/
/
/
/
/
/
   
Vigilia Pascual en la Catedral de Copiapó
Mons. Aós, Obispo de Copiapó: “Celebrar la pascua es creer en Jesucristo y confiarle nuestra vida”

Gran cantidad de personas llegaron hasta la Catedral de Copiapó para participar de la celebración de la resurrección del Señor, presidida por Monseñor Celestino Aós.
Domingo 16 de Abril del 2017
  
En un templo aún a oscuras después de la liturgia de la luz y de la palabra, el Obispo comenzó su homilía, señalando que “decir que Jesús resucita es confesar que hay otra realidad más allá de la muerte, que Jesús no sólo vive sino que el Viviente, la fuente de vida para todos nosotros a quienes ha redimido con su cruz y su sangre… creer en la resurrección es confesar que Dios ha avalado la doctrina, las obras, la Persona de Jesucristo”.

El Obispo dijo que “si estamos aquí para celebrar la resurrección de Jesús del sepulcro hace dos mil años, estamos aquí usted y yo porque confesamos y celebramos con san Pablo: “yo soy lo que soy porque Dios fue bueno, porque Dios es bueno conmigo”.

“Sé que Cristo vive y me ama”

Dirigiéndose a las personas en el templo, dijo: “usted debe ser portador de luz y de esperanza, instrumento de misericordia, quizás asustados y desconcertados por el mundo en que vivimos, con bombas y crueldades atroces que nos asustan a nivel mundial, con violencia y delincuencia y corrupción a nuestro derredor, con la inseguridad laboral y los desafíos sociales en Atacama, con problemas en nuestras familias y en nuestras parroquias y comunidades de Iglesia, con la situación de nuestro propio corazón… Celebrar la pascua es creer en Jesucristo y entregarle y confiarle a Él nuestra vida: pase lo que nos pase queremos seguirle a Él”.

“Sé que Cristo vive, y que Cristo me ama; sé que Cristo quiere resucitar hoy y a través de nosotros entregar vida y salvación para que construyamos con la civilización del amor un Chile nuevo donde se acoja y respete toda vida, donde se valore y viva la familia, donde podamos vivir nuestra fe”, sostuvo.

Como es tradicional, esta liturgia incluyó la aspersión del agua bendita sobre los fieles y la renovación de las promesas bautismales.

En la parte final de la celebración, cerca de la medianoche, el Obispo llamó a los niños y niñas que estaban a esa hora en la Catedral, para repartirles dulces, e invitó a los papás a explicar a los más pequeños el sentido real de esta fiesta pascual.

Fuente: Comunicaciones Copiapó


Copiapó, 16/04/2017

 
Galerías Fotográficas