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En Osorno
Parroquia Nuestra Señora del Carmen celebró a su Santa Patrona

Con procesión, un pie de cueca y la celebración de la Eucaristía, la comunidad parroquial de Nuestra Señora del Carmen, festejó el día de su Santa Patrona, este lunes 16 de julio en la Diócesis de Osorno.
Lunes 16 de Julio del 2018
  
Desde la Plazuela Pedro Aguirre Cerda, los cristianos católicos junto a la imagen de la madre de Jesús, en la advocación del Carmen, y acompañados del párroco Francisco Triviño, hicieron el recorrido cantando y rezando hasta la sede parroquial, donde todo se encontraba listo y dispuesto para el festejo en torno el Altar.

En la celebración eucarística, animada por el coro folklórico de la capilla Cristo Rey y presidida por el Administrador Apostólico de Osorno, la imagen de la virgen María fue saludada por los bailarines, con un pie de cueca que le ofrecieron al iniciar y al finalizar la santa misa.

En la oportunidad, el obispo Jorge Concha Cayuqueo, quien saludó afectuosa y fraternalmente a la asamblea en esta primera oportunidad de encuentro, dijo “quiero expresarles desde ya, la disposición a ser un servidor de ustedes, un hermano que quiere caminar y hacer Iglesia juntos, y colaborándonos lo más que podamos. También pedirles la colaboración a todas las comunidades de la parroquia, a los grupos, al párroco, y por su puesto a todos los agentes pastorales involucrados en la misión de la evangelización”.

Mensaje del Obispo Jorge

Durante su homilía, el Administrador Apostólico de Osorno, aseguró que la Palabra de Dios “siempre es rica y se puede reflexionar desde distintas miradas, y yo quisiera compartirles a ustedes esta invitación que nos hace la primera lectura y sobre todo, a reconocer en Jesucristo el centro de la vida. Todos sabemos que en Chile estamos pasando tiempos muy complicados, difíciles, dolorosos y vergonzosos como iglesia. Hay que decirle a las cosas por su nombre”.

Estos hechos, continuó “A mí me hacen mucho pensar en mi propia vida y me da mucho que pensar también lo que sufre el pueblo de Dios: ustedes. Las personas que colaboran en el día a día en la construcción de la Iglesia: catequistas, mujeres y hombres que rezan, los jóvenes que tratan también de animar a otros para traer a la Iglesia. Sé que son cuestionadas y cuestionados a veces en la misma familia, y les preguntan: y tú vas a la Iglesia todavía”.

“Son cuestionados en el colegio, en el lugar de trabajo. Eso a mí me causa mucho dolor. Por eso no podemos decir palabras bonitas cuando para describir la realidad, no sirven. Estamos mal, pero lo que no tenemos que perder queridos hermanos en esta situación, es en primer lugar, la centralidad de Jesucristo”, añadió el obispo.

Dijo que siempre estamos mirando quién perdió el centro y señaló que seguramente los obispos, los sacerdotes, las religiosas y también el mundo laical, sin embargo, dijo “hay que tener mucho cuidado y no generalizar. Como Iglesia podemos decir que hemos descuidado, unos más que otros, a Jesucristo como el centro de nuestras vidas, y la invitación de la primera lectura nos habla del Monte Santo, que en la tradición de Iglesia, siempre se ha entendido como la cumbre, el referente, la parte más alta, que es Jesucristo. El es la montaña santa que nos acerca a entrar en comunión con el Padre”.

También invitó a la asamblea a refugiarse en Dios. “Los delitos que se han cometido en el ámbito de la Iglesia son malos, y no hay que decir una cosa por otra, pero que todo esto no nos separe del amor del Padre. Tenemos que hacer las cosas diferentes, tenemos que aprender. Pongan atención ustedes también queridos hermanos a las cosas que no están bien en Osorno, y díganlo cuando corresponde. Hay cosas que no están permitidas para un sacerdote, para un Obispo, para un religioso o religiosa y tampoco para un agente evangelizador”, agregó.

“Tiene que haber un cambio en nosotros y en nuestra forma de hacer Iglesia. Tenemos que tratarnos con más respeto, como hermanos y rezar unos por otros. Necesitamos ser misericordiosos, perdonándonos, pero hay que pedir perdón también, hay que reconocer nuestras faltas. Que el Señor nos ayude a ser más humildes como Iglesia”, dijo el Administrador Apostólico y aseguró que “María es el ejemplo de todo. Ella hace del Señor su centro y puso su libertad al servicio de Dios. Por eso no solo veneramos a la madre del Señor, sino que siempre estamos sacando de ella ejemplos para nuestra vida cristiana”.

“También hoy, al celebrarla con el nombre de Nuestra Señora del Carmen aprendemos de ella y la invocamos para que nos ayude como país, como Iglesia Universal, como Iglesia de Chile y como Iglesia particular aquí, en Osorno”, afirmó el obispo Jorge, e invitó a los presentes a celebrar muchas veces más la Eucaristía juntos, a conversar y también a vivir encuentros fraternos.

Fuente: Comunicaciones Osorno


Osorno, 16/07/2018