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Monseñor Celestino Aós reitera que toda vida es sagrada desde su concepción

“Detrás de cada vida está Dios“, dijo el Pastor, en la misa celebrada en el Día de los niños en el Santuario de La Candelaria.
Sabado 03 de Febrero del 2018
  
Cientos de peregrinos llegaron hasta el Santuario para el rezo de la novena y luego la celebración de la misa. Ambas celebraciones fueron presididas por el Obispo de Copiapó.

La misa tuvo una entronización de la Palabra diferente, ya que los bailes religiosos representaron la lucha de los ángeles y los diablos, y cómo estos últimos se doblegan ante la Palabra de Dios.

Hablando del evangelio de la presentación del niño Jesús en el templo, el Obispo invitó a considerar tres cosas. Primero, “que María y José saben que la vida de ese niño es un regalo de Dios para ellos y para la humanidad entera. En segundo lugar, al presentarlo en el templo se comprometen a educar a Jesús en la piedad y en las costumbres judías. Y por último, se comprometen a ir acompañando su desarrollo para que descubra el camino del Señor en su vida”.

Sostuvo que “toda vida es sagrada desde el primer momento de su concepción, y detrás de cada vida está Dios, toda vida es su regalo. Usted y yo fuimos un regalo de Dios para nuestros padres y nuestra familia, y para la parroquia y el mundo entero”.

En el ofertorio, miembros de los bailes llevaron al altar los estatutos actualizados de los bailes religiosos de la diócesis de Copiapó. Al final de la misa se hizo lectura del decreto de estas modificaciones, y el Obispo entregó una copia a miembros de la Federación de Bailes y otra al rector del Santuario.

Finaliza la novena

En el último día de novena, el Obispo habló sobre la familia, señalando que “la familia cristiana ama a sus hijos, en primer lugar, rezando por ellos; en segundo lugar, enseñándole las verdades de la fe y participando con ellos en la oración y la misa”. Dijo que cada cristiano debía sentirse querido y amigo de Jesús desde pequeño. “Si bautizamos a un niño es porque la comunidad cristiana se compromete a querer a ese niño, a ese nuevo cristiano, a acompañarlo para que conozca a Jesucristo y la Virgen, y que los ame cumpliendo sus mandamientos.

Fuente: Comunicaciones Copiapó


Copiapó, 03/02/2018

 
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