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Obispo de Copiapó celebró sus Bodas de oro sacerdotales acompañado de toda la diócesis.

Con una emotiva eucaristía la diócesis de Copiapó acompañó a su Pastor en la celebración de sus 50 años de sacerdocio.
Lunes 12 de Mayo del 2014
  
Con una misa, el Obispo de Copiapó, Mons. Gaspar Quintana J., cmf, celebró sus Bodas de oro sacerdotales, este domingo 11 de mayo, en la Catedral de Copiapó. Lo acompañaron los sacerdotes, diáconos y religiosas de toda la diócesis, además de delegaciones de las parroquias. También asistieron su hermano Pablo y su cuñada Olga, amigos, y el Superior de los Claretianos del cono sur, P. Mario Gutiérrez, cmf.

"Mi primera inquietud vocacional encontró apoyo en mis padres".

Así lo afirmó don Gaspar en su homilía, agregando que "esta inquietud se fortaleció con una sólida formación en la Congregación de los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María", refiriéndose al entusiasmo que despertó en él "el ideal de San Antonio María Claret... quien proponía una meta: 'ser un hombre que arde en caridad y que quema por donde pasa'".

Dijo también que "la experiencia de estos años de sacerdocio me han enseñado lo importante que es la dimensión profética de descubrir aquí y ahora la presencia o ausencia del Espíritu de Dios en medio de la diversidad de situaciones humanas".

"Gracias a Dios y perdón por mis pecados"

Más adelante en su mensaje, el Obispo dijo que "cuando después de medio siglo de ministerio sacerdotal, echo una mirada hacia atrás, me doy cuenta de los variados desafíos que he tenido en mi vida sacerdotal y misionera, en las diversas tareas encomendadas por la Iglesia o mi Congregación", y agregó que esta era una buena ocasión "para dar gracias al Dios Uno y Trino por toda su misericordia conmigo, y también para pedir perdón a Cristo el Pastor fiel, por mis pecados, errores y negligencias en el servicio a la Iglesia de Dios".

Don Gaspar habló de la importancia de la piedad popular en su ministerio. Además destacó "el importante papel que María Sierva y Madre del Señor y de su pueblo, ha tenido en mi vida ".

Tuvo palabras de reconocimiento para la Congregación Claretiana, y para "esta querida Iglesia diocesana de Copiapó, a sus vicarios episcopales y sacerdotes, diáconos permanentes, religiosos y religiosas, agentes pastorales, matrimonios, adultos mayores, jóvenes y niños que durante estos trece años me han ayudado con generosidad y sacrificio en la tarea de pastorear al pueblo de Dios".

En el ofertorio, el hermano de don Gaspar y su cuñada llevaron al altar una foto de los padres del Obispo. También se presentaron el óleo y el crisma, además de una estola. Una familia presentó el pan y el vino.

En la parte final hubo testimonios de agradecimiento para don Gaspar. Tomó la palabra el P. Mario Gutiérrez, y luego el vicario del valle centro, P. Juan Barraza. El Obispo recibió algunos presentes, como un cuadro de la Virgen de La Candelaria, confeccionado en minerales por las monjas del Monasterio de las Dominicas de Linares, y frutos del valle del Huasco.

Después de la misa hubo una convivencia en los patios del Obispado y de la Catedral.

Concierto en la Catedral

La noche del sábado 10 de mayo tuvo lugar un concierto en homenaje a las Bodas de Oro sacerdotales de don Gaspar. Participaron la Banda del regimiento nº 23 Copiapó, el grupo de canto infantil de la Escuela San Vicente de Paul y el coro polifónico del Liceo de Música.

Fuente: Comunicaciones Copiapó


Copiapó, 12/05/2014

 
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