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Obispo de Copiapó celebra 50 años de sacerdocio

Misa por su aniversario contó con la presencia del Obispo de Illapel y del presidente de Conferre.
Sabado 02 de Junio del 2018
  
Recordando su experiencia de fe desde su familia, y el nacimiento de su vocación religiosa y capuchina, así comenzó su homilía Monseñor Celestino Aós, al presidir la Misa por sus 50 años de ministerio sacerdotal.

En el altar lo acompañó el Obispo emérito de Copiapó, Monseñor Gaspar Quintana, el Obispo de Ilapel, Jorge Vega, fray Hector Campos, presidente de CONFERRE Nacional, y sacerdotes y diáconos de toda la diócesis.

Recordó los servicios a los que fue destinado, hasta llegar a Copiapó como obispo. “Iba yo a España a celebrar precisamente los cincuenta años de profesión religiosa cuando me llegó la llamada. Y, se lo confieso, tuvo para mí horizontes de trascendencia, quizás de ese “hasta el extremo”; “¿y si este es el último servicio que Dios le pide a través del santo Padre, por medio de la Iglesia?”, me preguntaron; hoy algunos me preguntan “¿y si lo llevan a otro sitio, y si lo pasan a retiro?”. Obedeceré en paz”.

“Disponibilidad en la entrega, mansedumbre en el servicio, perseverancia en la oración”
En la parte final de sus palabras, don Celestino dijo: “hoy pondré toda mi vida y mi ministerio de estos cincuenta años ante el Señor, y rezaré al Jesús que quiso lavar los pies a los discípulos para darnos ejemplo que nos conceda crecer en humildad y en amor; al Jesús que vino no a ser servido sino a servir que nos conceda disponibilidad en la entrega, mansedumbre en el servicio, perseverancia en la oración; al Jesús que nos alimenta con su Cuerpo y su Sangre y nos regala a su Madre la Virgen María como Madre nuestra que nos conceda ser fieles ministros del evangelio, de los sacramentos y de la caridad, para gloria de la santa Trinidad y para salvación de los creyentes”.

Antes del término de la celebración, el Vicario general, P. Rodrigo Herrera, leyó los saludos recibidos por don Celestino. El primero, del Papa Francisco, instándole a ser un “generoso pastor” y agradeciendo su fidelidad a la Iglesia. También el saludo desde el Vaticano, de Mons. Marc Ouellet; y del Nuncio, Mons. Ivo Scapolo. A continuación, tomó la palabra Mons. Jorge Vega, quien, hablando en nombre propio, y del obispo de La Serena, don René Rebolledo, recordó que estas tres diócesis son una gran provincia eclesiástica, con desafíos y riquezas comunes, y agradeciendo el ministerio de don Celestino.

Mons. Gaspar Quintana también quiso saludar a don Celestino, llamando a la gente a “portarse bien y a acompañar a su pastor”. Por último, en representación del presbiterio, el Vicario del valle centro, P. Juan Barraza, agradeció “este caminar juntos.”

Después de la misa, los asistentes pudieron disfrutar de una convivencia en los patios del Obispado y de la Catedral.

Fuente: Comunicaciones Copiapó


Copiapó, 02/06/2018

 
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