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Proceso formativo iniciado en 2016:
Más de 3 mil agentes pastorales se han certificado en materia de prevención de abusos en Diócesis de Chillán

A la fecha todos los consagrados, agentes pastorales, y trabajadores del Obispado, parroquias y colegios católicos de la Diócesis, han realizado el curso que entrega un certificado que es un requisito obligatorio en los diversos servicios de la Iglesia.
Miercoles 25 de Julio del 2018
  
En el marco del ciclo de formación en materia de Prevención de Abusos de Menores, que la Diócesis San Bartolomé de Chillán inició en enero de 2016, esta vez fue más de un centenar de docentes y asistentes de la educación de los Colegios Polivalente Padre Alberto Hurtado, San Vicente, Instituto Santa María, San Agustín de Quirihue y Nuestra Señora del Carmen de Portezuelo, los que recibieron la certificación tras participar de las charlas que son promovidas desde la Comisión de Formadores para la Prevención de Abusos de Menores, establecida por la Conferencia Episcopal de Chile (CECh), e impartidas por un equipo local a nivel diocesano.

Guillermo Stevens, Encargado Diocesano de la Comisión en Prevención de Abusos, explicó que “este ciclo de charlas se realiza desde hace tres años, es decir un par de años antes de la visita del Papa. Se han hecho 58 jornadas en las que han participado 3.209 personas de la diócesis. La importancia que tienen es que buscan concientizar a los terceros distintos al abusador y a la víctima para que tomen un rol más activo y para ello es preciso conocer de qué se trata el abuso sexual a menores. La idea es ir empoderando a la gente, para que tengan claro qué cosas no se deben aceptar bajo ninguna circunstancia, porque el conocimiento los ayudará a decidir mejor y tomar las medidas oportunamente", enfatizó.

El taller contempla 3 módulos, donde los participantes pueden entender y reconocer cómo distinguir los signos de un posible abuso y su adecuado abordaje; comprender la forma en cómo la Iglesia universal y en Chile ha respondido a estas situaciones; tener claridad sobre la legislación civil y la normativa canónica en torno a la posibilidad de un abuso sexual a un menor de edad, además de una actividad práctica sobre el reconocimiento de los factores de riesgo en las personas vulnerables.

Cabe recordar que este proceso se remonta al 2003 cuando la Iglesia nacional elaboró el primer Protocolo para enfrentar estas situaciones, el que fue actualizado y complementado el año 2011, y luego –a petición de la Santa Sede- se elaboró el documento “Cuidado y Esperanza. Líneas Guía de la Conferencia Episcopal de Chile para tratar los casos de abusos sexuales a menores de edad”, presentado en 2015, en donde se establecen procedimientos claros y coordinados en el manejo de los casos de abuso, tanto para asistir a las víctimas como para formar a la comunidad eclesial en la protección de los menores de edad.

Hasta el momento todos los consagrados, agentes pastorales, movimientos y trabajadores del Obispado, parroquias y casi la totalidad de los colegios católicos de la Diócesis, han realizado el curso que entrega un certificado, que es un requisito obligatorio en los diversos servicios de la Iglesia. Se espera concluir este proceso a fines de este 2018.

Fuente: Comunicaciones Chillán


Chillán, 25/07/2018

 
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