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Fiesta de Cuasimodo se celebró en la Diócesis de Iquique

Tradicionalmente, cada segundo domingo de pascua, cientos de personas en caballos, bicicletas, carretas y otros vehículos, recorren la ciudad entregando a Cristo sacramentado a las personas postradas, enfermas y ancianas, que no pueden asistir a la celebración de la Santa Misa.
Domingo 08 de Abril del 2018
  
En esta expresión de religiosidad popular, participan los denominados “cuasimodistas”, que tienen la misión de "correr a Cristo", es decir, acompañar la carroza que encabeza la caravana y que lleva en su interior al sacerdote que porta la Eucaristía, para darles la Comunión a las personas enfermas y postradas que la hayan solicitado.

En Iquique, Mons. Guillermo Vera Soto, presidió la eucaristía en la localidad de Alto Hospicio en la parroquia de Doce Apóstoles, donde los presentes pudieron recibir la bendición del obispo, para así posterior a ella, salir y visitar a los enfermos y entregarles la posibilidad de comulgar.

Tradición Cuasimodista

Quasimodo proviene del latín "Quasi modo géniti infantes", que significa "Así como niños recién nacidos".

Esta fiesta es una celebración religiosa católica muy tradicional que se realiza en todo el país el primer domingo siguiente a la Pascua de resurrección. La cual, según palabra de Juan Pablo II durante su visita a Chile en 1987 la declaró como el "verdadero tesoro del pueblo de Dios".

El traje del cuasimodista es muy sencillo. Sobre la camisa a cuadros, una chaquetilla corta adornada con hileras de botones en las mangas y en los costados de la espalda. A la cintura una faja de varios metros de longitud, generalmente de lana roja, que ciñe el cuerpo del huaso y termina en una artística punta enflecada que cae a lo largo de la pierna. El pantalón castellano, negro con líneas blancas, y las polainas protegen al jinete de los roces en las cabalgadas por el bosque.

En los pies, zapato negro de tacón alto, sobre el que se ubica la espuela de plata adornada de grandes rodajas, las que el huaso agita con habilidad y maestría, produciendo melodiosos sonidos. Como el huaso no lleva sombrero por respeto al Santísimo, se cubre la cabeza con un gran pañuelo de raso blanco y ornamentos dorados. Sobre la espalda y el pecho cae una capa corta de los mismos colores, adornada con el Escudo de Chile o los símbolos de la Sagrada Eucaristía.

Fuente: Extracto de "Identidad y Futuro"


Iquique, 08/04/2018

 
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