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Con pañuelos blancos como signo de paz veneraron a Virgen de la Candelaria

Todos los peregrinos, llegados de distintos puntos de la región, avivaron con pañuelos blancos, que representaron la luz y la paz, acompañaron a Nuestra Señora de la Candelaria, en la tradicional procesión en san Pedro de la Paz.
Sabado 03 de Febrero del 2018
  
El párroco y rector del santuario, padre Mauricio Aguayo, en la misa de cierre de la festividad, celebrada en el campo de oración a orillas del río Bío Bío, indicó que este año se regaló a cada peregrino un pañuelo blanco estampado con los signos de la festividad. “Quisimos regalar a todos un pañuelo blanco, pensando que en san Pedro se registra un viento fuerte, en esta temporada, y el signo propio de la fiesta que es la vela encendida es más simbólico, porque en la práctica no es muy factible que la vela se mantenga encendida por mucho rato. Entonces quisimos que todos tuvieran pañuelos para acompañar al modo como si fuera una vela encendida. Hemos queremos agitar la luz de la fe con este pañuelo al viento y sea avivada por el espíritu de Dios.

Durante todo el día 2 de febrero, el santuario fue el centro de la atención de numerosas personas, quienes llegaron a participar de la celebración, con misas cada dos horas y previo a la procesión, se desarrollaron bailes folkóricos en honor a”

La fiesta ha sido muy hermosa, porque todos han experimentado esa necesidad de paz y la oración ha sido con mucha más intensidad y profundidad. Gracias a Dios vemos que los peregrinos que buscan a la Virgen María se mantienen y cada año tenemos un número mayor de personas que nos acompañan. La devoción va animando cada vez más en las familias cuando el corazón está dispuesto en querer buscar el amor de Dios. Por eso, los signos que prepara la comunidad ayudan a que esta devoción madure”, afirmó el párroco.

En su homilía, el padre Mauricio hizo un llamado especial a trabajar por la paz, en todos los ámbitos de la vida. “Fue también el desafío que nos dejó el Papa Francisco en su visita y tenemos que hacernos cargo de ese desafío, porque estamos muy necesitados de paz en nuestro país y en el mundo y también en nuestras familias. No hay pensar en los problemas que azotan a la sociedad, a veces los problemas están dentro de nuestra propia casa, entonces, requerimos mucho de esa paz y, obviamente, la Virgen Madre nos motiva a pensar que si no somos artífices de paz, quiere decir que todavía nuestro corazón está cerrado a la gracia y a la luz de Dios, que nos ha regalado por la fe”.

Los más contentos fueron los fieles. Jimena Bustamante, una de las personas residentes de la ciudad sampedrina, expresó que, “esto es un signo de representación de la fe, porque ahora dentro del pueblo católico cuesta mucho eso, de que uno pueda reflejar y dar a conocer de que se mantiene la creencia y estas son las instancias que se presentan de hacer vivo la fe y la creencia que se tiene”.

Marisol Peña vecina del sector El Venado de San Pedro de la Paz, y colaboradora voluntaria de la procesión indicó que, “es algo inmenso porque la Virgen está siempre con nosotros, y llevamos muchos años participando acá en las misas, en su celebración, porque ella nos cuida y nos protege, y nos sentimos felices junto a toda la familia”.
Margarita Matamala, integrante de Las Damas de la Virgen de la Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria sostuvo que, “trabajamos restaurando las vestimentas de la Virgen, y todo concerniente a ella. También acompañamos la pastoral interior, y hoy especialmente en el rosario”.

Fuente: Comunicaciones Concepción


Concepción, 03/02/2018

 
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