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En la Catedral de Coyhaique:
Multitudinaria celebración de los 50 años del Vicariato Apostólico de Aysén
Domingo 04 de Septiembre del 2005
  
Con la Catedral de Coyhaique repleta de fieles y la presencia de los obispos de Rancagua, Osorno, Puerto Montt, Ancud, Aysén y el obispo emérito de Comodoro Rivadavia, Arrgentina, se celebraron solemnemente los 50 años del Vicariato Apostólico de Aysén, en horas de la mañana de este domingo 4 de septiembre.

Durante la homilia, el Obispo de Aysén, Monseñor Luis Infanti de la Mora, agradeció los 50 años de vida de la Iglesia de Aysén como Vicariato, reconociendo el aporte realizado principalmente por la Orden Siervos de María, señaló “Hace 50 anos atrás el Papa Pio XII quizo proyectar la iglesia de Aysén con mayor fuerza, con mayor dinamismo, con mayor valentia y por eso lo nombro Vicariato Apostólico, confiandole a los Siervos de Maria la responsabilidad de ayudar a nacer y a crecer esta Iglesia. Hoy queremos reconocer a tantas personas que han gastado generosa y gozozamente su vida en esta tarea junto a los primeros pobladores de nuestra región” puntualizó.

Una vez finalizada la homilia, los obispos y sacerdotes celebrantes se dirigieron en compañía de familiares de los dos primeros obispos de Aysén, a la nueva cripta para proceder a la bendición del lugar donde descansarán los restos mortales Mons. Antonio Michelato y Mons. Cesar Gerardo Vielmo; además de los de los sacerdotes Siervos de María, P. Pablo Venezian, P. Marcelo Frasson, y la religiosa Sierva de San José, M. Amadora Peña.

Antes de la bendición final, Monseñor Alejandro Goic K., Obispo de Rancagua y Presidente de la Conferencia Episcopal de Chile, se dirigió a la feligresía para saludar en nombre de todos los Obispos de Chile a la Iglesia de Aysén señalando que “sé que en el día de hoy los obispos en sus respectivas sedes han agradecido a Dios por estos 50 años de Vicariato, en que los misioneros de los Siervos de María más otras congregaciones femeninas y masculinas han ido junto con ustedes los laicos implantando la Iglesia y haciendo obra evangelizadora y civilizadora en esta hermosa región de la Patria”, precisó.

A su vez, dos familiares de los Obispos Antonio Michelato y Cesar Gerardo Vielmo, que viajaron especialmente desde Italia, hicieron uso de la palabra para expresar su cariño, agradecimiento, recuerdo y homenaje por la entrega que cada uno de ellos hizo al crecimiento de la Iglesia de Aysén.

La Eucaristía finalizó entre los aplausos espontáneos de los fieles, mientras el Coro “Tierra Viva” a cargo del maestro Arturo Barros, entonaba la canción “Madre de Aysén”.

Fuente: Comunicaciones Aysén


Coyhaique, 04/09/2005