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Te Deum en la Catedral “San Mateo” de Osorno

Pro Vicario Pastoral, Pbro. José Américo Vidal: “La violencia nunca será el camino para solucionar nuestras diferencias. Toda forma de agresión, por muy legítima que parezca, jamás será justificable entre hermanos. Por ello, el Señor, una y otra vez en las Escrituras, nos mueve a ser instrumentos de paz, generando las condiciones y posibilidades para que toda forma de violencia sea eliminada de nuestra vida nacional”
Lunes 22 de Septiembre del 2014
  
Con la participación de las autoridades civiles, militares y de orden, así también, la participación de numerosos fieles de toda la diócesis se celebró el solemne Te Deum, en la Catedral “San Mateo” de Osorno, presidido por el Pro Vicario Pastoral, Pbro. José Américo Vidal, acompañado por sacerdotes, diáconos permanentes, religiosas, seminaristas y fieles en general.

En su homilía el Pbro Américo Vidal, instó a promover una auténtica cultura del encuentro, a favor de la paz y en contra de toda manifestación de violencia: “con hondo pesar hemos sido testigos de situaciones que dañan fuertemente la convivencia en Chile y atentan contra la paz: los dolorosos hechos de la Araucanía, que enfrentan a hermanos de un mismo país; los artefactos explosivos promovidos por una minoría delictual; la agresividad en espectáculos deportivos que le roba a la familia la posibilidad del entretenimiento sano; la intolerancia que se manifiesta en la inusitada agresividad evidenciada en las redes sociales; la violencia verbal que descalifica al otro porque piensa distinto; la intolerancia entre algunos actores sociales, incapaces de aceptar la crítica y el cuestionamiento respetuoso (…) son brotes de violencia que contravienen la voluntad del Creador y, frente a las cuales, quienes profesamos la fe en el único Dios, junto a los hombres y mujeres de buena voluntad, no podemos permanecer indiferentes”.

Refiriéndose a los desafíos pastorales inherentes a la familia, así también a su importante papel, como unidad básica de la sociedad y el lugar donde se aprende a vivir con la diferencia, a crecer en valores, superando el individualismo y contribuyendo al bien común de la nación, ha manifestado: “La familia, sustentada en el matrimonio, es un bien social que debemos proteger. Hoy vemos con profunda alegría la valoración positiva que los chilenos tienen de la familia, a la vez que constatamos, paradójicamente, que la institución del matrimonio y de la familia aparece cuestionada, deteriorada y, en muchos casos olvidada, a causa de un individualismo galopante.

Prosigue el Pbro. José Américo y revela que “La inmensa cantidad de niños nacidos fuera del matrimonio es una voz de alerta grave. Sin embargo, esta coyuntura cultural no nos puede hacer olvidar que el matrimonio, entre un hombre y una mujer, es un designio de Dios, que está unido al acto creador y que es un bien social que debemos cuidar. La familia es un verdadero santuario de amor donde se forjan las relaciones humanas, las nuevas generaciones, es el hábitat afectivo natural y el lugar donde se reciben los más sagrados tesoros humanos”

Al finalizar su prédica nos ha dejado un gran mensaje: “Queridos hermanos y hermanas, la auténtica felicidad nace del corazón que descubre el sentido de nuestras vidas. Ser bienaventurados no significa la ausencia de sufrimientos y dolores, sino que implica, más allá de las experiencias en las que nos veamos involucrados, comprender que la vida tiene sentido y que Dios conduce la historia. Por eso, las bienaventuranzas no sólo son un camino de humanidad para todos, sino que focalizan nuestra mirada en la trascendencia, en Dios que explica las raíces culturales cristianas más hondas de esta Patria y de toda nuestra vida. Le pido de corazón a la Virgen del Carmen, nuestra patrona, que custodie el alma de Chile y nos guíe a ser una tierra donde sus habitantes hagan de las bienaventuranzas, la norma de la vida.”

Texto completo de la homilía

Fuente: Comunicaciones Osorno


Osorno, 22/09/2014

 
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