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Nacimientos, fiesta del Niño Dios que perdura por más de un siglo en El Loa

Obispo Óscar Blanco Martínez resaltó el valor de esta fiesta que ayuda a experimentar la alegría de la Natividad del Señor.
Lunes 09 de Enero del 2017
  
Una tradición que por más de cien años se ha trasmitido de generación en generación, entregando al Niño Dios, el lugar que el acontecimiento de su venida se merece. Así lo expresan por estos días las familias que en su hogar celebran con la comunidad loina en ambiente de alegría, el Nacimiento.

La manifestación de piedad popular que inunda por estos días los distintos sectores de Calama que al sonido del acordeón, bombos y acompañado de danzas típicas conforman la llamada “Adoración al niñito Dios”. Una fiesta que tiene la imagen del Emmanuel como centro de la expresión de fe y que se inicia en la víspera de la Natividad y que se prolonga hasta la solemnidad de la Epifanía del Señor.

El obispo de la Diócesis San Juan Bautista, Óscar Blanco Martínez que pasó sus primeras fiestas de fin de año en la zona, rescató el valor de esta usanza que con sencillez y humildad expresan en el norte del país. “Estas tradiciones nos ayudan mucho a descubrir el misterio del nacimiento del Señor, aprender a asombrarnos en lo pequeño (…) rescato el valor de la familia y cómo mantienen una tradición que celebramos no solo el 25 de diciembre, sino que se prolonga para hacernos experimentar la alegría del nacimiento del mesías que ha nacido y se queda con nosotros”.

Los Nacimientos, son lugares que los dueños de casa habilitan especialmente para ubicar en el centro al Niño Dios, imágenes resguardada por el jefe de hogar que se le conoce como “esclavo” y que junto a sus seres queridos comparte con toda la comunidad para que sea adorado y alabado. La tradición dice que la imagen del Señor niño sea traspasada al hijo mayor de la familia, para que éste haga lo propio con su primogénito.

Es el caso de Federico Morales que recuerda que su familia recibió a “Manuelito” como está bautizado el niño Dios en su hogar en 1898, traído a la zona por sus bisabuelos, completando cuatro generaciones que han mantenido la costumbre. En torno a este Nacimiento, surgió el Baile Religioso “Campesino” cuyo fundador ya fallecido, inculcó la tarea de homenajear con la danza al pequeño Jesús.

Un caso similar es el de Ramón Miranda y su esposa Sally Herrera que completan tres generaciones con su niñito Dios como cariñosamente le llaman. “Esta tradición es una ofrenda a Dios, nosotros tenemos el privilegio cada año de celebrar el cumpleaños del Señor “, comentó.

En efecto los dueños de los Nacimientos se preparan todo el año para este acontecimiento, abren las puertas de su hogar y allí junto con la adoración, atienden cada día a los visitantes y Bailes Religiosos con un chocolate caliente acompañado de sopaipillas o pan amasado. No es la única atención en la que se esmeran, el motivo es el Niño Dios y su fiesta como la reconocen.

Fuente: Comunicaciones Calama


Calama , 09/01/2017

 
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