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“La corresponsabilidad y la participación de todos es lo primero”

Con estas palabras, Mons. Pedro Ossandón, Administrador Apostólico de la Diócesis de Valparaíso, invitó a todos los presentes en la Asamblea Diocesana a colaborar en estos momentos que estamos viviendo como Iglesia.
Sabado 07 de Julio del 2018
  
Desde muy temprano empezaron a llegar al Colegio Seminario San Rafael de Valparaíso los cientos de agentes pastorales, sacerdotes, religiosas, seminaristas, diáconos permanentes quienes aceptaron la invitación a participar en la Asamblea Diocesana que tuvo el lema “Aprendamos juntos a escuchar, discernir y servir”.

Los cerca de 800 asistentes participaron con mucho entusiasmo, fe y esperanza en la oración, escucha, reflexión, trabajos grupales y envío de esta Asamblea Diocesana. La jornada se inició con un momento fuerte de Adoración al Santísimo, quien permaneció en un lugar destacado acompañándonos durante toda la mañana.

La Asamblea se dividió en tres momentos: Escuchar, Discernir y Servir. En el primer momento, los asistentes vieron un video elaborado por la Oficina de Comunicaciones y Prensa de la Conferencia Episcopal de Chile que nos permitió percibir cómo los medios de comunicación han mostrado la crisis que está viviendo la Iglesia. Luego, en grupos se reflexionó la pregunta ¿Cómo me siento frente a los acontecimientos que estamos viviendo como Iglesia?

Para favorecer el momento del discernimiento personal y comunitario, que nos lleve a la necesaria renovación eclesial, se realizó un panel de conversación integrado por el padre Gabriel Roblero SJ, Priscilla Gallardo Trabajadora Social y el sicólogo Carlos Bravo quienes nos ayudaron desde sus distintas perspectivas a buscar e identificar algunos elementos que iluminen nuestra reflexión – acción. El foro estuvo moderado por el periodista Fernando Rivas, docente de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso.

En el momento del servir, cada participante escogió una temática sobre la que quería reflexionar. Ellas fueron: clero, parroquias, laicos, educación, mujeres en la Iglesia, jóvenes y social. Junto con conversar sobre estos temas, cada grupo tuvo que identificar tres desafíos que tenemos para ser una Iglesia que escucha, discierne y sirve en cada ámbito seleccionado. Todos los desafíos fueron entregados como ofrenda a Mons. Ossandón.

Al finalizar la jornada, Mons. Pedro Ossandón señaló que comprendieran que “este Administrador Apostólico, es un humilde bautizado, ordenado sacerdote y obispo que quiere y debe caminar sinodalmente con toda la Iglesia de Valparaíso, hasta cuando el Papa diga. Es una Iglesia que aprende a caminar juntos. La corresponsabilidad y la participación de todos es lo primero, me pongo al servicio de esa corresponsabilidad, lo tenemos que hacer entre todos, cada uno en el lugar del cuerpo de Cristo que le corresponde como un solo pueblo santo de Dios”.

Además, señaló que necesitamos una institucionalidad. “Les quiero contar que ya hemos tenido dos encuentros y, ahora viene el tercero, para definir un Consejo Diocesano de Prevención de Abusos que va a tener varios roles ejecutivos: uno, un espacio de escucha para acoger todas las denuncias, en el mayor respeto, sigilo, confianza que podamos entregar; dos, un equipo que pueda investigar y seguir trabajando a fondo todo lo que significa, con todas las ciencias sociales, pedagógicas, sicológicas, antropológicas, iluminadas por la fe y los criterios del Evangelio qué significa el abuso. Ustedes tienen que comprometerse no sólo a nivel de la diócesis sino de organismos de nivel intermedio: decanatos, parroquias, colegios, movimientos a armar equipos en esas dos líneas; y tercero, equipos y ahí todos debemos colaborar, multidisciplinarios que podamos acompañar a personas, parroquias, movimientos, colegios o cualquier otra unidad pastoral de la Iglesia de Valparaíso para que aprendamos a hacer procesos de renovación de la fe, de la vida comunitaria y de nuestra misión de cristianos”.

Fuente: Comunicaciones de Valparaíso


Valparaíso, 07/07/2018