinos que llegaron hasta el pueblo del mártir español, comenzaron a despedirse de la Fiesta dedicada al protector de los más pobres, de los diáconos y de los mineros.
Fieles y devotos del Santo Patrono de los agricultores, se congregaron en torno a la mesa del Señor, para dar gracias, cumplir sus promesas y pedir su intercesión por cada uno de ellos y sus respectivas familias. La eucaristía, a la que asistieron distintas autoridades civiles y militares, fue celebrada ante una asamblea que dio vítores de ¡viva San Lorenzo! y saludó a la imagen venerada del santo alzando las manos, pañuelos e instrumentos para saludar al Patrono del pueblo de Tarapacá.

Procesión
También hoy, las 30 asociaciones de bailes religiosos que asisten a dicha fiesta, acompañaron al santo en la tradicional procesión que recorre las distintas calles del pueblo, como un multitudinario testimonio de la devoción y fe a Jesucristo en San Lorenzo. Así, por más de cinco horas en que los fieles acompañaron el paso del "Lolo", los bailarines danzaron y cantaron en honor al diácono mártir, cantando sus alabanzas y pidiendo su intercesión ante el Señor.
Durante estos 5 días la parroquia San Lorenzo y el pueblo, es visitado por miles de fieles, quienes acuden a saludar a su patrono como cada mes de agosto. De esta forma, Tarapacá se revistió de colores, alegría, danza, cantos y plegarias, los bombos, las trompetas y los platillos se hicieron sentir en todos los rincones del poblado, y el fervor y la fe fortalecida, revivieron de un modo distinto, la tradición inquebrantable del pueblo nortino.

Vísperas
Sin duda que el momento más alto de esta celebración es la misa de vísperas, donde todo el pueblo, espera las 00.00 horas para festejar a San Lorenzo, con sus vítores, fuegos artificiales y el canto dedicado al diácono español: “Gloria a ti, San Lorenzo milagroso, de Tarapacá patrón y protector. Alabanzas a ti llenos de gozo, cantaremos con júbilo y fervor…”.
Así, en la oportunidad monseñor Marco Antonio Ordenes resaltó que la Palabra del Señor cayó en el corazón de San Lorenzo y en él produjo muchos frutos, “hoy al celebrar estas vísperas de este hombre santo, también le decimos al Señor: queremos ser buena tierra como lo fue Lorenzo, la Virgen y tantos y tantas que han recogido tus palabras”. También dijo que es necesario reconocer que tantas veces la semilla del mensaje de Cristo, no cae en el corazón de los cristianos y entonces todo se vuelve muerte.
Continuó su homilía y señaló que cuando el Evangelio no entra en el corazón de un país, “éste se corrompe, se llena de violencia, de destrucción, lo mismo ocurre cuando la Palabra de Cristo no entra en nuestra familia (..) ¿Cómo esta Palabra de Jesucristo entra en nuestro corazón? No lo hace de manera escandalosa u ostentosa, sino como crece una semilla debajo de la tierra; con una profunda dedicación de hora tras hora y día tras día, hasta de repente brota y hace luz al contemplar el cielo”.
“Cuando esta semilla crece dentro de nosotros los cristianos, entonces hay un cambio en nuestras actitudes, en nuestro cotidiano vivir, ¿dónde se contemplo el amor de Lorenzo?, ¿dónde se contempló la Palabra que escuchó y que predicó? No en sus palabras sino en su manera de actuar y vivir porque su corazón estaba marcado por Jesucristo”, agregó y dijo que cada uno de “nosotros también estamos invitados a vivir de la misma manera que Lorenzo”.
También señaló que no basta la mitra para el obispo ni la estola para un diácono “es insuficiente, es en la vida de todos los días donde tenemos que aprender a amar, a compartir, a perdonar, a negarnos a nosotros mismos, a ser sirvientes de los demás. Ahí se comprueba, ahí se va viendo, si somos o no, esa tierra fecunda donde quiere caer la Palabra del Señor”.
“Estos son los cristianos que faltan en Chile. En esta hora nos duele la patria, esa intolerancia tremenda que estamos contemplando, esa falta de diálogo, de encuentro, de posturas tan radicalizadas, que no le hacen bien a la patria, de ofensas que no son posturas cristianas (…) cuando Dios no está con nosotros, entonces está el poder del dinero, del lucro y el interés, y eso nos hace mucho mal”.
Así mismo enfatizó que “nos duelen las posturas radicalizadas, esta noche oremos para que desaparezcan posturas oportunistas, diálogos de sordos, de autoridades de muchas veces no quieren escuchar y de posturas de jóvenes y partidos políticos, y muchos otros, que no quieren reconocer los errores que han cometido. Necesitamos orar por Chile, porque es la patria que amamos, y queremos que la semilla de Jesucristo esté en nuestros corazones. No bastan las tradiciones por muy bellas que sean, necesitamos comprometernos con nuestra patria, con nuestros barrios porque el amor solo se prueba en los hechos concretos”.
Por otra parte, monseñor Ordenes llamó a vivir con la sencillez de ser hijos de Dios, de caminar con Jesucristo “por eso, nuestras palabras también a los traficantes de drogas: dejen de matar a sus hermanos, ese dinero es maldito y rechazado profundamente por Dios. Tantas familias destruidas, desarmadas ¿hasta cuándo seguirán nuestras calles con la droga?, ¿hasta cuándo seguiremos contemplando la destrucción de la familia, la región el país?. El dinero obtenido de esta manera, un día será profundamente juzgado por Dios”.
“Nadie puede obtener dinero a costa de un aborto, del tráfico de droga y tráfico de muchas cosas que les hacen mal a las personas. Nosotros somos los que vivimos siguiendo las enseñanzas de Jesucristo, el Señor. Querido Lorenzo, enséñanos a nosotros, que queremos ser tus devotos a vivir con la valentía y la radicalidad que tú tuviste”.

Un Poco de Historia
La Fiesta de San Lorenzo de Tarapacá es la segunda celebración en importancia que se realiza en la Provincia. El santo patrono de los diáconos y mineros nació en España y desde allí se dirigió a Roma, donde fue ordenado Diácono para dedicarse al servicio de la administración de los bienes de la Iglesia bajo el papado de Sixto II. El tenía el encargo de distribuir bienes a los pobres, las viudas y los huérfanos.
Durante el mandato del emperador Valeriano se inició una fuerte persecución contra los cristianos, en la que fueron martirizados el Papa Sixto y los compañeros diáconos de Lorenzo.
El emperador envió un mensaje al joven: "entrégame los bienes de la Iglesia" y dio plazo de un día para reunirlos. Al día siguiente y de acuerdo a la historia, el 10 de agosto del año 258, Lorenzo había reunido frente al emperador a todas las viudas, pobres, huérfanos e inválidos porque ellos eran los verdaderos tesoros de la Iglesia. El emperador se sintió burlado y mandó que lo ataran y colocaran en una parrilla para quemarlo.
Cuando el verdugo atizaba el fuego, San Lorenzo le dijo: "dame vuelta porque aún falta el otro lado" y luego oró a Dios diciendo: "Gracias te doy, Señor mío, por haberme dado poder para entrar en el Reino de tu Eterna Bienaventuranza", y luego expiró.
Los cristianos sepultaron su cuerpo en las catacumbas de la vía Tiburtina en Roma, donde se conserva una de las más antiguas basílicas romanas llamada "San Lorenzo fuera de los muros". Su veneración se extendió rápidamente y se convirtió en ejemplo de valentía, de amor a Dios y a los pobres.

Orígenes de su devoción en Chile
La devoción a San Lorenzo llegó a Chile junto con los conquistadores españoles. Desde entonces el pueblo de Tarapacá fue puesto bajo su protección. En el siglo XVIII son los mineros quienes celebran con preferencia la fiesta, construyen el templo y costeaban la fiesta, es decir, todos los gastos para la celebración propia del pueblo.
En tiempos del salitre, empiezan los operarios de las salitreras a acudir a Tarapacá el día de la fiesta, aumentando el número de visitantes y ya no sólo los fieles del pueblo. Es entonces cuando surge la peregrinación a Tarapacá en honor a este Santo Mártir. San Lorenzo es el patrono de la parroquia y del pueblo, de los agricultores, mineros, de los viajeros y de los diáconos.
La celebración de esta fiesta también congrega a miles de fieles devotos y a un importante número de bailes religiosos que rinden homenaje cada 10 de agosto a San Lorenzo.

Reliquia de San Lorenzo en Tarapacá
En 1997 los administradores de El Escorial, a petición del entonces Obispo de Iquique, Monseñor Enrique Troncoso Troncoso, accedieron a enviar un trozo del hueso del cráneo (ex ossibus capites) de San Lorenzo al templo de Tarapacá.
La fiesta de Tarapacá sigue la misma estructura de las fiestas andinas. Tiene un ritual de entrada: las ceras, los bailes religiosos, peregrinos. En la noche del 9 se espera con la celebración eucarística en el frontis del templo y fuegos artificiales. El día 10 se realiza la misa de campaña y por la tarde se celebra la procesión con la imagen de San Lorenzo por las calles del pueblo. Luego vienen las despedidas de los peregrinos y de los bailes religiosos asistentes a la fiesta.

Galería de fotos I

Galería de fotos II

Fuente: Comunicaciones Iquique


iquique, 10/08/2011

 
Galerías Fotográficas