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Mons. Rebolledo: “La visita del Papa Francisco es una gran bendición del Señor para nuestro pueblo”

Arzobispo de La Serena enfatiza también en los ejes de la pastoral para el año 2018: Congreso Eucarístico, familia y clero.
Sabado 13 de Enero del 2018
  
El pasado domingo 31 de diciembre de 2017 el Pastor de la Arquidiócesis de La Serena se refirió a los desafíos que se abordarán en la pastoral en el curso del presente año. Expresó que el 2018 pasará a la historia porque la Iglesia en nuestro país se alegra de acoger al Papa Francisco, el Vicario de Cristo y Sucesor del apóstol Pedro. Lo he dicho en repetidas ocasiones: la visita del Santo Padre es una gran bendición de Dios para nuestro pueblo. Luego, manifestó el anhelo que las parroquias, comunidades, movimientos apostólicos y todas las demás instancias pastorales puedan asumir con gran fervor los retos: Año del Congreso Eucarístico Nacional y las prioridades Familia y Clero.

Faltan solo horas para la esperada visita del Papa Francisco a nuestro país. ¿Cuáles son sus sentimientos y anhelos ante este acontecimiento?

De profunda gratitud al Señor. La Iglesia en Chile, también las autoridades de gobierno, invitaron hace algún tiempo al Papa Francisco a visitar nuestro país. Hoy, vemos a un país movilizado con mucha expectativa. Se hace realidad un sueño de tanta gente. Será, sin duda, un acontecimiento histórico.
¿Cuándo conoció al Papa Francisco y qué destacaría de estos encuentros?

Lo conocí personalmente en la Catedral de San Pedro, en Roma, el día 29 de junio de 2014, festividad de los santos Pedro y Pablo, apóstoles del Señor, poco antes del inicio de la santa Misa solemne en la que él nos impuso el palio a los arzobispos de reciente nominación. Tuvo la gentileza de saludar uno a uno. Luego, en febrero de 2017, los obispos de la Conferencia Episcopal de Chile realizamos la Visita ad limina, oportunidad en que nos acogió muy amablemente en diálogos bien prolongados, fraternos y constructivos. La tercera ocasión fue en un encuentro de las comisiones episcopales para los seminarios, como también presentes rectores y formadores de futuros sacerdotes.

Destaco su cercanía personal, el interés demostrado por los temas planteados y su inteligencia para guiar hacia perspectivas pastorales.

¿Qué espera de su paso por Chile?

Su visita es un don, como lo he dicho; también la oportunidad de un encuentro, una bendición de contar entre nosotros con el Vicario de Cristo y Sucesor del apóstol Pedro. Lo más importante es abrirnos a su palabra y acoger, sin prejuicios, con alegría y gratitud el mensaje que nos transmitirá. Pensemos que el Papa nos habla a cada uno de nosotros. Y que lo hará convocándonos a acoger el don de la paz que nos regala Jesucristo, el príncipe de la paz.

¿En qué modo convoca usted a prepararse para esta visita?

Recibámoslo con alegría y dispuestos a acoger cuanto él quiera transmitirnos. Acompañémoslo con la oración y recemos también por los frutos de su Visita. Contemplemos también cómo impacta en el mismo Papa el encuentro con la realidad de Chile, que él conoce bien y hacia la cual ha expresado un especial afecto. Tratemos de conocer más profundamente cual es su misión en la Iglesia y profesemos en comunión con él nuestra fe en Jesucristo Salvador.

¿En qué modo se prolonga la enseñanza del Papa en las pastorales de la Iglesia?

Es muy importante acoger los frutos de la visita del Santo Padre Francisco. Un modo eminente de hacerlo es profundizar cada vez más en su mensaje, especialmente en el Año del Congreso Eucarístico, recientemente anunciado por el presidente de la Conferencia Episcopal de nuestro país. Habrá oportunidad para conocer más ampliamente el significado, tema, objetivos y otros aspectos sobre esta importante iniciativa. Por de pronto, los invito a tener presente que se trata de vivir las diferentes iniciativas pastorales a lo largo del año con sentido eucarístico. Lo iniciaremos oficialmente, Dios mediante, con su convocatoria en la Misa Crismal del miércoles 28 de marzo próximo, finalizará a nivel nacional el sábado 17 de noviembre, mientras a nivel de la Arquidiócesis en una fecha aún por definir.

¿Qué otras prioridades se ha propuesto la Iglesia en Chile para el año que recién iniciamos?

Una prioridad permanente es la familia, fundada en el matrimonio. ¡Cuánto aprecia nuestro pueblo esta gran institución! Es un don que agradecemos a Dios, también a los seres queridos. Manifestamos el anhelo de custodiarlo y concretar todo lo que esté de nuestra parte por salvaguardarlo de numerosas y conocidas amenazas. ¡Cómo no tener presente que en la familia se acrisolan los grandes ideales que nos acompañan en el camino de la vida! Más allá de la complejidad y dificultad del diario vivir, todos estamos conscientes que de la familia depende en gran medida lo que somos y lo que podemos ser en el porvenir. Vale, efectivamente, todo esfuerzo en pro de la familia. ¡Que la familia manifieste su trascendencia, valores e ideales también en nuestros tiempos! A la familia cercanía, apoyo y amor. Que las pastorales de nuestras parroquias y comunidades se afiancen cada vez más para brindar un apoyo significativo a las familias que las integran.

De gran importancia es también la Pastoral Presbiteral, es decir, de los sacerdotes, como también la seria e integral formación de los futuros pastores. En ello, es corresponsable la entera comunidad eclesial, cada uno aportando desde su vocación en la Iglesia.

También sobre estos temas volveremos a hablar durante el año. Por de pronto, convoco a la comunidad eclesial a reflexionar sobre ellos, a hacerlos motivo de oración en nuestras plegarias y también a afrontarlos con audacia, seguros de que los desafíos de nuestros tiempos, son también expresión de un llamado del Señor a los suyos.

Fuente: Comunicaciones La Serena


La Serena, 13/01/2018

 
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