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Lanzan libro sobre templos de la Diócesis de Rancagua

El libro se realizó bajo la dirección del Dr. Marcial Sánchez Gaete, la edición de María José Castillo Navasal y el sello editorial del Centro de Estudios Bicentenario.
Viernes 25 de Agosto del 2017
  
El jueves 24 de agosto se realizó el lanzamiento de la primera entrega de la Colección Templos de Chile: Diócesis de la Santa Cruz de Rancagua. El libro fue presentado por Alejandro San Francisco, Dr. en Historia por la Universidad de Oxford, docente de la Pontificia Universidad Católica de Chile y de la Universidad San Sebastián.

El libro se realizó bajo la dirección del Dr. Marcial Sánchez Gaete, la edición de María José Castillo Navasal y el sello editorial del Centro de Estudios Bicentenario. Contó además con la coautoría del Dr. Fernando Guzmán Schiappacasse, Dr. Marco Antonio León León, Dr. Rodrigo Moreno Jeria; y la colaboración especial de Miguel Marchant, Álex Gutiérrez Espinosa y Alejandro Pérez Díaz.

Es una colección que busca rescatar y conocer la historia de las parroquias del país, desde que los primeros religiosos llegaron a evangelizar estas tierras hasta la actualidad, partiendo por los curatos para terminar siendo jurisdicciones parroquiales que atienden con un sacerdote permanente las necesidades espirituales.

Chile, con sus características geográficas cuenta con edificaciones que se han destacado desde los primeros tiempos de la llegada de los españoles: sus templos. Construcciones que se fueron levantando según las necesidades y requerimientos de cada época, como un espacio destinado al culto. Las cruces encumbradas hacia los cielos indicaban la cercanía de algún asentamiento o localidad de la cual se podía esperar cobijo.

En ellos, la naturaleza se hizo sentir al igual que la mano del hombre, que en muchas ocasiones debieron levantar, demoler, reparar, reciclar, volver a levantar y en cada una de estas acciones, además de la influencia de algún sacerdote o ejecutor se comenzaron a implementar distintos estilos constructivos imperantes en cada una de las épocas. Ensayos y aciertos que siempre contaron con un benefactor o financista para el éxito de la obra emprendida.

Este lugar, además de sus aspectos arquitectónicos o artísticos, almacenaron los primeros antecedentes escritos de los habitantes de cada localidad, sus nacimientos, matrimonios y muertes, el antiguo registro civil hasta su conformación estatal en 1884; edificios que vivenciaron alegrías, tristezas y esperanzas de tiempos mejores e incluso que fueron la fuente del nacimiento de pueblos y ciudades con la donación de sus tierras. Mudos testigos y participantes activos de una historia local con las riquezas propias de su gente, costumbres, La Santa Cruz de Rancagua es la primera entrega de esta colección, que nos lleva a recorrer la historia de una región y sus habitantes.

Fuente: Comunicaciones Rancagua


Rancagua, 25/08/2017

 
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