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Parroquia Cristo Rey reabre sus puertas

Fue reconstruida, luego de que este año la afectaron dos incendios.
Miercoles 29 de Noviembre del 2017
  
Atrás quedó la tristeza que causó en los feligreses el cierre de su parroquia Cristo Rey de Rancagua, debido a los daños ocasionados por dos incendios (ambos intencionales) que la afectaron en enero y luego en mayo de este año. El pasado 26 de noviembre, día de su fiesta patronal en la solemnidad de Cristo Rey, el obispo de Rancagua, monseñor Alejandro Goic Karmelic dedicó la parroquia. Sus puertas se abrieron y los aplausos brotaron espontáneamente.

Fueron meses de reconstrucción de la sacristía, el presbiterio, la cúpula y el techo, además del mobiliario. No fue fácil hubo que modificar algunas rutinas pastorales como la celebración de la Eucaristía que se trasladó a un salón, se suspendió el comedor Cristo Rey, pero, además, se debió trabajar en diversas actividades, como bonos de cooperación y bingos, entre otros, en beneficio de la parroquia. “Ello, no obstante, convocó a muchos feligreses, incluso algunos que estaban un poco alejados”, explicó el párroco, padre Giacomo Valenza.

Por otra parte, “los sacerdotes de la Congregación Orionista apoyaron la labor de reconstrucción, porque lo importante –enfatizó el párroco- y, así lo entendimos todos en la Congregación, era que la parroquia volviera rápidamente a funcionar, porque el daño estando cerrada es muy grande”, señaló.

La Consagración

Tras un breve discurso en el frontis de la parroquia y entrega de las llaves al Obispo de Rancagua y de éste al párroco Giacomo Valenza, las puertas se abrieron para dar paso a la ceremonia de dedicación. Es así como el obispo procedió a la bendición del agua para rociar al pueblo en señal de penitencia y en recuerdo del bautismo, y para purificar los muros y el altar de la nueva Iglesia. Mientras se cantaban algunas antífonas, el obispo consagró el altar y muros de la Iglesia con el crisma e inició la incensación del altar y los muros para luego revestir el altar para celebrar la misa.

Entre los asistentes estaban también los residentes del Hogar Pequeño Cottolengo, de la obra de Don Orione, cuyas instalaciones se encuentran aledañas a la parroquia.

Fuente: Comunicaciones Rancagua


Rancagua, 29/11/2017

 
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