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Santuario de La Candelaria de Copiapó celebró su fiesta Chica

Acto de desagravio dio comienzo a la Misa Solemne
Domingo 16 de Agosto del 2015
  
En completo silencio y con el altar desnudo comenzó la celebración del Día de la Vida Consagrada en el Santuario de Nuestra Señora de La Candelaria de Copiapó. Esto como parte del acto de desagravio vivido en el Santuario, tras los ataques incendiarios que destruyeron la imagen de La Candelaria y de San Lorenzo, el martes pasado. Luego se asperjó agua bendita sobre los numerosos fieles reunidos en el patio, frente al altar de piedra, que por primera vez no contó con la hermosa y tradicional figura de María Candelaria. En este acto el Vicario General, P. Alejandro Castillo, junto al rector del Santuario, P. Francisco Javier Medina, y el vicario del valle P. Juan Barraza, bendijeron el anda donde habitualmente se ubicaba y era trasladada la imagen, que ahora lucía ennegrecida por las llamas, pero adornada con globos, flores y una foto de la Virgen. También se bendijo el lugar donde estaba la imagen de San Lorenzo.

Tras estos solemnes signos, comenzó la eucaristía, presidida por el Vicario general, y que incluyó la participación del jefe general de los bailes con cantos a lo divino y con la imagen pequeña, la histórica, de La Candelaria.

Vida Consagrada, un don para la Iglesia

En la homilía, referida al evangelio de la visita de la virgen María a su prima Isabel, el P. Alejandro comenzó señalando que a pesar de los momentos dolorosos vividos por la comunidad, este era “un día de esperanza”, e invitó a los fieles a “reconocer el paso de Dios en nuestra vida, como María, a través de las alegrías y tristezas del día a día; a descubrir la maravilla de Dios en medio del barro, del dolor; salir al encuentro del otro y ayudarle a reconocer a Dios siempre presente”.

El sacerdote agradeció el don de la Vida Consagrada. “¿Quién de nosotros- preguntó- no tiene recuerdos de una religiosa o religioso que nos enseñó a rezar, que nos acompañó, incluso que nos llamó la atención; cuántos hogares han recibido la visita de uno en un momento importante; cuántas vidas tocan cada día?, en ámbitos como la caridad, el cuidado de los adultos mayores, la educación, la pastoral del dolor, los enfermos, la vida parroquial, en las poblaciones y tomas” Recogió las palabras del Papa cuando invitó a la Vida Consagrada a “mirar el pasado con gratitud, vivir el presente con la pasión del evangelio; y mirar el futuro con esperanza”.

Evangelio, profecía y esperanza

También se refirió al trabajo que después de los aluviones han desplegado las religiosas y religiosos en la diócesis, viviendo “con pasión el servicio, al encuentro del hermano, para ser signo de esperanza y alegría, ser signo de Dios”.

Finalmente pidió al Señor que el evangelio, la profecía y la esperanza propuestos para este año, no sean sólo para los consagrados sino para todo el que quiera seguir a Jesús. “Evangelio, que nos indica cómo seguir al Señor; profecía para denunciar y anunciar en medio del pueblo de Dios, y esperanza para mirar más allá, en un mundo donde los proyectos son a tan corto plazo y nos cuesta mirar el futuro con mayor proyección”.

Luego de la homilía las religiosas y religiosos renovaron sus votos de pobreza, castidad y obediencia frente a toda la comunidad, recibiendo un cariñoso saludo del rector del Santuario, de los jóvenes pertenecientes a los equipos de servicio, y de toda la asamblea.

En el momento del ofertorio, junto al pan y al vino, las religiosas y religiosos ofrecieron un trozo de tela para la confección de un nuevo manto para la futura imagen de la Virgen Candelaria.

Mensaje de la Vida Consagrada

En la parte final de la celebración, las religiosas y religiosos dirigieron un mensaje a la comunidad, en el que reafirman las palabras del Obispo, cuando dijo que “entre el barro y al destrucción asomará el rostro del Señor”. Más adelante el texto dice: “Señor, hemos visto asomar tu rostro en la fuerza de la gente, en sus relatos traspasados por la angustia y esa fe que de tanto sembrarse en la oscuridad, se ha vuelto luminosa como el sol… sí, somos testigos de tu rostro resplandeciente en la esperanza de cada atacameño… asomamos el rostro del Señor diciendo Sí a la vida, respetando la creación de la humanidad desde su concepción hasta su término según la naturaleza del Creador”.

Finalmente, sobre los ataques incendiarios a la figura de La Candelaria, señalan “han prendido fuego no solo a tu imagen venerada… sino a nuestra fe; aquel que nos hizo tan grande daño, nos hizo al mismo tiempo un gran favor: nuestra fe ha aumentado y se ha renovado en torno a la Madre del Señor, Madre de Atacama y de esta Iglesia peregrina”.

“Con una vela”, palabras del Obispo, Monseñor Celestino Aós

El Obispo de Copiapó también envió un mensaje, referido al incendio que sufrieron las imágenes al interior del templo. “Heridos en lo íntimo del corazón muchos argumentan: fue un desalmado con premeditación porque ¿qué buscaba en la Capilla? Hay que corregirlo y ayudarle a que aprenda respeto y convivencia. Otros razonan: ¿y si se trata de un enfermo? Hay que ayudarle con el debido tratamiento porque si no fue capaz de controlar sus impulsos ni de medir las consecuencias de su acto, ¿controlará su impulso y no incendiará un negocio o una vivienda?. Una cosa es cierta y segura: podrán incendiarnos imágenes pero no podrán arrancar de nuestros corazones y nuestras vidas el amor y el culto a la Virgen María, la Madre de Jesucristo; y nuestra Madre por regalo del mismo Jesucristo”.

El documento finalizó: “Al concluir el año de la Vida Consagrada! pidamos a la Virgen Candelaria que encienda en medio de nosotros "candelas", corazones llenos de luz y de amor y misericordia que consagrándose como religiosos y religiosas nos den testimonio de esperanza y alegría y nos acerquen con su oración y sus actividades a Jesucristo, El Salvador y Señor de todos”.

Fuente: Comunicaciones Copiapó


Copiapó, 16/08/2015

 

Documentos
- Con una vela
Galerías Fotográficas

- Misa Solemne, fiesta chica de La Candelaria 2015-2