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Finalización retiro del Clero de Melipilla

Con una misa presidida por Monseñor Cristian Contreras Villarroel, se dio por finalizado el retiro del Clero en la casa de retiro de Punta de Tralca, donde los 28 presbíteros fueron acompañados por el testimonio y la palabra del P. Fernando Montes, S.J.
Martes 15 de Marzo del 2016
  
“¿Qué buscan Ustedes? ¿Qué quieres que haga por ti? ¿Quién me ha tocado? ¿Quieres ser sanado?”. Esas y otras interrogantes del Señor, fueron el tema central de este retiro, para ponerse en camino y volver reconciliados, guiados por el Espíritu Santo.

“Un retiro es silencio, pero también diálogo. Y precisamente por ser un diálogo tenemos que respetar los espacios y los tiempos, así como los silencios –a veces muy largos– de nuestro interlocutor Jesús. Guiados por el Espíritu Santo en el retiro tenemos que hacer lo nuestro que es ponernos ante el Señor. Lo del Señor depende de su libertad, de su sabiduría, una pedagogía que no siempre responde ni a nuestras prisas ni a nuestras voluntades. Jesús mismo experimentó el “silencio” del Padre: “Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?”. Es el grito de alguien que espera, que experimentó la presencia del Padre, de ese Padre que en el bautismo del Jordán hizo sonar su voz diciendo “Tu eres mi Hijo amado; en ti me complazco” (Mc. 1, 11). Nuestro Señor Jesús sabe que el Padre no lo abandonará para siempre. Es un silencio temporal. ¿No es, acaso, lo que hemos experimentado también en nuestras vidas?, dijo Monseñor Contreras en su homilía.

También se hizo un reconocimiento al P. Fernando Montes, por su participación, ya que desde un principio él se puso en peregrinación preguntando -al igual que Jesús- acerca de la vida diocesana de los presbíteros. El obispo diocesano agradeció sus palabras de sabiduría maduradas en su propia oración y experiencia sacerdotal.

El Pastor se mostró satisfecho por la entrega generosa y por la alegría con la que los sacerdotes viven su misión, por la sinceridad para contar sus dolores y esperanzas, por la disponibilidad a toda prueba a favor de la diócesis. Así mismo destacó la presencia del P. Federico Lagos, y de los decanos en el sacerdocio, Pbros. Benjamín Ulloa y Ricardo Reyes e hizo un merecido recuerdo del P. Rosendo Gálvez, quien junto al P. Rafael Vicuña pusieron los cimientos presbiterales de lo que es la diócesis.

Para finalizar, el obispo invitó a continuar el peregrinar en esta Iglesia de San José de Melipilla, ligeros de equipaje, atentos a las personas que el Señor les ponga por delante, con la misma actitud servicial de nuestra Madre María tanto en la casa de Isabel como en la bodas de Caná, pero por sobre todo sostenidos por María al pie de la cruz, donde Jesús experimentó el drama del pecador.

Fuente: Comunicaciones Melipilla


Melipilla, 15/03/2016

 
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