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Monseñor Celestino Aós realiza su juramento de fidelidad, en la víspera de su ordenación como Obispo de Copiapó

La imagen original de Nuestra Señora de La Candelaria acompañó la misa en que Mons. Celestino Aós juró fidelidad a la Iglesia, en la víspera de su ordenación como Obispo de Copiapó.
Viernes 17 de Octubre del 2014
  
Con la imagen histórica de la Virgen de La Candelaria a un costado del altar, se celebró en la Catedral este viernes 17 de octubre la misa que incluyó el juramento de fidelidad y la bendición de las insignias episcopales del electo Obispo de Copiapó, Monseñor Celestino Aós.

La misa fue presidida por el administrador apostólico, Mons. Gaspar Quintana, acompañado del Nuncio Apostólico, sacerdotes y diáconos.

En la homilía, don Gaspar se refirió a "un hermano nuestro, Celestino", "llamado para que con la fuerza del Espíritu continúe la tarea de los apóstoles, pastoreando, enseñando y santificando al pueblo de Dios", y agregó que "en las vísperas de su ordenación episcopal seremos ahora testigos de su profesión de la fe católica y de sus promesas de fidelidad a la Iglesia del Señor". También explicó la bendición de las insignias diciendo que "nos referimos al Anillo que llevará en su mano como signo de su fidelidad a la Iglesia; a la Mitra, como signo de su consagración a la santidad de vida; al Báculo como signo de su servicio de Buen Pastor, al estilo de Jesús, que da la vida por su rebaño". Aseguró que Dios "lo cuidará y le hará crecer en la santidad de vida y en la dignidad de su vocación discipular y misionera".

Después de la reflexión tuvo lugar el juramento de fidelidad ante la asamblea, en la que se encontraban familiares y amigos de don Celestino y de don Gaspar.

En la parte final se bendijeron las insignias. El anillo fue presentado por la hermana de don Celestino; la mitra por una religiosa; el báculo por una familia; y la cruz pectoral por un sacerdote.

Antes de terminar, el Nuncio saludó al Obispo don Gaspar y agradeció su servicio pastoral durante los 13 años de su episcopado en Atacama, por su valentía, su entrega y fidelidad al pueblo de Dios y a la Iglesia. Expresiones acompañadas de un prolongado aplauso de la asamblea.

Fuente: Comunicaciones Copiapó


Copiapó, 17/10/2014

 
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