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Rezando por los bailes religiosos se inició la Fiesta de La Candelaria 2018

Cientos de peregrinos llegaron al Santuario en la primera jornada
Viernes 26 de Enero del 2018
  
Como cada año, rezando por los bailes religiosos comenzó la Fiesta de Nuestra Señora de La Candelaria en Copiapó.

“La misa tiene por protagonista a Jesucristo”
Así lo dijo el Obispo, al presidir la eucaristía vespertina en el Santuario. Recordó la reciente visita del Papa, asegurando que durante la misa, veía al Papa “recogido, concentrado, en oración. Yo tenía la tentación de mirar, pero la misa no es un espectáculo: La misa tiene como protagonista a Jesucristo”.

En la fiesta de la conversión de san Pablo, el Obispo enfatizó que el cambio en la vida de Pablo se produce con el encuentro con Jesucristo vivo. Se encuentra también con los apóstoles, con la comunidad, y con la eucaristía, la que describe en su primera carta a los corintios. “Jesús no solo nos dejó que hagamos la fracción del pan, continuó don Celestino, sino que honremos a su madre y lo hacemos de distintas maneras; hoy orando por los bailes religiosos”. Habló de las tentaciones para convertir un baile en un acto folclórico o cultural. “No es eso, subrayó, es una expresión de fe, de amor a la Virgen y a Jesús”. Invitó a los integrantes de los bailes a participar en la eucaristía, “donde se encuentran con la comunidad”.

El Obispo agregó que la actitud correcta para acercarse a bailar o a participar de una procesión y de la misa es de agradecimiento. "La misa es ante todo acción de gracias", concluyó.

En el ofertorio, se llevó al altar un grupo de cartas de los integrantes de los bailes, donde expresaron sus alegrías y tristezas.

Novena: La eucaristía nos hace partícipes de la victoria de Jesucristo sobre la muerte
La novena, que será presidida por el Obispo, se centrará en la eucaristía, tomando textos de las catequesis del Papa Francisco. En su comentario del evangelio, don Celestino subrayó la centralidad de la eucaristía, tal como lo hicieron los primeros cristianos. “La eucaristía nos hace partícipes de la victoria de Jesucristo sobre la muerte”, señaló. Refiriéndose a los bailes, mencionó que “cuando los bailarines ya se han ido, para despedirse los jefes de bailes dan gracias a la virgen por permitirles estar ahí, y se despiden de ella diciendo ‘hasta la próxima’. Nosotros, cuando vamos a misa, debemos dar gracias a Dios y también despedirnos diciendo ‘hasta la próxima’, sabiendo que cada misa es una bendición del Señor”.

Fuente: Comunicaciones Copiapó


Copiapó, 26/01/2018

 
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