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Economía, Política y Bien Común desde la Doctrina Social

El cardenal Ezzati inauguró el Segundo Diplomado Latinoamericano, sobre Doctrina Social de la Iglesia, basado en el pensamiento social del Papa Francisco.
Martes 10 de Enero del 2017
  
El diplomado, de dos semanas, se desarrolla desde el 9 de enero en la Universidad Finis Terrae e incluye charlas, visitas a terreno e intercambio de experiencias de diversas personas expertas en el tema y conocedores del Santo Padre. En la formación organizada por la Academia de Líderes Católicos participan agentes pastorales, universitarios, profesionales de Chile, Uruguay, Paraguay y México.

La propiedad privada y salarios justos

El Arzobispo de Santiago abordó primero el tema de la Economía y recordó que en sus recorridos diarios por la ciudad visitando las comunidades de base, desde los barrios más pobres hasta los más ricos, comprueba que "la diferencia que hay es escandalosa".

Respecto del concepto de propiedad privada y sus límites, recordó que "los primeros padres de la Iglesia discutieron bastante acerca de este tema. Todos tenían muy claro que la Creación entera pertenece a Dios y que fue dada a la humanidad en sentido de trascendencia generacional. No es solamente para unos, sino para todos".

Sobre el salario justo, trajo a colación la invitación de monseñor Alejandro Goic a establecer una "salario ético" y la polémica que provocaron sus palabras. Muchos dijeron que ello no era posible. "Y, sin embargo, sí es posible. Y sí vale la pena tenerlo muy en cuenta", afirmó el cardenal. Y agregó que "un salario que no dé para un ahorro mínimo, por lo menos, para asegurar el futuro de esa familia, no es un salario justo, ético. Un salario ético tiene que tener en cuenta la totalidad de la persona, el descanso del trabajador, la necesidad de compartir tiempo con la familia. Si tiene que trabajar las ocho horas del día y, además, buscar otras cuatro o cinco horas de trabajo extra para poder solventar las necesidades básicas de la familia, ese salario no es ético".

En cuanto a las relaciones laborales, dijo que "el estilo de las relaciones que se establecen dentro de la empresa es muy importante, en el sentido de lo que significa buscar una economía que sea humana y no solamente centrada el provecho del resultado del trabajo".

La equitativa distribución de los bienes

El pastor recordó datos entregados por el cardenal Reinhard Marx, Arzobispo de München, Alemania, en un reciente libro suyo sobre el capital, en el que señala citas tan duras como que el 2% de la humanidad es dueña de más de la mitad de la riqueza del mundo; el 1% de la población del mundo tiene el 40% de la riqueza del planeta; La mitad más pobre de la humanidad se reparte el 1% de la riqueza.

Frente a esta realidad, de la que dio otros ejemplos, llamó a los presentes a cambiar en el mundo el sentido de la justicia. Agregó que "no hay que olvidar nunca que el desarrollo material tiene que estar acompañado por el desarrollo social, espiritual, de todas las personas, especialmente de las más excluidas".

La Política, el bien y el mal

Basado en reiterados llamados del Papa Francisco, el arzobispo invitó a los presentes a involucrarse en la política para ayudar al bien común. "La cosa pública es una tarea que la Iglesia señala como campo específico de la acción de los laicos, a quienes quiere acompañar espiritualmente en su misión vocacional", sostuvo. Añadió que "hay que darle a la sociedad valores, oxígeno, para que pueda respirar y respirar bien", para lo cual, indicó, hay que estar bien preparados y saber discernir lo que está bien y lo que está mal.

Al respecto recordó el trámite que debe tener en el Senado el proyecto de despenalización del aborto en tres causales. Precisó que entre los que aprueban la iniciativa hay cristianos, que reclaman la libertad de conciencia, pero esa libertad, afirmó, "está sujeta a la Ley de Dios ... No basta decir que a mí me han elegido los ciudadanos y yo actúo de acuerdo a lo que los ciudadanos me han encargado. El político tiene que estar muy atento para legislar con libertad, pero de acuerdo a la verdad, al bien".

Finalizada su exposición, el cardenal Ezzati respondió preguntas de los participantes, en una de las cuales respondió que "hay proyectos de esperanza que no tienen en cuenta la dimensión trascendente, o la dimensión de la solidaridad, que ponen la felicidad únicamente en la parte económica, material. El proyecto de esperanza cristiano está llamado a estar en medio de esta realidad y a corregir muchas de estas esperanzas que sabemos, son limitadas".

Aseguró que la esperanza cristiana abarca la totalidad de las personas, es integral. "Una cosa que necesitamos es conocer la esperanza cristiana. Un político, por ejemplo, que se dice católico y que firma una ley de aborto o desconoce una parte importante de la esperanza cristiana, le hacen un daño muy grande a la política, al Evangelio".

Agregó que también es necesario que los cristianos dialoguen con las otras esperanzas en forma muy sincera, buscando aquello de verdad que hay ellas. Finalmente, llamó a descubrir y denunciar lo malo que hay en proyectos de esperanzas que no son auténticos.

Fuente: Comunicaciones Santiago
www.iglesiadesantiago.cl


Santiago, 10/01/2017

 
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