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Unción de los enfermos en el Santuario de La Candelaria
Mons. Aós: “el enfermo cristiano que ofrece su sufrimiento junto a Jesús, está salvando a mundo”.

Como cada año, uno de los días de la Fiesta de La Candelaria está dedicado al mundo del dolor. La tarde del martes 30 se realizó en el Santuario el encuentro con los enfermos, momento en que las personas con problemas de salud recibieron la unción de los enfermos, de manos del Obispo, Mons. Celestino Aós, quien presidió la celebración, junto a sacerdotes de toda la diócesis.
Miercoles 31 de Enero del 2018
  
En su comentario, el Obispo recordó que “la enfermedad y el dolor son parte de la vida”. Señaló que la Iglesia nos invita a mirar a Jesucristo clavado en la cruz, que nos muestra que “el sufrimiento puede tener un sentido, que cuando es aceptado por amor, es redención para quien lo padece”, señalando que “después del sufrimiento viene la victoria; si sufrimos con Él reinaremos con Él”.

Don Celestino recalcó que la Virgen María “acompañó la primera comunidad cristiana que pasó por incertidumbre y dolor, y lo sostuvo en la esperanza, como lo hace hoy con nosotros”, y subrayó que después de la muerte “viene la otra vida, estaremos para siempre con el Señor, ese es nuestro futuro, y es lo que la iglesia celebra”.

Después de este momento, los sacerdotes y el Obispo se acercaron a dar la unción a los numerosos enfermos que se encontraban en la asamblea. Luego, se invitó a las personas cuidadoras de enfermos a recibir una bendición especial. Después de esta celebración, la imagen de la Virgen se ubicó en el patio, para que las personas pudieran acercarse.

Descubrir la voluntad de Dios

“Dios es siempre el Dios de las sorpresas” comenzó su prédica el Obispo, en la novena, “pero está la tentación de creer que me refiero solo a sorpresas agradables. No; un cuadro se pinta con distintos colores, con luces y sombras, Dios va pintando así el cuadro de nuestras vidas”.

Dijo que Jesús, como cualquier persona, sintió miedo, dolor, angustia, tristeza, y aún así quiso cumplir la voluntad de Dios. También señaló que “el deseo del creyente es renacer, volver de la misa sanos de alma, con la salud renovada, y los problemas solucionados. Sin embargo, no vamos a misa a decirle a Dios lo que tiene que hacer, sino a pedirle ser capaces de descubrir su voluntad y realizarla”. Y concluyó citando el Concilio Vaticano II, al decir que “el enfermo cristiano que ofrece su sufrimiento junto a Jesús, está salvando a mundo”.

La fe es más fuerte que el dolor

El Vicario General de la diócesis, p. Rodrigo Herrera, presidió la eucaristía en el día de los enfermos. En su homilía, dijo que “Jesús conoce el dolor del ser humano, se acerca a los enfermos y la trata con amabilidad y ternura, les escucha, los entiende. Para Jesús la fe es más fuerte que el mismo dolor”.

Invitó a “todo discípulo” a llevar “consuelo, ánimo, gestos de cariño, amor y ternura” porque “incluso en los momentos de mayor fragilidad y vulnerabilidad Dios en Jesús nos hace fuerte. Esta fortaleza pedimos para todos los que sufren, para todos los que experimentan el dolor en sus vidas”.

Fuente: Comunicaciones Copiapó


Copiapó, 31/01/2018

 
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