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Clero de Concepción vivió un espacio de reflexión y oración

En la casa de ejercicios de la Diócesis de Rancagua, ubicada en San José de Mostazal, se realizó durante varios días, el retiro espiritual del Clero de la Arquidiócesis de Concepción.
Miercoles 15 de Marzo del 2017
  
La jornada se desarrolló entre el 6 y 10 de marzo, con la participación de nuestro Arzobispo, monseñor Fernando Chomali y de numerosos presbíteros pertenecientes a distintas parroquias e instancias de la Iglesia local.

En esta oportunidad, predicó el retiro el padre Gonzalo Bravo, sacerdote de la diócesis de Valparaíso, con estudios bíblicos en Jerusalén y en Roma. Actualmente es Párroco de la Parroquia El Salvador del Mundo, de Valparaíso y además, se desempeña en el Pontificio Seminario Mayor San Rafael.

El retiro es una instancia muy importante para el clero, ya que es un espacio propicio para la reflexión y oración, lo cual contribuye a fortalecer la tarea misionera en sus comunidades.

Al concluir el retiro, tuvimos las impresiones de monseñor Fernando y algunos presbíteros.

El padre Gonzalo Bravo dijo que “traté de compartir con mis hermanos sacerdotes la propuesta de una vida ministerial anclada en el misterio de Jesús, servidor humilde del ser humano por amor divino. Y en lo personal, cada retiro es una oportunidad de ver las gracias y dones que Dios nos concede desde nuestros límites humanos. Uno se llena de alegría constatar que Dios siempre está con nosotros; que encontrarse con Él, en la Eucaristía, en la oración, en los pobres y en los más afligidos es una oportunidad maravillosa que todos tenemos para compartir íntimamente con la fuente de nuestra alegría y paz”.

Monseñor Chomali, por su parte, destacó que “hubo un momento de oración y de silencio, y espero que se traduzca en frutos abundantes. El primer fruto es la alegría de ser misionero de Jesucristo y de ser evangelizadores. El segundo fruto es que las personas viéndonos con lo hacemos y actuamos, se haga la pregunta fundamental de su vida que termina en Jesucristo”.

Padre Pablo Leiva, párroco de Curanilahue, manifestó que “hemos reflexionado temas muy interesantes en vista de nuestro sacerdocio, un sacerdocio vivo, alegre, reconociendo nuestras fragilidades, nuestros límites y desde ahí el Señor nos llama y nos invita a vivir nuestra vocación”.

Padre Pedro Osses afirmó que la reflexión ayuda al espíritu de oración en este año de mucho trabajo pastoral, en medio de las comunidades.

El Padre Héctor Rivera, párroco en San Vicente, dijo que “fue un momento de mucha ayuda espiritual, especialmente en este tiempo de Cuaresma”; el Padre John Escobar indicó que el retiro “nos ayudará a ser un mejor pastor y misionero, lo que nos ayuda a crecer en beneficio de nuestras parroquias” Y el Padre Carlos Sepúlveda expresó que “la presencia de la mayoría del clero ha sido importante, porque aportó a una mayor comunión en torno a la figura del Obispo y de la Iglesia y a lo que ellos nos piden en estos momentos”.

Fuente: Comunicaciones Concepción


Concepción, 15/03/2017

 
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