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Talagante celebró Pentecostés cantando al unísono junto a su obispo

Una intensa jornada pastoral se vivió este domingo 4 de junio en Talagante, hasta donde llegó el obispo de Melipilla, monseñor Cristián Contreras Villarroel, para celebrar junto a la comunidad local la fiesta de Pentecostés.
Lunes 05 de Junio del 2017
  
La visita del pastor se inició en la segunda sede del colegio Niño Jesús de Talagante, donde decenas de matrimonios que constituyen el movimiento de Los Nazarenos vivían una jornada durante todo el fin de semana. La actividad buscaba que los participantes se encontraran con el Señor y reconocieran su pertenencia a la Iglesia diocesana. En ese contexto el obispo les dirigió un mensaje para animarlos en su labor dirigida primordialmente a los cónyuges y sus familias.

Posteriormente, don Cristián presidió la celebración de Pentecostés en la parroquia del Sagrado Corazón de Talagante, junto a su párroco Manuel Quiroz y la comunidad parroquial compuesta por familias, adultos mayores, jóvenes, catequistas y niños de la catequesis, acólitos y acólitas.

En su homilía destacó tres ideas principales. Primero, que la fuerza del Espíritu Santo hizo que los discípulos que estaban encerrados por temor y sin proclamar el Evangelio, se transformaran y llevaran el anuncio gozoso de la resurrección a todas las naciones. El pastor recalcó que hoy debemos liberarnos de todo temor que paraliza para seguir la tradición apostólica, acogiendo el don del Espíritu, que implica siempre una responsabilidad de continuar con el anuncio del Evangelio en las familias y en todos los lugares donde se realiza nuestra existencia cotidiana.

En segundo lugar, el obispo llamó a los niños de la catequesis y a las acólitas a ayudarlo en su homilía para explicar que Pentecostés es lo contrario a la Torre de Babel, donde las lenguas se confundieron en aquellos que quisieron suplantar a Dios, viviendo una idolatría que también es actual. Catequéticamente pidió a los niños que, al unísono, dijeran en alta voz sus nombres, apellidos y la dirección de sus casas. La asamblea quedó impresionada, y también los niños, pues el barullo fue tal, que no se entendió nada. “Eso es Babel”, graficó monseñor Contreras a partir del ejemplo vivo. Luego, pidió al coro un canto con el nombre de Jesús, y todos cantaron al unísono. El resultado fue que todos se entendieron: “Eso es Pentecostés”, puntualizó el obispo.

Finalmente, citando a san Juan Pablo II, recordó que desde la Ascensión del Señor y con la llegada del Espíritu Santo, vivimos el tiempo de la Iglesia, que durará hasta el fin de los tiempos. Así, la acción de la Iglesia se da bajo la absoluta certeza de que, como nos prometió el Señor, Él estará junto a nosotros hasta el fin del mundo. Monseñor hizo hincapié en que la Iglesia no es una obra humana, sino del Espíritu que Dios nos ha enviado, y que a los bautizados nos toca responder a todas las mociones que el Espíritu Santo va sembrando en nuestros corazones, porque Él es la fuerza para vivir cristianamente nuestra existencia en el mundo.

Al final de la Santa Misa, el obispo acompañado de familias, jóvenes y niños, realizó una procesión dentro del templo circular, y bendijo unas hermosas imágenes de un Vía Crucis confeccionadas por un artista ecuatoriano y regaladas por un benefactor, obra que permitirá a los feligreses contemplar y hacer oración ante el misterio de la Pasión del Señor Jesús.

Fuente: Comunicaciones Melipilla


Talagante, 05/06/2017

 
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