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Eucaristía en honor a San Lorenzo junto a Diáconos Permanentes

Con peregrinación a la Capilla-Santuario de San Lorenzo en la Diócesis de San Marcos de Arica, Mons. Moisés Atisha presidió la Santa Misa junto a sus Diáconos Permanentes renovando en ellos el espíritu del Santo Patrono.
Viernes 11 de Agosto del 2017
  
Al concluir el día en que la Iglesia conmemora el martirio de San Lorenzo, Mons. Moisés Atisha junto a los Diáconos Permanentes de la Diócesis de San Marcos de Arica peregrinaron a la capilla-Santuario del santo patrono para celebrar ahí la Eucaristía en acción de gracias a Dios por tantos beneficios recibidos por intercesión de éste santo en tantos fieles devotos, y pedir también por la vida y ministerio de hombres casados que han consagrado sus vidas en el ejercicio ministerial de la Palabra.

Previo a la Eucaristía misma, y durante todo el 10 de agosto, fieles devotos de toda la ciudad han visitado el Santuario para agradecer y acompañar a San Lorenzo, junto a la danza y el canto de un Baile Religioso que ha acompañado en todo momento la fiesta. Ahí mirando y tocando la imagen han ofrecido sus vidas al Señor Jesús por medio de su ejemplo, pidiéndole protección y compañía.

A las 21.00 hrs. se Celebró la Eucaristía presidida por nuestro Obispo en que dieron gracias a Dios por la vida y entrega de San Lorenzo en tantas personas que a él se confían, y sobre todo agradeciendo a Dios por el ejercicio ministerial de hombres casados que han decidido ofrecer también ellos sus propias vidas como Diáconos para el servicio de nuestro pueblo en San Marcos de Arica. A ella acudieron un número importante de Diáconos permanentes con sus esposas para renovar sus promesas que realizaron un día en su ordenación.

Mons. Moisés Atisha en su homilía dijo a los presentes que acudieron a la Misa, a la luz del Evangelio (Jn.12,24-26) puso de relieve que “no asegurar la vida sino que entregarla, no significa que el cristiano no tiene aprecio a la vida, sino que el discípulo que contempla al maestro dar la vida se convierte, a ejemplo suyo, ofreciendo la propia existencia porque la quiere, como verdadero compromiso, sin entregar migajas, sino toda la existencia”. Más todavía, dio un fuerte mensaje en contra quienes piensan en desmedro por el valor de la vida misma diciendo con firmeza: “tomar sentido profundo al valor de la vida, y mucho más urgente de la vida de los que aún no han nacido, en una sociedad en que por creerse “evolucionada” decide discriminar quien nace y quien no”.

Además el Obispo profundizó diciendo que “nuestra vida tiene sentido en la medida que ayuda a otros a vivir, entonces hay que darse si llega hacer necesario. San Lorenzo entendió esto a plenitud, como semilla que cae en tierra para dar fruto, cumpliendo la fiel obediencia a su Obispo como Diácono”. Marcó a sus fieles haciéndoles un fuerte llamado para el mundo de hoy: “el cristiano tiene que ser mártir, no tranzar la vocación que ha recibido, acomodando la verdad del Evangelio. Mártir no para desear la muerte, sino entregando generosamente el corazón, la fuerza que el Señor pone en las manos de sus discípulos”.

Y al referirse a sus Diáconos que estaba presentes en la ceremonia junto a sus esposas, mirando al Santo Patrono, les dijo a ellos: “tienen ahí un ejemplo de encaminarse a la santidad, no sólo soportando la ley del trabajo, sino que poniéndose en esta dinámica: ‘soy semilla que tiene que ser enterrada en medio de las distintas preocupaciones cotidianas del mundo’, reconociendo que hay otros emperadores que quieren hacerse con los tesoros de la Iglesia, los hermanos y hermanas que buscan en la comunidad encontrarse con Dios, y cada uno de ustedes (diáconos) en constituir una familia y ser consagrados al servicio de los hermanos, tienen que custodiar para comprender que el tesoro más grande no están en las cosas materiales sino en las personas”. Los instó a ellos principalmente a “Predicar con el testimonio de haber encontrado a Dios” en medio del ejercicio ministerial al cual le ha confiado colaborando en la labor de apacentar el pueblo de Dios en nombre de su Obispo.

Al término de la Homilía, Mons. Moisés renovó en ellos el deseo de seguir consagrando la vida y ofreciéndola al servicio de los más pobres en el ejercicio de la Palabra y testimonio de Cristo en medio de los suyos, reconociendo la importancia del servicio diaconal en nuestra Iglesia diocesana, por tal motivo en la festividad de San Lorenzo enfatizan el ejercicio de Cristo Servidor al cual se han configurado con la imposición de manos. El Obispo concluyendo la renovación de sus promesas, pidió a Dios “que resplandezcan en ellos un estilo de vida evangélica, un amor sincera, solicitud por los pobres y enfermos, una autoridad discreta, una pureza sin tacha y una observancia de sus obligaciones espirituales”.

Al recibir la Bendición final del Obispo en la Celebración Eucarística, sacaron en andas al Santo Diácono y Mártir San Lorenzo por las calles del sector, danzando y cantando en muestra de gratitud por tantos beneficios recibidos de Dios por su intercesión. Así hicieron muestra pública de quien es para ellos un modelo a seguir, una entrega sincera de ofrecer la vida y una forma de ofrecer nuestras propias vidas como la hizo él.


Fuente: Departamento de Comunicaciones Obispado de Arica

Arica, 11/08/2017