/
/
/
/
/
/
   
Misa Crismal
Obispo de Calama pidió perdón por faltas y fallas de consagrados en la misión de cuidar al pueblo de Dios

En la celebración sacerdotes renovaron sus promesas, se bendijo el Crisma y Santos Óleos.
Jueves 29 de Marzo del 2018
  
En el año del Congreso Eucarístico convocado por el Papa Francisco y que oficialmente se inauguró este miércoles en la celebración de la Misa Crismal, la comunidad de la Iglesia de Calama se reunió para ser parte de la mesa para todos a la que invitó el Obispo Óscar Blanco Martínez.

A los fieles, sacerdotes, diáconos y religiosas congregados en el Colegio Obispo Luis Silva Lezaeta, el Pastor les señaló que la Misa Crismal nos recuerda la maravilla del Espíritu de Dios que ha querido ungirnos para hacernos partícipes de su vida divina. “La misa en que rendimos honor al Espíritu que unge con su fuerza divina al presbítero para hacerlo ministro de la misericordia de Dios para su pueblo (…) Espíritu que unge también a ustedes queridos laicos con el carácter de sacerdote, profeta y rey en el bautismo”.

Monseñor Blanco en su mensaje especialmente dirigido a los sacerdotes con ocasión de la renovación de sus promesas sacerdotales, les indicó que son instrumentos para llevar a Dios al pueblo, “hemos sido ungidos para ungir, hemos sido enviados para llevar la buena noticia al pueblo de Dios. ¡Cuánto respeto nos merece esta unción, que respeto nos merece el sacerdocio!”.

Al mismo tiempo les expresó, gratitud por su perseverancia y fidelidad a Dios, “Gracias por hacer esfuerzos en permanecer unidos a su obispo, que, aunque sea el más indigno de los sacerdotes es signo de unidad sacerdotal y de toda la vida espiritual de la Iglesia diocesana”.

Perdón

Junto con este mensaje para los sacerdotes, el obispo de Calama también se refirió a los difíciles momentos que vive la Iglesia y la desconfianza ocasionada por escándalos sexuales provocados por algunos consagrados y otros hechos en los que su actuar es hoy cuestionada, al respecto señaló “hemos fallado, no hemos sabido cuidar a quienes prometimos cuidar. A ustedes que son el pueblo de Dios. Por eso en esta noche, cuando el Espíritu de Dios está con nosotros, les pedimos perdón. Perdón por nuestras faltas, perdón por el daño causado, perdón por haberlos escandalizados. Perdón querido pueblo de Dios.

Al referirse al lema que este año motiva el Congreso Eucarístico, “Qué haría Cristo en mi lugar”, el obispo se preguntó qué haría Cristo en esta Iglesia que peregrina en el desierto, apuntó que “Jesús hoy nos anuncia un año de gracia del Señor, y para ello sale a nuestro encuentro, como lo hizo con los discípulos de Emaús, no para reprocharnos y condenarnos, sino para ayudarnos a discernir a través de su palabra”.

Recordó que fue el Papa Francisco en su reciente visita a Chile, recogió la frase de San Alberto Hurtado “Qué haría Cristo en mi lugar” como clave para conectarse con Jesús, vivir de acuerdo a sus enseñanzas y perseverar en la vida de la fe, la vida sacerdotal, la vida consagrada y familiar.

Un llamado especial a los jóvenes para que esta clave puedan “cargarla en su corazón para ser protagonistas de la historia y contagiar con la chispa juvenil a tantos corazones apagados y fomes que esperan que alguien los invite y los desafíe”, finalizó.

Fuente: Comunicaciones Calama


Calama, 29/03/2018

 
Galerías Fotográficas