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Diáconos permanentes signo de la Iglesia en salida

En el segundo día de trabajo del encuentro nacional del diaconado permanente se reflexionó sobre los desafíos de salir en misión y estar en medio del mundo y de las periferias, a la luz de Evangelii Gaudium.
Martes 05 de Septiembre del 2017
  
El encuentro nacional, organizado por la Comisión Nacional de Diaconado Permanente, continuó el sábado 2 de septiembre en el Colegio Patrocinio San José, con una eucaristía que presidida por el arzobispo de Santiago, cardenal Ricardo Ezzati. En su homilía, el Cardenal enfatizó en el papel fundamental de las esposas, por un lado, y por otro, destacó algunos ejemplos de diáconos: "Felipe tuvo la audacia de acompañar el carruaje del etíope, luego se subió en él y termino bautizándolo. Lorenzo dedicó su vida al servicio de los más pobres y san Francisco, se despojó de todo, se caracterizó por el servicio y la humildad”.

Posteriormente el obispo auxiliar de Santiago Mons. Cristián Roncagliolo en una reflexión profunda y al mismo tiempo distendida, abordó los desafíos pastorales de una "Iglesia en salida" a la luz de la exhortación apostólica del papa Francisco Evangelii gaudium.

Destacando aspectos fundamentales de la Iglesia “sacramento” y “signo de comunión” explicó la “eclesiología de comunión” subrayando el aspecto misionero y la necesidad de una profunda “conversión pastoral”. Reconoció el llamado del Papa como una verdadera “revolución” en la que el “foco” debe estar hacia afuera, en una dinámica expansiva y abierta, con estilos más carismáticos que estructurales: la comunidad no es uniformidad, no es centralista, los bautizados deben ser los protagonistas de la evangelización.

El pastor destacó además la doble dimensión del estado clerical de los diáconos, el que por las condiciones laicales en que usualmente desarrollan sus vidas, tiene condiciones privilegiadas para cumplir con la misión “en salida” que la Iglesia nos pide hoy. Animó vivir la vocación como testigos, en una activa dinámica en donde se conjuguen los ámbitos “parroquia-trabajo” y “parroquia-familia”.

Luego de su intervención, los diáconos Jaime Coiro, Rodrigo Montes y Roberto Cartagena reaccionaron dando sus opiniones sobre el tema.

Jaime Coiro, diácono y periodista, inició su intervención con varias preguntas en base al concepto de “periferias”, que el Papa Francisco ha mencionado en reiteradas oportunidades. Se refirió a 5 tipos de periferias: Mundo del dolor (enfermos, privados de libertad, abandonados); de los excluidos de las esferas de decisión de poder (marginados, indocumentados, inmigrantes); de los privados de bienestar material y de progreso social (personas en situación de pobreza); de los caídos (pecadores, personas que se equivocan); de los alejados de la Iglesia (indiferentes, antirreligiosos, detractores de la iglesia). Con sus preguntas Coiro alertó sobre la pertenencia de los diáconos a estas periferias , animando a no quedarse en una “burbuja clerical más cercana al placer que al sufrimiento, al poder que a la marginación, al tener que a la carencia”: “Un diácono no necesita trasladarse a la periferia porque la periferia es su hogar, como lo fue el de los primeros siete diáconos, llamados a servir la mesa de los pobres y de las dolientes”.

Luego el diácono Rodrigo Montes mencionó Evangelii Gaudium como un “golpe en la mesa del Espíritu Santo y del Papa Francisco”, y también reconoció la situación privilegiada de este ministerio para la evangelización. “¿Qué nos falta para liderar con agilidad y fuerza, es decir para “primerear” en esto que se nos pide? Apasionarnos por Cristo y por lo que Él nos da es una clave”, expresó. “Aquello que humanamente nos apasiona, y que además hacemos muy bien, es el lugar donde mejor podemos “salir” para ejercer le ministerio. De algún modo, todos estamos llamados a ser también “diáconos ambientales”.

Finalmente Roberto Cartagena explicó cómo desde su trabajo en hospitales el ministerio diaconal impregna valiosamente su servicio y su trabajo, sus pacientes y sus colegas, llenando de sentido su vida y su fe. Animó a los diáconos a vivir con esperanza y alegría el ser evangelizadores en medio del mundo.

Por la tarde se realizaron una serie de taller en los que se profundizó sobre diversos ámbitos del ministerio diaconal, como la pastoral carcelaria, el acompañamiento a migrantes, la pastoral de la salud, la cercanía junto a la fragilidad de la familia, entre otros.

El Encuentro Nacional "50 años de Diaconado Permanente en Chile" culminó el domingo 3 de septiembre con una eucaristía en la Iglesia San Francisco, que fue presidida por el obispo presidente del Área Agentes Evangelizadores CECh, Mons. Bernardo Bastres, quien invitó a los presentes a aquietar el espíritu y observar el entorno del templo. En su homilía el pastor invitó a los diáconos a vivir la doble sacramentalidad con alegría junto a la familia, a pesar de las dificultades, y ser signos de una iglesia en salida.

Fuente: Prensa CECh – Área Agentes Evangelizadores


CECh , 05/09/2017

 
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