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Obispos latinoamericanos al servicio de la juventud

Durante esta semana, del 6 al 10 de agosto, los obispos de Latinoamérica que participarán en el sínodo de obispos en Roma sobre “El joven, la fe y el discernimiento vocacional”, se reunieron en Bogotá, Colombia, junto al equipo latinoamericano de Pastoral Juvenil, para planificar y apoyar a los jóvenes del continente.
Jueves 09 de Agosto del 2018
  
De nuestro país viajaron el obispo de San Marcos de Arica Mons. Moisés Atisha, -quién también es presidente de la Comisión Nacional de Pastoral Juvenil de la CECh- Mons. Cristián Roncagliolo, obispo auxiliar de Santiago, y Ricardo Nadales, director del Área Agentes de la CECh y que también pertenece al equipo latinoamericano por su calidad de asesor de la Pastoral Juvenil del Cono Sur (Brasil, Uruguay, Paraguay, Argentina y Chile).

Temáticas

Nadales relata que aparte del equipo latinoamericano de Pastoral Juvenil, son 25 obispos de Latinoamérica que van al sínodo (faltaron cerca de 4) los que participan en este encuentro organizado por el CELAM.

“Hemos estado abordado desde la metodología experiencial el tema de la propuesta del sínodo partiendo por escuchar a los jóvenes desde el instrumento de consulta que se hizo en todo el continente, con la sistematización de lo que ahí salió, luego trabajando con el documento emanado del encuentro presinodal que trabajaron 300 jóvenes en marzo pasado en Roma, profundizando con ellos, analizando y teniendo algunos testimonios en videos de jóvenes que participaron y nos compartieron los contenidos ahí tratados” señala.

Agrega el director del Área Agentes, que “estuvimos tratando la etapa del discernimiento desde las opciones que han surgido desde América Latina con relación a la juventud, desde Río de Janeiro hasta Aparecida y después teniendo un ejercicio a través de la oración para discernir los caminos por donde el Señor nos está llamando a acompañar a los jóvenes.

Vinieron cerca de 40 jóvenes, con los que los obispos tuvieron la oportunidad de conversar sobre lo que están pasando. Ellos habían leído el documento presinodal y fue un diálogo muy, muy fructífero que permitió aterrizar más cosas, concretar, escuchar de la boca de los mismos jóvenes lo que están viviendo.

Ricardo Nadales cuenta que desde la noche del miércoles han estado trabajando en las temáticas desde donde se pueden ir abordando los diálogos que va a permitir el sínodo, en relación a la opción preferencial por los jóvenes, a la transmisión de la fe, a la Iglesia en salida, una Iglesia que debe ser joven, el tema de la conversión, algunos temas emergentes o complejos que estamos viviendo en Latinoamérica como la violencia, la droga, el alcohol, la prostitución, los migrantes, temas que apuntan a la afectividad y sexualidad, algunos sobre acompañamiento y los asesores que trabajan con los jóvenes.

Tiempo de gracia

La impresión del presidente de la Comisión Nacional de Pastoral Juvenil de la CECh, Mons. Moisés Atisha, es que “ha sido un tiempo valioso, de gracia, poder compartir con los demás hermanos obispos que van al sínodo, las reflexiones que en sus países pudieron elaborar. La mirada tiene coincidencias en cuanto a cómo se vive el encuentro entre la Iglesia y el mundo de los jóvenes, la transmisión de la fe, y el discernimiento de las vocaciones”.

El obispo de Arica señala que hay puntos en común entre ellos, como las dificultades en entender a veces toda la realidad juvenil y que queda corta la presencia y el acompañamiento a la hora del discernimiento de los proyectos de vida.

“Duele comprobar – dice- que hay una situación de descenso de la presencia de la Iglesia en los últimos 15 o 20 años en toda América Latina y que eso viene como respuesta de un quedarse anclado, paralizado por las estructuras y la pérdida del vigor que significa el encuentro con Jesucristo”.

¿Cómo solucionarlo? Mons. Atisha agrega que “nos produce un refuerzo en el ánimo y en la esperanza ver que tenemos coincidencia en el deseo de dejar trabajar al Espíritu Santo, y de mirar juntos por dónde nos van soplando estos tiempos, los destinos de la comunidad eclesial, y redescubrir la necesidad de escuchar, acompañar, y compartir, los espacios juveniles”.

“Creo que es una oportunidad grande la que estamos teniendo de mirar juntos, y de discernir juntos este momento previo al sínodo para llegar con sintonía de lo que nos gustaría que recogiese la reflexión del sínodo. Un momento de rejuvenecer la Iglesia, de volver a los amores primeros, y de convertir de verdad en norte de nuestra preocupación la juventud y su contexto, cultura, anhelos y sueños que ellos traen” finaliza.

En comunión

Monseñor Cristián Roncagliolo, junto a Mons. Atisha, fueron elegidos por sus hermanos obispos en la Asamblea Plenaria de abril para asistir al sínodo que se realizará en octubre, en Roma.

Para el obispo auxiliar de Santiago “Este encuentro ha sido una experiencia extraordinaria donde nos hemos reunido todos los que hemos sido convocados al sínodo de los obispos, un grupo de jóvenes y algunos sacerdotes, y hemos profundizado en el documento que inspira el próximo sínodo sobre los jóvenes. Hemos profundizado en la fe, en el discernimiento, también en de qué forma nosotros podemos crecer en nuestra capacidad de trabajo pastoral con los jóvenes y cómo podemos mejorar la evangelización en ellos. Escuchamos el testimonio de varios jóvenes que nos han ayudado a comprender sus inquietudes, anhelos y esperanzas. Este encuentro nos prepara en comunión con la Iglesia latinoamericana para que podamos hacer un aporte sustancioso en el sínodo de octubre en el que nos reunimos con el Santo Padre”.

Finalmente, Ricardo Nadales agrega su impresión sobre este encuentro que termina el viernes 10: “Ha sido un muy buen encuentro, ellos (los obispos) lo han valorado en esta clave: ponerse al servicio de la metodología para ir compenetrándose de lo que vamos viendo. La experiencia del encuentro con los jóvenes, muy valioso”.

Fuente: Área Agentes CECh
Comunicaciones CECh




Bogotá, 09/08/2018

 
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