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El Padre Hurtado inspiró la acción de gracias por Chile

El vigente legado del futuro santo y su visión del “alma” de nuestro país marcó las homilías de los obispos chilenos en los Te Deum de Fiestas Patrias.
Domingo 18 de Septiembre del 2005
  
El mensaje del Padre Alberto Hurtado, quien será canonizado el octubre próximo, y la vigencia de su pensamiento para los desafíos nacionales de hoy, fue el elemento común en las homilías pronunciadas por los obispos chilenos en los Te Deum y Misas Solemnes de Acción de Gracias por la Patria, que se celebraron en el país.

Varios obispos recordaron las palabras dichas por el futuro santo en su época, referidas a la situación de los más pobres y abandonados. En ese sentido, coincidieron en que hay tareas pendientes de entonces que siguen siendo un desafío para la sociedad chilena.

Las "escandalosas desigualdades"

El Obispo de Rancagua y Presidente de la Conferencia Episcopal de Chile, Mons. Alejandro Goic, expresó que uno de los grandes desafíos es servir a la gran causa de una mayor justicia social, a una más equitativa distribución de los bienes, "para superar las escandalosas diferencias aún existentes en nuestro país y que afectan a más de tres millones de compatriotas. ¡Es posible superar esta brecha! ¡Es necesario superar esta dolorosa situación! Están dadas todas las condiciones para ello".

Agregó Mons. Goic que la celebración del bicentenario será más hermosa y más significativa, cuando todos tengan más y mayor dignidad en sus vidas. "Esto supone de parte de todos una actitud del corazón, una urgencia del espíritu para terminar con la pobreza extrema y la miseria que aún hay en Chile. Y ese enorme desafío, no es sólo de las Autoridades. Se trata de algo que concierne a todos los chilenos. El pobre es Cristo y nadie puede permanecer indiferente, más aún, cuando hoy están dadas todas las condiciones para resolver el drama de los más pobres".

A juicio de Mons. Goic, en La solidaridad profunda y verdadera exige un compromiso serio y fuerte de todos. "Supone también un estilo de vida sobrio y de austera dignidad que nos caracterizó y que hoy tiende a desdibujarse. Hay sectores de la sociedad chilena – un reciente reportaje lo consignaba – que emplean 80.000 U.F. en construir su residencia; otros que en una fiesta despilfarran millones de pesos o que buscan satisfacer su afán de poseer con bienes suntuarios y superfluos. El Señor nos ha recordado que “felices son los que escuchan la Palabra de Dios y la cumplen”, añadió el pastor de Rancagua. Homilía de Mons. Alejandro Goic

Si bien los obispos coinciden en que hay positivas muestras de que, como sociedad, estamos avanzando en los más diversos planes del desarrollo, manifiestan que hay aspectos que todavía no han sido asumidos con una mirada humanizante.

Se pregunta el Obispo de Valparaíso y Vicepresidente de la Conferencia Episcopal, Mons. Gonzalo Duarte: ¿estamos en Chile respetando cabalmente la dignidad de la persona humana?

Y enumera, sin perjuicio de los notables progresos que ha habido, situaciones como las "pensiones, jubilaciones y montepíos que hacen absolutamente imposible llevar una vida digna", las deudas previsionales, los abortos provocados por agentes físicos o químicos, las intervenciones genéticas francamente inaceptables o de discutida moralidad, la violencia al interior de la familia, la violencia cotidiana, el mal humor habitual, la aspereza de las relaciones. A juicio de Mons. Duarte, ese panorama nos indice "que “el corazón” está enfermo. Y las diversiones y distracciones que algunos medios ofrecen son verdaderamente indignos: en su lenguaje –grosero y vulgar en muchos casos-; en sus historias: frívolas, irrelevantes, cuando no inmorales".


Servicio público y elecciones

A propósito de las próximas elecciones presidenciales y parlamentarias, el Obispo porteño felicitó vivamente a quienes han decidido postular a esos cargos y recordó que, para la Iglesia, el servicio público y de la actividad política es una manifestación eminente de caridad. Al mismo tiempo, recordó la palabra de los Obispos al promover que los programas de los candidatos “sean propuestas concretas para promover una mayor equidad, que supere las escandalosas brechas sociales, económicas y culturales existentes en nuestro país y procuren fortalecer la familia como el principal espacio de humanización.”. Homilía de Mons. Gonzalo Duarte

También el Arzobispo de Antofagasta, Mons. Pablo Lizama, tuvo una palabra referida a los próximos comicios.

Sostuvo Mons. Lizama que "el alma de Chile, según expresión del Cardenal Silva, se verá robustecida si todos nosotros, animados y guiados por quienes sean elegidos para cargos de representación popular, recobramos el sentido del servicio y la opción preferencial por la vida en todos sus aspectos".

El pastor de Antofagasta invitó a recuperar el espíritu de servicio, "que mira al país en su conjunto, privilegiando a los más pobres, en todos los sentidos" y que "adquiere su máxima expresión cuando decide ponerse al servicio de la vida". Homilía Mons. Pablo Lizama

En la Catedral Metropolitana, el Arzobispo de Santiago recordó palabras del Padre Hurtado, a quien definió como uno de los chilenos más inquietos y comprometidos con nuestro pueblo, que siempre fue amigo de Dios y de los hombres, especialmente de los pobres y los más abandonados: "Todo lo que pertenece a un orden de satisfacciones secundarias, y mucho más las de puro confort o lujo, queda subordinado al principio de que todos deben poder satisfacer sus necesidades fundamentales".

El Cardenal Errázuriz afirmó que "es escandalosa la mala distribución de los ingresos y, fruto de ello, también de la riqueza, en un país como el nuestro, que ha hecho grandes progresos en salir del subdesarrollo, cuyo ingreso medio por habitante ha crecido notablemente, y cuya cultura tiene evidentes raíces cristianas".

Citando el Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, recordó que “el destino universal de los bienes comporta un esfuerzo común dirigido a obtener para cada persona y para todos los pueblos las condiciones necesarias de un desarrollo integral, de manera que todos puedan contribuir a la promoción de un mundo más humano”.

Al mismo tiempo, el Arzobispo interpeló a diferentes actores sociales: "entre los acuerdos nacionales que necesita promover todo gobierno con los gremios empresariales, los economistas, los parlamentarios y las organizaciones de los trabajadores, ¿hay muchos otros que sean tan relevantes como mejorar los programas existentes, con énfasis en los educacionales, para acelerar la disminución de la brecha entre quienes reciben más ingresos y los que reciben menos?". Homilía del Card. Francisco Javier Errázuriz


El Obispo de Temuco, Mons. Manuel Camilo Vial, indicó que el Señor nos llama a luchar con plena decisión, no sólo por erradicar la pobreza que aún existe, sino también por superar las enormes desigualdades económicas que existen entre los más ricos y más pobres del país. "Son desigualdades económicas que se convierten en desigualdades en la educación, en el trabajo y la remuneración laboral, en la vivienda, en la salud y, en general, en las oportunidades de desarrollo y crecimiento personal y familiar".

Agregó Mons. Vial que el Padre Hurtado nos urgiría a terminar con la pobreza extrema y la miseria que aún hay en Chile, "y particularmente a nosotros en la novena región, en nuestros campesinos y en el pueblo Mapuche. Este desafío no sólo compete a las autoridades de Gobierno, ni sólo a los poderes del Estado; es una materia que concierne a todos los chilenos". Homilía de Mons. Manuel Camilo Vial


En la capital penquista, el Arzobispo de Concepción, Mons. Antonio Moreno, dijo en su homilía que la búsqueda de la verdad es la que lleva a Dios, y en Dios la búsqueda de la justicia se fortalece con la caridad, la compasión.

Agregó Mons. Moreno que el Padre Hurtado nos ha hecho comprender a todos lo que es la solidaridad, que no es otra cosa que la expresión del amor compasivo. "Hoy todos comprendemos que la solidaridad que urgía y practicaba el P. Hurtado no es un sentimiento destinado a quedar confinado en el ámbito de los fieles devotos. Cada chileno piensa que así debieran ser las cosas en Chile. La atención a los hombres, mujeres niños que viven en la calle, iniciada por el Padre Hurtado, hoy se ha convertido en política de Estado (...) La justicia de la solidaridad del P. Hurtado no está medida por lo que hicieron y merecen, sino por una justicia más fundamental: por lo que ellos son. Debo ser solidario con ellos porque son seres humanos, hermanos míos, y debo tratarlos como tales", enfatizó Mons. Moreno. Homilía Mons. Antonio Moreno

El Arzobispo de Puerto Montt, Mons. Cristián Caro, destacó que si bien existen signos esperanzadores del progreso del país, comos el aumento, cada año, del número de jóvenes que acceden a estudios superiores; persiste la urgencia de luchar para superar la extrema pobreza que aún existe.

También subrayó la necesidad de ofrecer posibilidades a todos los chilenos de un trabajo bien remunerado, educación de más calidad, acceso a la salud, vivienda digna y en general oportunidades de desarrollo y crecimiento personal.

"Este es un compromiso ineludible de toda la sociedad y de la Iglesia, cada una en su ámbito, de las autoridades, empresarios, profesionales, trabajadores, de todos los chilenos", expresó Mons. Caro, citando palabras del Padre Hurtado: "La misión de Chile queremos cumplirla; nos sacrificaremos por ella". Homilía Mons. Cristián Caro


Signos de vida

Coincidieron los obispos en destacar numerosas muestras de bien y signos de esperanza que se observan en los distintos sectores de la vida nacional.

Mons. Enrique Troncoso, Obispo de Melipilla, valoró y agradeció a Dios por las actuales reformas y modernizaciones en el ejercicio de la justicia en Chile, cuyos primeros frutos comienzan a recogerse; por el avance en la reconciliación nacional, por la verdad alcanzada en muchos casos de violaciones a los derechos humanos; por el protagonismo femenino, que significa igualdad de responsabilidades y oportunidades y que beneficia a todos con la complementariedad entre el talento femenino y el talento masculino; por tanta juventud que se ha mostrado activa y con amor, en su presencia activa en el servicio a los pobres. Homilía Mons. Enrique Troncoso

El Obispo de Osorno, Mons. René Rebolledo, centró su mensaje en las Bienaventuranzas y tuvo una palabra especial para destacar el importante papel que tienen los jóvenes en la construcción de una patria solidaria.

"Sólo con el aporte de idealismo que ellos siempre nos brindan podremos llevarla adelante. Es por eso que mi corazón se llena de alegría cuando veo que treinta jóvenes osorninos, hombres y mujeres, han viajado a Colonia gracias a su esfuerzo personal, de sus familias y de sus comunidades para estar junto a S.S. Benedicto XVI; ... cuando veo la cantidad cada vez más grande de ellos que se reúnen al ser convocados a liturgias, peregrinaciones o vigilias; cuando veo su alegre solidaridad en obras como “un techo para Chile” ... para todos ellos mi bendición y mi oración esperanzada en que su ejemplo será una semilla multiplicadora para esos otros jóvenes que aún permanecen encandilados por experiencias que pasan sin satisfacer el anhelo de radicalidad que está en lo más hondo de sus corazones", expresó el pastor de Osorno en la Catedral San Mateo. Homilía Mons. René Rebolledo

También habló de los jóvenes el Obispo de Los Ángeles, Mons. Miguel Caviedes. "Les ha costado entender que deben cooperar en la vida democrática del país, mediante la inscripción en tos Registros Electorales y la participación en la elección de las autoridades de la Nación. Nos duele también que haya tantos jóvenes que, por falta muchas veces de vida familiar o de formación en valores de vida, se vayan tras las drogas, el alcoholismo, el hedonismo y la delincuencia. Gran tarea corresponde aquí a toda la sociedad chilena para superar estas lacras", señaló el Obispo.

Y agregó Mons. Caviedes: "No podemos olvidar, en estos momentos, a los jóvenes soldados fallecidos en la cordillera de Antuco el 18 de mayo. Encomendémoslos al Señor en su descanso eterno. Oremos por sus familiares y amigos. Oremos también por el Regimiento Los Ángeles. Su dolor siéntanlo también como nuestro dolor y como el pesar de la Patria entera". Homilía Mons. Miguel Caviedes


La promoción de la dignidad humana

Por su parte, el Obispo de San Bernardo, Mons. Juan Ignacio González, sostuvo que es necesario un esfuerzo conjunto de todos "para recuperar una memoria histórica de largo plazo y vencer así las rencillas y divisiones que en los años recientes nos han afectado, creando entre hermanos barreras que parecen infranqueables, que ponen en riesgo el proyecto de nación que soñaron nuestros antepasados y al cual nosotros debemos ser fieles".

Para que ello no siga sucediendo -agregó Mons. González Errázuriz, el único remedio verdadero es recoger el legado de los grandes hombres –indiscutidos y aceptados- que nos dieron la casa común, nos entregaron los valores y principios desde donde hemos construido nuestra nación y construyeron esta tierra soberana.

"Chile tiene vocación de unidad, de allí que hasta los intentos federalistas del siglo XIX no prosperaron. Pero la unidad no se funda sólo en la realidad territorial, se enraíza en lo más profundo del alma nacional, en la fe cristiana y los valores perennes que desde ella alumbran los caminos de nuestra patria y sobre los cuales construyeron los hombres y mujeres que nos han antecedido", expresó el Obispo de San Bernardo. Homilía Mons. Juan Ignacio González


En Coyhaique, el Obispo Vicario Apostólico de Aysén, Mons. Luis Infanti, recordó en su homilía la visita que hizo el Padre Hurtado a Puerto Aysén en 1943.

Abogó Mons. Infanti porque todo ciudadano que vive en esas australes tierras pueda comprometerse con sus "mejores esfuerzos y capacidades para que en Chile y en Aysén, cada persona pueda vivir feliz, y que experimente en su vida de cada día que es escuchado, respetado, valorado y responsable en la misión de construir una Patria libre, justa, solidaria, fraterna y en paz".

"La respuesta está en cada uno de nosotros, sea cual sea el lugar que tenemos en la sociedad. Y el que más tiene: poder, riqueza, capacidad intelectual, experiencia, fe, confianza…, que “dé más hasta que duela”, ya que Dios y los hermanos nos lo demandarán", manifestó el Obispo Vicario Apostólico de Aysén. Homilía Mons. Luis Infanti


Para el Obispo de Punta Arenas, Mons. Tomás González, la mejor respuesta a las preguntas que, en su época, se hacía el Padre Hurtado, se encuentra en que toda persona humana es nuestro hermano o hermana.

"Esta gran mesa de comunión es para todos los que somos y seremos el Chile del segundo Centenario", expresó Mons. González durante su homilía en la Misa de acción por gracias por Chile que se celebró en la austral Punta Arenas. Homilía Mons. Tomás González

En La Serena, el Arzobispo, Mons. Manuel Donoso, afirmó que terminamos una época en que se han hecho muchos avances, pero sigue penando la distribución sin equidad de lo que el país gana.

"Esta situación llama y golpea las conciencias; soy testigo de que genera desconfianzas entre quienes son trabajadores o empleados y viven de un sueldo, y entre quienes son empresarios y quienes gobiernan o hacen las leyes. La desconfianza es quizás el peor enemigo en el futuro del crecimiento económico. La desconfianza frena la capacidad de colaboración real a la que todos están llamados para lograr el crecimiento; el país ve que hay empresas que en estos momentos favorables ganan miles de millones, pero ni sus empleados, ni los otros empleados, reciben beneficio por eso", explicó el Arzobispo.

Mons. Donoso se refirió también a la deuda enorme y penosa que tienen entidades municipales o particulares con algunos grupos de personas que no han recibido sus imposiciones como corresponde. "Hay una pregunta muy fuerte que hacer detrás de esto. Cuándo hay una cantidad tan grande de personas, que no pueden ejercer un derecho evidente como es recuperar lo suyo, cuándo la cantidad de dinero es tan enorme, cuando hay una legislación que lo dificulta, cuándo de hecho no hay tribunales que puedan hacerlo, ni maneras suficientes de recuperarlo, ¿no estamos ante el no cumplimiento de una garantía constitucional básica?", se pregunta Mons. Donoso.
Homilía Mons. Manuel Donoso


El medio ambiente, bien colectivo

El Obispo de Copiapó, Mons. Gaspar Quintana, se refirió al cuidado responsable del medio ambiente como una forma concreta y efectiva del servicio a la vida humana.

Refiriéndose, en particular, al caso del proyecto Pascua Lama, recordó una cita de Juan Pablo II: “como don de Dios, el agua es instrumento vital, imprescindible para la supervivencia y, por tanto, es un derecho de todos”.

"Somos conscientes de que después de un tiempo considerable, los datos científicos disponibles son contradictorios, o no suficientes, por lo que aún no hay seguridad de que con la realización de este proyecto se evite un alto riesgo para la salud y el trabajo de los habitantes del Valle del Huasco. Me refiero al desequilibrio en el ecosistema del Valle, por la intervención sobre los glaciares y la posible contaminación de las aguas", manifestó el pastor de la Iglesia en Atacama.

Agregó Mons. Quintana: "Una decisión equivocada en este campo podría ser una catástrofe para la vida y el trabajo de los campesinos y moradores de este hermoso Valle. Ante esta situación, me atrevo a preguntar: ¿no será conveniente que las autoridades y los empresarios, actúen de común acuerdo, según “un principio de precaución”? Esto significa detener la ejecución del proyecto, y orientar el estudio y diálogo libre y responsable de las partes involucradas -autoridades, empresa y habitantes del Valle-, con toda transparencia y sin ningún tipo de presiones políticas o económicas, hacia la mayor certidumbre posible, comparando los riesgos y los beneficios hipotéticos de la ejecución de este proyecto". Homilía de Mons. Gaspar Quintana

Homilías de Obispos en Fiestas Patrias 2005

Fuente: Prensa CECH


Santiago, 18/09/2005