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Celebró 25 años de vida sacerdotal
Presbítero Sergio Neira: "Doy gracias al Señor que me escogió"

Cada año, nuestro personal consagrado va cumpliendo años y junto con ello aniversarios de ordenamientos sacerdotales o de religiosos, que los lleva sin duda a afrontar exhaustivos cuestionamientos de la realidad actual de la Iglesia, y los desafíos permanentes en su labor pastoral entre los creyentes del Norte.
Sabado 21 de Diciembre del 2013
  
Es el caso del sacerdote Sergio Neira, antofagastino, nacido el 11 de marzo de 1956, es desde el año 2000, párroco de la Madre de Dios. Este 19 de diciembre celebró 25 años de Ministerio sacerdotal, por eso el padre Sergio, hoy exclama; ¡doy gracias al Señor que me escogió!, me llamó y me ha acompañado durante este tiempo de servicio a la Iglesia. Agradecer a mi familia que siempre me ha apoyado, acompañado y orado por mí.

¿Cómo surgió en usted la vocación sacerdotal?

Por mi madre que fue la primera imagen de la Iglesia que tuve, fue la primera en hablarme de Dios, de la parroquia, de la Virgen María y de lo importante que era ser cristiano.Y toda mi familia siempre me ha apoyado, acompañado y orado por mí. También, la Santísima Virgen, ha sido para mí el personaje bíblico que más admiro, desde niño y amo después de Jesús. Mi madre siempre estuvo muy presente en mi vida de fe, era de las que rezaba el rosario todos los días, quería mucho a la Virgen y siempre se refería a Ella con mucho amor.Más tarde cuando ingrese al seminario me hice el propósito de rezar el Santo Rosario todos los días, lo que he cumplido hasta el día de hoy, porque le consagré mi sacerdocio. Aún me encomiendo a Ella y le pido por las necesidades de la Iglesia.

¿Cómo fortalece su espíritu un sacerdote en los tiempos actuales?

Con la oración fiel, constante y generosa, que es el primer alimento del alma de un sacerdote, de esta relación íntima con el Señor, nace y tiene sentido nuestro trabajo pastoral. Un sacerdote que ora, siempre está dispuesto a servir, busca la voluntad de Dios, y se deja conducir por el Espíritu. El espíritu de un sacerdote también se alimenta en la caridad pastoral. Somos sacerdotes diocesanos, formados para ser pastores, párrocos y servidores del pueblo de Dios. Para mí ha sido fundamental el poder celebrar la Eucaristía todos los días, es el momento del día en que me siento más cerca de Jesús, es un gozo interior muy grande vivir el misterio de la Eucaristía, es una necesidad del alma de un sacerdote y a la vez, uno la celebra para la comunidad, donde presentamos al Señor nuestros pecados, alegrías, necesidades y damos gracias por los dones recibidos.

Al cumplir sus 25 años de Ministerio sacerdotal, ¿a quién o quienes le gustaría agradecer?

A quienes han sido mis obispos en estos 25 años de sacerdocio, por su cercanía, confianza y testimonio de buenos pastores, a mis hermanos sacerdotes, religiosas y diáconos con quienes he compartido la misión de construir en Reino de Dios en este norte grande, porque creo que formamos un grupo de consagrados que se quieren, respetan y apoyan mutuamente.

También, quiero agradecer a los laicos a quienes el Señor me envío a servirlos, a los que he conocido e incluso compartido con laicos santos, que aman la Iglesia, que apoyan al personal consagrado, de cada uno de ellos he aprendido mucho y doy gracias al Señor, porque a través de ellos he visto la presencia de Dios. En las tres parroquias – Tocopilla, San José y Madre de Dios- donde he servido he sido feliz, he sido testigo de cómo Dios transforma el corazón de las personas, la alegría de compartir con niños y jóvenes que aman a Jesucristo, compartir el dolor de los que sufren, especialmente los enfermos, a quienes he dedicado momentos importantes de mi ministerio.

El sacerdote Sergio Neira, quien actualmente es párroco de la madre de Dios, de la Población Gran Vía de Antofagasta, nació el 11 de marzo 1956, y fue ordenado sacerdote un 19 de diciembre de 1988.

Fuente: Comunicaciones Antofagasta


Antofagasta, 21/12/2013

 
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