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Misa de Noche Buena Natividad del Señor

El día jueves 24 de diciembre de 2015 a las 10:00 PM, se realizó la Eucaristía de Noche Buena, presidida por Monseñor Héctor Vargas Bastidas, Obispo de Temuco en la Iglesia Catedral de la ciudad capital.
Viernes 25 de Diciembre del 2015
  
En el día de ayer los hermanos católicos, asistieron a la Misa de Noche Buena, en donde se reunieron junto a nuestro Padre Obispo Héctor Eduardo para celebrar la noche de Paz y Felicidad, en que el eco alegre del mensaje de la Noche de Dios se proclamó los ángeles de Belén, resuena una vez más nuestros corazones; “Gloria a Dios en el Cielo, y en la tierra Paz a los que Dios ama”.

Mientras que la mayor parte del mundo ha olvidado el sentido de la Noche Buena de Navidad, los fieles católicos se reunieron en el templo catedral, para celebrar como cristianos, desde una perspectiva alegre de la fe, para que el medio del ruido, las alegrías de la mesa, el sentimentalismo de los villancicos, no se escapen de lo más profundo y valioso que es el Nacimiento de Jesús. La buena noticia de la Noche Buena es la encarnación de Dios en la raza humana con una finalidad concreta: la salvación, liberación y divinización del ser humano.

Durante la Santa Misa se celebró con un gozo notorio por la Noche Buena, donde la Eucaristía la presidió nuestro Obispo Vargas y alrededor de 700 concelebrantes junto al Coro de la Iglesia Catedral de Temuco.

Primera Lectura:

El profeta eleva un canto de esperanza a su pueblo: Con la llega Mesías llegada a la luz que ha de disipar definitivamente las tinieblas de sus vidas. Y ese canto se hace actual para cada uno de nosotros, fue tomada del libro de Isaías 9, 1-6.

Segunda Lectura:

El apóstol Pablo nos manifiesta que la gracia de la venida de Jesús, ha de hacer de nosotros hombres nuevos en la espera de su segunda venida gloriosa. Esto fue tomado de la Carta del Apóstol San Pablo a Tito 2, 11-14.

Asimismo en la Eucaristía, el Padre Obispo en su Homilía, expresó: “Es una luz que nació en Belén y fue recibida por las manos tiernas de María, por el cariño de José y por el asombro de los pastores. Cuando los ángeles anunciaron el nacimiento del redentor lo hicieron con estas palabras: Es aquí la señal y encontraréis un niño en pañales y acostado en un pesebre, una señal que es precisamente la humildad de Dios”.

Fuente: Comunicaciones Temuco.


Temuco, 25/12/2015

 
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