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En la festividad de san Juan María Vianney:
Con Eucaristía párrocos de la Arquidiócesis de La Serena celebraron su día

La celebración se realizó en la capilla del Seminario Mayor "Santo Cura de Ars", el que además está conmemorando un año más desde su reapertura.
Viernes 04 de Agosto del 2017
  
Este viernes 4 de agoto la comunidad del Seminario Mayor “Santo Cura Ars” celebró el 36° aniversario desde su reapertura. Por tal razón, con gran alegría vivieron la santa Misa que se celebró en su capilla y con la que se dio por finalizada la Jornada de Formación Permanente del Clero, en donde se recordó a san Juan María Vianney, patrono del lugar de formación, como también de los párrocos.

Es por ello que el P. Jorge Arancibia, Vicario del Limarí y párroco de las comunidades “Nuestra Señora del Carmen” de Monte Patria y Rapel, manifestó que “este día se vive con un especial recuerdo al cura de Ars, que es una figura maravillosa, lleno de virtudes y amor al prójimo , dueño de una sencillez y profundidad inmensa de amor a Cristo, a la Eucaristía y al sacramento de la reconciliación. Nosotros debemos tomar de él este ejemplo, el que sirve de sobremanera para reencontrarnos con esta noble vocación como lo es el ministerio sacerdotal, sirviendo a Dios y a su pueblo”.

Por su parte, Alex Vergara, coordinador de los seminaristas, expresó el significado del Santo Cura de Ars como patrono de la casa formadora en el día de su celebración. “Nos encomendamos a él para que interceda y nos sirva como modelo a quienes nos estamos formando. Si bien Cristo es el mayor ejemplo, él es nuestro patrono, por lo que lo seguimos en su mensaje de vida y su ejemplo de austeridad, con la centralidad en la oración y la Eucaristía”.

Clausura de la semana teológica

De igual manera, durante la mañana se vivió el cierre de la Jornada de Formación Permanente del Clero Arquidiocesano, cuya exposición estuvo a cargo del P. Fernando Verdugo, S. J., en relación a la Exhortación Apostólica post sinodal Amoris Laetitia. El sacerdote, quien se desempeña como docente de teología en la Pontificia Universidad Católica de Chile y en la Universidad Alberto Hurtado, expresó que “debemos tener conciencia que existe una diversidad enorme de realidades familiares y tal como dice el primer capítulo de la Exhortación, existe tal variedad que nos sirve como compañera de camino y viaje, en la que debemos descubrir que situaciones pueden alcanzar una mayor plenitud. Este es un desafío para todos los agentes pastorales, el hecho de acoger las experiencias de dolor y, a partir de ello, buscar el mayor crecimiento, integración y desarrollo de la familia”.

El expositor, además, agregó que “existen matrimonios que a partir de una situación dolorosa han vuelto a construir nuevas familias, a partir de uniones civiles y convivencias, las que pueden llegar, después de un proceso de discernimiento, a reincorporarse una vez más a la vida de la Iglesia. Incluso en algunos casos a acceder al Sacramento de la Reconciliación y al de la Eucaristía. Esto es una apertura significativa, lo que no quiere decir que haya un cambio de la norma, que sigue siendo la misma, sino que se atiende a situaciones que determinan los pasos a seguir”, concluyó.

Fuente: Comunicaciones La Serena


La Serena, 04/08/2017

 
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