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Sacerdotes congoleños en Chile denuncian sufrimiento de su pueblo

El próximo viernes 23 de febrero de 2018, se celebrará una Jornada de Oración y Ayuno por la Paz, por los pueblos de la República Democrática del Congo (RDC) y de Sudán del Sur, convocada por el Papa Francisco, frente a la grave crisis que se sufre con una escalada de violencia que han dejado miles de muertos hasta ahora. Sacerdotes congoleños que sirven pastoralmente en nuestra diócesis, analizan la crisis.
Jueves 15 de Febrero del 2018
  
El Santo Padre realizó este llamado durante el rezo del Ángelus el pasado domingo 4 de febrero de 2018, en la plaza de San Pedro, en el Vaticano. En su llamado, el Papa invitó a otras religiones a sumarse a esta acción, a través del Consejo Pontificio para el Diálogo Interreligioso, “consciente de que las religiones pueden contribuir en gran medida al logro y la consolidación de la paz”.

En la Iglesia de Concepción, desde hace algún tiempo, hay dos sacerdotes de la RDC que prestan un valioso servicio pastoral, los presbíteros Daniel Mavingidi Dialufuma, que sirve actualmente en la parroquia Santa Rosa de Lima, en Lebu y Sebastien Kubingila Basiengas, en servicio en la parroquia y santuario San Sebastián, en Yumbel. Ambos no sólo han acogido el llamado del Papa Francisco, sino también han invitado a los cristianos de la región a participar en la jornada de oración y ayuno del 23 de febrero.

Sobre la cruda realidad que se vive en la RDC, el padre Daniel comentó que “el llamado del Papa Francisco viene a punto. Es la expresión del corazón adolorido de un padre que ve a sus hijos muriendo, disparados por un gobierno loco y corrupto, lleno de mediocres que se quieren mantener en el poder independientemente de la voluntad sagrada del pueblo”.

En tanto, el padre Sebastien agrega el Santo Padre “está siempre atento a la situación socio-político-religiosa de mi querido país. Desde Lima en Perú, el Papa llamó ya el domingo 21 de enero 2018 a las autoridades, a los responsables y a todos los congoleños para que se esfuercen para evitar toda forma de violencia y buscar las soluciones en favor del bien común” y señala que “me siento consolado y reconfortado porque el Papa siempre busca de la parte del Señor Omnipotente y Misericordioso la paz, la reconciliación y el bienestar del pueblo congoleño”.

El padre Daniel recuerda que la RDC “es el país más católico de todo el continente africano, con 32 millones de católicos, en 2010, sobre un total 82 millones habitantes. Desde 1997 hasta 2017, el país ha perdido más o menos 7 millones de personas, eso es un genocidio grande y vergonzoso por toda la humanidad. Es una alegría que el Papa invita la Iglesia a rezar, ésta solidaridad es un apoyo espiritual grande por el pueblo congoleño”.

El mismo sacerdote expresa que “somos Iglesia, familia de los hijos de Dios, es decir que todos somos hermanos. San Pablo dice que formamos un solo cuerpo y en ese cuerpo cuando un solo miembro sufre es el cuerpo entero que resiente el dolor. En este país, muchos católicos incluso los sacerdotes han fallecido recientemente, asesinados en las capillas, muchos heridos, y muchos maltratados en la cárcel. Pienso que frente a ésta situación, un hermano no necesita un llamado para intervenir, es automático. El propósito es que todo el mundo conozca la injusticia que vive el pueblo del Congo y apoye a este pueblo tan adolorido en su lucha”.

El padre Sebastien precisa que “el pueblo congoleño reclama la alternancia por la salida del presidente José Kabila. Yo también, por medio de este canal invito a los católicos,a todos los cristianos ,creyentes del mundo y hombres de buena voluntad a estar atentos frente a la miseria y a los sufrimientos del pueblo congoleño y los invito a sumarse a la jornada de oración y ayuno para el 23 de febrero”.

La violencia

El padre Daniel analiza el tema de la violencia en su país. “Alguna gente dice que la bendición del Congo es su maldición. El país sufre por la riqueza increíble que tiene” y explica que las causas de este problema son, entre otras "fuerzas internacionales, que dicen que los países del África son independientes. No es la realidad. Muchos países desarrollados influyen en África solo con el propósito de su propio interés. En el Congo, llegan a fomentar la guerra para aprovecharse de la riqueza como el coltan que sirve para le fabricación del teléfono, televisión, y otras cosas; el cobalto que sirve a la batería de los autos, el petróleo, el oro y el diamante. Para estos países, la vida de los congoleños no significa nada, solo entienden el idioma de la plata”.

Precisa, además, que otra causa es la corrupción. “Después de 17 años, el presidente del Congo no respeta la Ley del país ni tampoco la Constitución; corrompe a los políticos para seguir gobernando. Roba toda la plata para asegurar su futuro; mata a mucha gente: las organizaciones internacionales hablan más o menos de 7 millones de muertos; y pone otra en la cárcel. No sirve al pueblo, pero sirve el interés de las fuerzas que lo mantienen al poder. En esta situación, la única esperanza del pueblo es la Iglesia católica”.

El padre Sebastien añade que el presidente José Kabila es la principal causa de la crisis que prevalece en la RDC, por la violación a la Constitución y no asumir la aplicación del Acuerdo político global e inclusivo, previa la sesión de las elecciones ante el 31 de diciembre 2017. A su juicio, existen también causas endógenas. “Un poder regional débil y mala gestión; la interferencia internacional en cuestiones económicas e ideológicas”. Junto a ello, explica que hay causas sociológicas como la pobreza, la distribución desigual de la riqueza (de fabricación natural), lo cual limita las oportunidades económicas fuera del Estado; falta de políticas de operación adecuadas de los recursos y el crecimiento económico, Añade que hay causas socioculturales con costumbres y prácticas discriminatorias, “una cultura de violencia, problema de identidad, colapso de los mecanismos tradicionales de manejo de conflictos y ausencia de mecanismos alternativos; falta de información, una educación básica que favorece la percepción negativa de los demás, desconfianza entre grupos sociales, prejuicios, demonización, agresión, intolerancia, odio, egoísmo y rechazo”.

Asimismo, enfatiza que hay causas políticas y endógenas. “La mala gobernanza, autoritarismo, dictadura, ausencia de democracia, exclusión, identidad, nacionalidad, etnia, región, problemas de liderazgo y falta de patriotismo, debilitamiento de los estados, hegemonía; influencia de las potencias extranjeras, confiscación de poderes externos en la política de nuestros países, conflicto de liderazgo regional, colonialismo y globalización”.

El rol de la Iglesia

Los sacerdotes coinciden que la Iglesia Católica tiene una larga historia en la vida de su país. “Actualmente es la única esperanza del pueblo. Desde la independencia del Congo, la Iglesia cumple su deber de velar sobre el bien común para el bienestar del pueblo. Y muchas veces ha pagado el precio de la sangre de sus hijos. Es el caso de hoy. A pesar de ser un país con diversas religiones, el pueblo entero sigue teniendo confianza en la Iglesia Católica y, hoy día, la Iglesia tiene el apoyo de la iglesia protestante, musulmana y muchas otras”.

El padre Daniel hace notar que “la Iglesia y todo el pueblo buscan una nueva elección” y advierte que “el Presidente Kabila nunca ha ganado la elección y se ha mantenido durante dos mandatos. “Hace dos años que se acabó su último mandato y se nota que no se quiere ir. Lo único que quiere todo el pueblo es que se vaya y que un gobierno de transición le ayude a organizar la elección”, subraya.

El padre Sebastien recalca que desde el principio hasta ahora, la Iglesia Católica siempre ha luchado por la liberación, la paz, la democracia y el desarrollo de la RDC. “En este sentido, tenemos muchas acciones, realizaciones y obras como el himno nacional, la CNS (Conferencia Nacional Soberana),el Acuerdo Global e Inclusivo de la San Sylvestre, la CEI (Comisión Electoral e Independiente),etc. Ahora, se involucra en la lucha para desmantelar la dictadura”.

Manifiesta que la Iglesia Católica tiene misión esencial la predicación del Evangelio e ir al rescate de los pobres, pero “ahora, está viviendo una nueva experiencia y no permanecer en silencio ante de la crisis política congoleña. En 2016, la Iglesia Católica ya había ofrecido sus buenos oficios a los líderes políticos y de la sociedad civil para obtener un resultado pacífico de la crisis, tras la no celebración de las elecciones presidenciales dentro de los plazos constitucionales externalizados. El Cardenal Laurent Monsengwo anunció la organización de acciones de protesta ciudadana el 31 de diciembre de 2018, en toda la República Democrática del Congo, para lo cual todos los creyentes y los congoleños fueron invitados para exigir al gobierno la salida de Kabila y la aplicación de todas las medidas de flexibilización contenidas en el Acuerdo de Saint Sylvestre.

Fuente: Comunicaciones Concepción


Concepción, 15/02/2018

 
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