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En Diócesis de Osorno
Trabajo en Parroquia Nuestra Señora de la Candelaria en comuna San Pablo

Momentos de compartir el pan en la mesa diaria y el banquete en torno al altar, son algunas de las celebraciones que la comunidad de la parroquia Nuestra Señora de la Candelaria, quiere destacar en estos días.
Viernes 20 de Julio del 2018
  
En Comedor Parroquial “Aquí encontramos calor humano”


“Démosle gracias a Dios por reunirnos un día más en torno a la mesa del compartir. Agradezcámosle por este comedor que nos permite tener alimentos a cada uno de ustedes, y por el padre Williams, por esta iniciativa y su preocupación por los que menos tienen. También pidamos al Señor que nos siga bendiciendo a cada uno de nosotros y a las familias que nos ayudan con mucho amor”.

Así, con esta oración, la señora Karina Rupertus invita a don Miguel, Armando, Erwin, Manuel, Carlos, Pedro, Sergio, Orlando, entre otros, a disfrutar de un buen plato de comida caliente en este día frío de julio en la comuna San Pablo, ubicada a 21 kilómetros de la Provincia de Osorno.
Alrededor de 11 personas en situación de vulnerabilidad, comparten de lunes a sábado en el comedor abierto de la parroquia Nuestra Señora de la Candelaria. “El año 2015 en tiempo de la Cuaresma, el padre Williams San Martín comenzó esta obra que, hasta hoy funciona gracias a la generosidad de los fieles de la parroquia y de las capillas que pertenecen a nuestra iglesia: Santa Teresa de los Andes, de Maile; San Sebastián, de Vaquería y Jesús de la Misericordia, de Caracol”, dijo la señora Karina, quien cocina y sirve de manera voluntaria, los alimentos algunos días a la semana.
“Comenzaron viniendo 5 personas al almuerzo, y hoy atendemos a 11. Todos necesitan ayuda, aún cuando no todos están en situación de calle, pero sí hay quienes viven solos y debido a sus condiciones físicas o de soledad, requieren este apoyo. A uno se le quemó su casita, a si es que provisoriamente está en una pieza chiquitita”, añadió.

Este comedor abierto funciona gracias al apoyo que distintas familia de la parroquia y de las otras comunidades aportan con los alimentos. “Nos turnamos. Las familias traen el almuerzo listo, solo para servirlo aquí. Yo, trabajo en la casa del padre, entonces quise ser parte de esta iniciativa y los martes, jueves y sábado cocino yo, claro que me aportan con lo necesario para ello. También, los mismos beneficiados, los más jóvenes y los que pueden, me ayudar a poner la mesa, a servir, a preparar el fuego, pasan a buscar el pan, en fin, ellos también colaboran”. Agregó la señora Karina.

Al ser consultados los beneficiados por cómo se sienten al asistir al comedor, sus respuestas no se hicieron esperar: “Está muy bueno. Nos sirve de apoyo para la economía, las pensiones son demasiado bajas, no alcanza”, “Nos gusta. Aquí encontramos calor humano y no estamos tan solos, porque el padre también nos permite quedarnos más tiempo cuando llueve y vemos tele y estamos calientitos”, “La señora Karina es como una madre para nosotros. Ella es muy buena. Nos sentimos acogidos”.

Celebración de la Primera Eucaristía

Con emoción y gozo, Ana Francisca Fuentes Barra, su familia, amistades y la comunidad de la parroquia Nuestra Señora de la Candelaria, vivió la celebración de su Primera Eucaristía el domingo recién pasado.

Su anhelo más grande “recibir este sacramento”, dijo la niña de 11 años, quien sufre del Síndrome de Progeria Hutchinson-Gilford, enfermedad que consiste en un proceso de envejecimiento rápido. Sin embargo, su padecimiento no fue impedimento para recibir con alegría y disfrutar de la presencia viva de Jesús Sacramentado en esta bendición de Dios.

En la oportunidad el padre Williams San Martín, destacó el esfuerzo de Ana, quien debió recibir un curso intensivo e invitó a los presentes a rezar por ella y por su familia.

Fuente: Comunicaciones Osorno


Osorno, 20/07/2018

 
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