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Frente a denuncias sobre redes de pedofilia:
Iglesia pide firmeza, decisión, justicia y serenidad

Obispo Javier Prado se refirió también a los 25 años de Pontificado de S.S. Juan Pablo II y su documento sobre los Obispos, hecho público este jueves en la Santa Sede.
Jueves 16 de Octubre del 2003
  

El Presidente en ejercicio de la Conferencia Episcopal de Chile, Mons. Javier Prado, expresó la confianza de la Iglesia Católica hacia la actuación de los tribunales de justicia en el caso de las redes de pedofilia, pornografía y drogas que han impactado a la opinión pública.

En una conversación con periodistas, el Obispo de Rancagua afirmó que son los tribunales los llamados a recibir las denuncias fundadas y responsables que se hagan sobre esta materia y son ellos también los que deben realizar las investigaciones, con rigor y profesionalismo, y establecer las sanciones que correspondan.

Mons. Prado llamó a todos los sectores a prestar la máxima colaboración con los jueces que instruyen estas causas y con los organismos policiales que actúan a su requerimiento.

Rechazo a la pedofilia

Reiteró el Obispo que la Iglesia rechaza categóricamente las prácticas de pedofilia, quienesquiera sean sus autores, porque “las considera un daño atroz a la sociedad, una grave falta moral y un atentado a lo más puro de nuestra sociedad, y uno de los grupos más vulnerables, como son los niños”.

Junto con condenar todas las prácticas de pederastia y respaldar los esfuerzos legítimos que se desplieguen por terminar con este flagelo, recordó lo dicho públicamente por los Obispos en Mayo del año pasado: “Junto con denunciar, sin escapismos, el mal presente en nuestra Iglesia y llamar a superarlo, no debemos olvidar que esto se da en el contexto de un mundo que, equivocadamente, ha hecho de la total libertad sexual una de las banderas de lucha de la modernidad; y que crea un ambiente que contribuye a la pérdida del verdadero y hermoso sentido del amor y de la sexualidad humana”.

Citando un documento pontificio dado a conocer hoy día en la Santa Sede, Mons. Prado afirmó que los cuatro criterios que el Santo Padre recomienda a los Obispos para enfrentar faltas graves, especialmente por ministro de la Iglesia, coincide con aquello que la sociedad chilena demanda hoy a los jueces y demás actores de la vida nacional: firmeza, decisión, justicia y serenidad.

Moderar el debate

El Presidente en ejercicio del Episcopado afirmó que, si bien terminar con la operación de estas redes delictuales es una meta noble, “no es sano desgastarnos en debates que incentivan denuncias apasionadas, a veces por cauces públicos que no siempre son los más indicados para actuar con el vigor de la justicia”. Agregó que no se justifica extraer dividendos políticos de una situación de esta naturaleza.
Sobre la denuncia de un montaje publicitario interesado, Mons. Prado la consideró grave y puntualizó que afecta a todos los sectores en cuanto el ejercicio sano actual o futuro de la política.

“Invitamos a las diversas fuerzas políticas a que, en lugar de agudizar las confrontaciones, aúnen sus esfuerzos para actuar conjunta y ordenadamente, colaborando en la investigación de este asunto. Si resulta verdadero, que adopten con la fuerza del conjunto las medidas para sancionar y evitar estas prácticas. Y si no es así, que toda duda quede despejada gracias a una actuación conjunta”, afirmó el Obispo.

No desacreditar a la política

Destacó Mons. Javier Prado que la Iglesia llama a los chilenos, especialmente a los personajes que tienen en su mano decisiones que involucran a amplios sectores ciudadanos, a promover valores en las actuaciones públicas.

“Sería enormemente perjudicial para el país que estos hechos lleven a los ciudadanos a desconfiar en los políticos y a desacreditar la actividad política y la función pública”, sostuvo.

Agregó que no es conveniente quedarse en el daño, en la herida y en el delito: “Hay que dar el paso siguiente y mirar hacia delante para sanar la herida y reparar el daño”, manifestó. En ese sentido, subrayó que a la prensa le cabe, en este como en otros tantos temas, una misión tan delicada como crucial: realizar con extremo celo su trabajo, sin ocultar ninguna verdad, pero al mismo tiempo sin dañar la honra de las personas inocentes, muy en especial de los menores de edad, y sin obstruir la acción de la justicia.

Acción de gracias por el Santo Padre

Al cumplirse hoy 25 años desde la elección al Pontificado de SS Juan Pablo II, Mons. Prado dio gracias al Señor por el fecundo trabajo apostólico del Santo Padre, que ha conducido a la Iglesia en la tarea evangelizadora durante una etapa tan significativa para la historia universal, como ha sido el fin del siglo XX y el comienzo del tercer milenio.

"La figura del Santo Padre nos motiva y nos entusiasma. Su testimonio nos da una lección de amor, de entrega, y también de sacrificio, sin “bajarse de la cruz” ni por la enfermedad ni por la edad, como él lo ha señalado, entregando generosamente su vida hasta que el Señor lo quiera”, afirmó.

Al mismo tiempo, informó que los Obispos de Chile conmemorarán este acontecimiento con una Eucaristía concelebrada conjuntamente en el mismo lugar en que el Papa se encontró con la Conferencia Episcopal durante su visita a Chile, el Seminario Pontificio Mayor de Santiago. Se efectuará el 22 de Noviembre próximo durante la 86ª Asamblea Plenaria de Obispos.

Documento sobre los Obispos

Destacó el Obispo de Rancagua que justamente hoy el Papa ha querido hacer pública su exhortación apostólica postsinodal PASTOREM GREGIS (“Pastores de la grey”), sobre el obispo servidor del evangelio de Jesucristo para la esperanza del mundo.

Este documento es el fruto de la X Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispo, que se celebró en Roma el año 2001.

Comentó Mons. Prado que el Papa nos recuerda que, en esta época que vivimos, la Iglesia necesita obispos santos, es decir cuya vida y cuya obra busquen ser coherentes con la voluntad de Dios. Sintetiza esta propuesta con una frase tomada prestada de san Gregorio Nacianzeno dirigida a los obispos: «Primero ser santos y después santificar”.

Agregó que, para los obispos chilenos, esta exhortación recoge la profunda riqueza que recibieron del Santo Padre en la Visita Ad Limina Apostolorum, que hicieron en octubre del año pasado, y les confirma en las orientaciones pastorales que hemos propuesto para la Iglesia chilena.

Respecto de la actitud de los obispos cuando ocurren abusos con menores por parte de clérigos, Mons. Prado subrayó que las palabras de Juan Pablo II vienen a confirmar lo que se han propuesto los obispos de Chile sobre este asunto y que se informó pública y oficialmente en mayo de este año. Sin embargo, aclaró que este documento hecho público hoy tiene alcances mucho más amplios y significativos.



OFICINA DE COMUNICACIONES Y PRENSA
CONFERENCIA EPIS


Santiago, 16/10/2003