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Sacerdotes de Santiago celebraron el Día de Santificación del Clero

Hasta el Santuario de Schoenstatt llegaron 180 presbíteros para participar de un encuentro en el que reflexionaron en torno a cómo la misericordia de Dios está presente en el ejercicio de su ministerio. En la jornada realizaron también una peregrinación y cruzaron la Puerta Santa de la Parroquia San Vicente de Paul en este año jubilar presididos por el Cardenal Ricardo Ezzati, Arzobispo de Santiago.
Viernes 20 de Mayo del 2016
  
Una jornada de oración vivieron este jueves 19 de mayo sacerdotes de la Arquidiócesis de Santiago que participaron de un encuentro en el que reflexionaron sobre cómo la misericordia ha estado presentes en sus vidas y en su servicio sacerdotal en el contexto del Año Santo de la Misericordia convocado por el Papa Francisco.

Esta actividad se realizó el Día que la Iglesia Católica conmemora la Fiesta de Jesús Sumo y Eterno Sacerdote. En la primera parte algunos sacerdotes compartieron la experiencia de vivir la misericordia de Dios en distintas instancias de su existencia y del ejercicio de su ministerio, tanto en tiempos alegres y de crecimiento como en momentos difíciles y dolorosos.

“A medida que uno va viviendo este ministerio va adquiriendo conciencia de la propia fragilidad y estar aquí es un hecho de la misericordia del Señor que me llevado a confiarme en Él. El Señor está aunque las cosas puedan oscurecerse, siempre hay una salida”, compartió el padre Pablo Rojas.

También llamó a los presentes a escuchar a las personas, darles el tiempo que necesitan, sin juzgar, saber esperar y estar atento para abrir esa parte del otro que a veces puede estar oculta. “Dar el tiempo, el espacio y tener el respeto sagrado por las personas eso es creer en la Divina Providencia”.

El sacerdote Francisco Cruz destacó como ha podido encontrar la misericordia en personas que ha conocido en su servicio, especialmente de los pobres: “La misericordia que se da entre ellos y que tienen conmigo me cuestiona y me anima a crecer, me conmueve la fraternidad que tienen a pesar de vivir carencias. La misericordia del pueblo de Dios hacia nosotros me ha marcado mucho y me sostiene”, expresó.

“Estamos viviendo lo que el Santo Padre nos ha invitado en este año de la Misericordia y poder compartirlo desde las experiencias personales que hemos tenido. El experimentar la misericordia de Dios y también con los hermanos es una oportunidad que reavivarnos en esta conciencia de que Dios nos ama a pesar de nuestras caídas. No es fácil compartir las debilidades pero yo siempre he pensado que cuando uno abre el corazón y se muestra vulnerable uno es auténtico y suscita en el otro una actitud de acogida”, destacó el padre Julio.

El encuentro tuvo momentos significativos como la liturgia penitencial en la que los sacerdotes se confesaron unos a otros y también la peregrinación desde el Santuario de Schoenstatt hasta la Parroquia San Vicente de Paul en la que participó el Arzobispo de Santiago, monseñor Ricardo Ezzati. En este lugar el Cardenal invitó a los presbíteros a cruzar la Puerta Santa, simbólico gesto que se realiza en el contexto del Año Jubilar convocado por el Papa Francisco.

Posteriormente se realizó una eucaristía presidida por monseñor Ezzati quien en su homilía valoró la experiencia de ser hermanos con los otros sacerdotes y de compartir la vocación que el Señor les regaló.
El testimonio de nuestros presbíteros se vuelve elocuente, porque presentan una alternativa de vida les dijo. “El sacerdote de hoy, nosotros sacerdotes estamos llamados a ser sacerdotes con los pies desnudos, con mucho respeto frente a la tierra que cada día pisamos, frente a la cultura que todos los días vivimos. Un sacerdote que no se escandaliza por la fragilidad, por la miseria que está presente en el corazón humano”.

También los llamó a crear comunidad, que genera pertenencia, ya que “el presbítero es tal en la medida que se siente Iglesia y participa de una comunidad”. A ser un sacerdote que sale ante todo no porque tiene una misión que cumplir, sino porque va al encuentro con Jesús y experimenta en ese encuentro la necesidad de encontrarse con los hermanos.

Vaorando el espacio de encuentro

La jornada fue valorada por los sacerdotes que participaron en ella, entre los que también había presbíteros de otros países entre ellos Jorge Chan y Gilberto Méndez de México, de la Congregación Misioneros Servidores de la Palabra que están en Til Til.

“Ha sido una experiencia hermosa porque conocimos el testimonio de otros hermanos, lo que fue muy enriquecedor. Me alimenta espiritualmente saber que la misericordia de Dios es muy palpable y saber que también somos objeto de ella”, dijo el padre Jorge.

“Estos encuentros nos permiten a hacer proyectos juntos, la misericordia nos ayuda a equilibrarnos y a poder ayudarnos como hermanos concluyó Gilberto.

Fuente: Comunicaciones Santiago
www.iglesiadesantiago.cl


Santiago, 20/05/2016

 
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