/
/
/
/
/
/
   
Sacerdotes y diáconos renovaron sus promesas en Talca

Este miércoles 28 de marzo, la Catedral de Talca fue el punto de encuentro para miles de feligreses y comunidades que acompañaron a sus sacerdotes y diáconos en la celebración de la Misa Crismal.
Jueves 29 de Marzo del 2018
  
Un ambiente de unión, armonía y mucha fe, se sintió en todo momento y en especial cuando los sacerdotes y diáconos hicieron su entrada al templo, guiados por nuestro pastor, monseñor Horacio Valenzuela Abarca, para dar inicio a este momento tan especial, donde renuevan su compromiso con Jesús.

En su homilía, monseñor Valenzuela agradeció y colocó en las manos del Señor, la vida y el ministerio de todos los sacerdotes de la Diócesis de Talca, y además explicó la importancia de la consagración del Crisma y la bendición de los Santos Óleos.

“Al consagrar hoy el Santo Crisma y bendecir los óleos recibiremos una señal, una señal no muy sencilla del aceite de olivo, que se pone al servicio de la gracia de Dios. Gracias a él brillará la frente y las manos de los cristianos. Ese brillo es signo de la acción del Espíritu Santo, que nos ilumina el pensamiento y hace buena nuestras obras, el aceite es signo de la confianza de Dios que nos unge en Cristo y nos confía su misma misión”.

El Obispo de Talca también recordó en este día en donde todos los sacerdotes renuevan su compromiso con el Señor, las palabras que el Papa Francisco dirigió a los consagrados en la Catedral de Santiago en su reciente visita a Chile: “Aquí estamos, para renovar nuestros signos, queremos renovar juntos la respuesta al llamado que un día inquietó a nuestro corazón”.

“Hoy agradecemos a Dios esta vocación, porque con ella Él unifica a la Iglesia, para que pueda ofrecer la salvación de Jesucristo. Y para asumir una misión tan grande nos presentamos aquí trayendo todas nuestras limitaciones y nuestras llagas. Por eso nos hacemos capaces como lo dijo el Papa Francisco, de comprender las llagas del mundo de hoy, de sufrirlas, acompañarlas y ver cómo sanarlas”, así lo aseveró.

En el amor a la Eucaristía se encuentra el secreto de una vida sacerdotal plena

A su vez, monseñor Valenzuela agradeció el servicio de sus hermanos sacerdotes y diáconos, que aunque muchas veces transcurre en silencio, es un servicio que se expresa en el límites de sus fuerzas, pensando siempre en el pueblo de Cristo, en los pobres, en los más necesitados, en los hermanos migrantes y en todos aquellos que requieren una mano amiga.

Y de la importancia de renovar las promesas sacerdotales y diaconales, en el inicio del año dedicado a la Eucaristía. “Es el sacramento de la fe, es la fuente de renovación de nuestra vida cristiana, eso es la Eucaristía. En esta fuente han bebido todos los santos y los mártires. De esta fuente ha sacado siempre la Iglesia, el vigor para sanarse para soportar las persecuciones y para encontrar nuevos impulsos de vida. En el amor a la Eucaristía se encuentra el secreto de una vida sacerdotal plena, abierta a Dios y entregada a los hermanos”, así lo aseveró el obispo de Talca.

Una vez finalizada la misa, los sacerdotes renovaron su compromiso con Jesús y su pueblo, un momento muy especial para todas las comunidades presentes al ver a sus pastores. Luego, monseñor Horacio Valenzuela bendijo el Crisma y los Santos Óleos que serán usados este año en las eucaristías para luego invitar a todos los diáconos a renovar de igual forma sus promesas de servicio.

Al culminar estos signos de la Misa Crismal, el Vicario Pastoral, padre Luis Felipe Egaña Baraona, leyó el decreto que convoca el inicio del año eucarístico en toda nuestra diócesis (Congreso Eucarístico Nacional) para luego ser firmado delante de todos por monseñor Horacio Valenzuela.

Para dar fin a este hermoso día, se realizó un compartir para todos los feligreses a las afueras de la catedral donde pudieron vivir un momento fraterno junto a los sacerdotes y diáconos de todas las parroquias.

Fuente: Comunicaciones Talca


Talca, 29/03/2018

 
Galerías Fotográficas