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“Si Cristo no hubiese resucitado no habría esperanza”

De la oscuridad a la luz, como lo hizo Jesucristo al resucitar, se celebró Vigilia Pascual en la catedral de Talca, con el simbólico encendido del cirio pascual a las afueras del templo en la noche de este sábado santo, 31 de marzo.
Lunes 02 de Abril del 2018
  
Al llegar al templo, un poco antes de las 22:00 horas, los fieles recibieron una velita para participar en lo que sería el primer signo de esta Vigilia Pascual. El Obispo de Talca, monseñor Horacio Valenzuela Abarca, bendijo el fuego con el que posteriormente se encendió el Cirio Pascual símbolo de Cristo Resucitado, para luego iniciar la procesión dentro de la catedral mientras los demás feligreses iban encendiendo sus velas.

De igual forma, se realizaron los demás signos como de costumbre: el canto del pregón pascual, las lecturas de la Palabra, el canto del aleluya y la renovación de las promesas bautismales. Todos estos momentos estuvieron acompañados de las palabras del monseñor Valenzuela, en lo que fue un mensaje enmarcado en comprender este día y vivirlo en profunda oración.

“La liturgia de esta noche, es la más completa y linda del año, trata de ayudarnos a comprender con la luz de la Palabra del Señor, lo que Dios ha querido hacer con nosotros, como nos fue preparando durante siglos para entregarnos a su hijo Jesucristo. Para que recibiendo a Jesucristo lo amáramos y el amor a Él nos diera vida eterna. Ese es el plan de Dios, que amemos a Cristo para que tengamos vida eterna. Hoy celebramos eso y todo esto trata de ayudarnos a revivir y a comprender en profundidad este plan de amor de Dios con nosotros”.

Además en su homilía, el Obispo de Talca también recordó que si “Cristo no hubiese resucitado, no habría esperanza. Él derramó en el mundo un gran mar de esperanza, sino todos estuviésemos esperando la muerte diciendo esto es todo. Queridos hermanos, incluso las cosas más difíciles de la vida, puede ser un paso para la plenitud de la vida. Los grandes temores ya puede retirarse, el miedo al futuro, la soledad y la muerte se han desvanecido, porque Cristo está vivo para siempre y no nos dejará solo ningún instante”.

Para finalizar, invitó a todos a ser parte del amor de Cristo, “ese amor que ayuda a los hermanos, que no conoce razas, ni fronteras, que a todos nos inunde el alma esta alegría increíble y deseo que tengan una linda fiesta de pascua de resurrección y que nunca se nos vaya del alma esa alegría de saber que Cristo está con nosotros”.

También durante la celebración, se bautizó a un niño de padres venezolanos, tradición de la Vigilia Pascual y además un momento muy especial de integración con nuestros hermanos migrantes.

Fuente: Comunicaciones Talca


Talca, 02/04/2018

 
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