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Falleció Sor Ángela Navarro

Sor Ángela Navarro fue una importante colaboradora de la Conferencia Episcopal, tanto en el ámbito de las comunicaciones como en el de la catequesis.
Viernes 05 de Agosto del 2016
  
El pasado 2 de agosto partió al encuentro del Padre la hermana Ángela Navarro, quien fuera secretaria del Centro Nacional de Comunicación Social de la Conferencia Episcopal (CENCOSEP), y colaboradora de la Comisión Nacional de Catequesis, impulsando la catequesis familiar.

La Superiora general de las Hijas de San Pablo, Sor Anna María Parenzan, dice sobre sor Ángela: “Agradecemos a Sor Ángela, verdadera “columna” de la delegación chilena, porque su apertura a la realidad nacional e internacional y en la continua búsqueda del bien, ha dejado actuar en ella la gracia de la vocación, abriendo nuevos caminos a la Palabra, una colaboración eclesial humilde y sabia, valiente y audaz.

Aproximadamente un año atrás, un cáncer linfático que parecía vencido, se manifestó con toda su agresividad y la obligó a pedir la dimisión de consejera de la delegación chilena. Hasta el final, vivió con aquella compostura, dignidad y bondad, que había caracterizado toda su vida.

Hace algunos meses confiaba: «He tenido la fuerza de ser fiel recordando la gracia recibida en el llamado. Aquella gracia me había marcado profundamente y me ha ayudado a superar todas las dificultades por Jesús y con Él. Pido con todo el corazón la perseverancia y la fidelidad hasta el fin... Confío en la misericordia del Señor. Amo a la Congregación y a cada una de mis hermanas. Ofrezco al Señor todo lo que he podido realizar para poder llegar a ser verdaderas Hijas de San Pablo, como nos querría hoy, don Alberione».

Biografía

Conoció a las Hijas de San Pablo en la librería de Valparaíso, su amada ciudad natal, y entró en la Congregación en la casa de Santiago, el 13 de agosto de 1953. De estos años, Sor Ángela recordaba sobre todo la gran pobreza y el gran trabajo, pero también la alegría contagiosa, la felicidad de sacrificarse por el Señor en la misión paulina.

El noviciado lo vivió en Roma, que concluyó con la primera profesión, el 30 de junio de 1957. Al regresar a Chile, en 1958, se comprometió en transmitir cuanto había aprendido, en la formación de las aspirantes y en la enseñanza de las hermanas más jóvenes que se preparaban a los exámenes del Estado.

En 1959, las hermanas de Chile iniciaron un período de fecunda colaboración eclesial con el Departamento Nacional de Catequesis y Sor Ángela fue nombrada secretaria. Para ella y para las Hijas de San Pablo chilenas, se abrió, un bellísimo período de experiencia en la actividad catequística. Tuvo la posibilidad de asistir a un curso de especialización en la Universidad Católica de Santiago, obteniendo el diploma de experta y dirigente en catequesis.

Luego fue secretaria en la preparación del IV Congreso Catequístico Nacional y tuvo la oportunidad de participar en el Congreso Catequístico, de Argentina. En 1963, cuando se abrió el Centro Catequístico, Sor Ángela fue la primera directora y dio un valioso aporte a la renovación de la catequesis, promoviendo la revista “Camino, Verdad y Vida”, varios subsidios catequísticos y los textos para los distintos cursos.

Pero junto a la intensa tarea apostólica, Sor Ángela no dejaba de lado la vida comunitaria: desempeñó varios mandatos el servicio de superiora local, en las comunidades de Concepción, Valparaíso y Antofagasta. Por cinco mandatos, en tiempos diversos, fue nombrada consejera de delegación. En 1969, fue elegida para representar a las hermanas en el Capítulo especial. Además, se ocupó del Centro de Comunicación del arzobispado de Concepción y desempeñó la tarea de secretaria del Centro Nacional de Comunicación del Episcopado chileno.

En 1981, fue enviada a Coyhaique, en la Patagonia chilena, para dedicarse a la dirección de “Radio María”. Seguidamente tuvo nuevamente el encargo del Departamento de Comunicación de la Arquidiócesis de Antofagasta y preparó la visita de San Juan Pablo II, realizada en abril de 1987. Luego regresó a Santiago para ocuparse de la Oficina catequística, de la formación pastoral al uso de los medios de comunicación social y de la elección de los libros de otras ediciones. Regresó a Valparaíso para el servicio de la librería mientras desempeñaba también la tarea de vice-delegada. Después de un buen paréntesis vivido en Antofagasta, siguió donándose en Santiago de Chile en el servicio de vice superiora, secretaria y consejera de delegación.

Fuente: Prensa CECh


Santiago, 05/08/2016

 
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