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P. Juan Carlos Arancibia, descansa en la paz de tu Señor

En la tarde del jueves 20 de abril hasta la iglesia La Matriz de Curicó, llegaron cientos de fieles, agentes pastorales, familiares y amigos desde los diversos rincones de la Diócesis a despedir al padre Juan Carlos Arancibia.
Viernes 21 de Abril del 2017
  
La celebración eucarística fue presidida por el obispo de Talca, monseñor Horacio Valenzuela Abarca. Luego de la procesión de entrada se colocaron sobre la urna los ornamentos litúrgicos del padre Juan Carlos.

“Gracias a todos por el amor manifestado en estos días con oraciones, con tantos gestos y palabras sencillas. Un hermano sacerdote me decía: hace tiempo que no llorábamos tanto. Gracias por tantas lágrimas derramadas en silencio, lágrimas que hablan de amistad y del amor que tiene el rebaño por su pastor, y que tienen los hermanos por su hermano”, afirmó monseñor Valenzuela.

Y añadió: “El Señor nos quiere explicar que el camino de la vida pasa por el dolor y la muerte. Cristo hoy come también con nosotros, nos ofrece la paz y nos regala el perdón. Este día está completamente iluminado por la presencia del Señor entre nosotros”.

“El día de la ordenación de nuestro querido Juan Carlos, hace siete años, coincidió con la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús, ese día la Iglesia culminó todo un año dedicado a la vida sacerdotal. Cuando comenzó ese el año el Santo Padre dijo unas palabras que a mí me parecieron proféticas, esas palabras describieron lo que sería el ministerio de nuestro hermano Juan Carlos. Dijo el Papa: ‘Tengo presente a todos los sacerdotes que con humildad día a día repiten las palabras y los gestos de Jesús; que se identifican con sus pensamientos, con sus deseos y con sus sentimientos. ¡Cómo no destacar sus esfuerzos apostólicos, su servicio infatigable –es estar mirando a Juan Carlos-, cómo no destacar la fidelidad entusiasta que a pesar de dificultades e incomprensiones perseveran en su vocación de amigos de Cristo!’”.

Al concluir la celebración, el hermano de padre Juan Carlos Arancibia, Marco Antonio, dio las gracias a nombre de la familia: “No solamente despedimos al hijo de Hilda y Samuel, despedimos al hermano querido, al sobrino, al tío, al primo, al vecino, al amigo y al pastor de muchos. En estos duros días hemos escuchado muchas virtudes que te hacían especial: tu amabilidad, tu buen trato con las personas, tu gran sonrisa, pero creo que la más destacada era que amaste al Señor con todo tu corazón y toda tu alma, y amaste al prójimo como a ti mismo”.

Después del responso final el extinto sacerdote fue sacado del templo La Matriz en medio de aplausos y se llevó a cabo una romería por las calles de Curicó. Muy emotivo fue pasar frente al Instituto Santa Marta –centro educativo del cual fue capellán-, donde globos blancos y alumnas agitando pañuelos despedían al sacerdote, mientras el canto del Ave María emocionaba a muchos.

Al llegar al campo santo se efectuó una oración final, se bendijo la sepultura y fue depositado en ella. Así era despedido este presbítero que en casi siete años de sacerdocio, supo encarnar el rostro y enseñanza de Jesucristo en los lugares donde sirvió. ¡Juan Carlos, descansa en la paz de tu Señor!

Fuente: Comunicaciones Talca


Curicó, 21/04/2017

 
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