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En Día de la Asunción de la Virgen María
Bodas de Plata Celebró hermana Carmelita Descalza de Osorno

Con una solemne y emotiva eucaristía, la hermana Bernardita de Jesús Crucificado, celebró 25 años de vida religiosa contemplativa en el Monasterio de las Carmelitas Descalzas de Osorno y renovó sus votos de entrega al Señor Jesús.
Jueves 16 de Agosto del 2018
  
Durante la celebración, presidida por el obispo Jorge Concha Cayuqueo, Administrador Apostólico de la Diócesis, la comunidad de religiosas amenizaron la misa con los cántos que llevaron a la asamblea a reflexionar, a encontrarse más de cerca con la Palabra del Señor y a adentrarse más en ese encuentro personal con el que uno siempre debiera experimentar en la Eucaristía, comentaron los asistentes.

“Un cuarto de siglo de vida religiosa vivida, cumple la hermana Bernardita. Si le preguntáramos, sin duda ella diría muchas cosas para compartirnos de cómo ha sido la vida y cómo lo ha experimentado. Seguramente ha sido una vida con entrega y problemas, porque toda vida lleva dificultades, pero los dones de Dios han sobresalido, ha sido su Gracia que ha permitido la perseverancia”, aseguró el Administrador Apostólico de Osorno.

También señaló que sin duda “esa perseverancia ha sido feliz. Es una monja contenta, alegre y es así que se expresa en su rostro, en lo que ella dice y cómo lo dice, es porque hay algo en su interior que la tiene así. Ella dice que es Dios el que la llamó, quien mantiene el don de su vocación, lo que la hace feliz. Entonces estamos celebrado una vocación entregada, vivida y eso es un testimonio que nos hace tanto bien a todos y todas”.

“Este testimonio además nos anima a vivir nuestra propia vocación, y en el contexto de esta fiesta de la Asunción de la Santísima Virgen, que no quiere decir necesariamente arriba, sino que se refiere también a una asunción de mayor comunion y cercanía con Dios en cuerpo y alma. Este, es un don concedido a María, es la expresión de su especial comunión con el Padre y con Jesucristo”, añadió el obispo.

“La presencia de la vida contemplativa, que está ubicada en el corazón mismo de la Iglesia, también pretende vivir, dar testimonio y desde ahí servir y hasta lograr esa íntima comunión con el Señor. Esta vida contemplativa quiere testimoniar que Dios es tan grande, tan inmenso que vale la pena entregale la vida a Él, en total abandono y en desprendimiento por pura adoración y por puro amor, sin más motivo. Es Dios y con eso basta”, continuó.

“Querida hermana Bernardita, que esta fiesta tan significativa, anime siempre tu entrega en esta forma de vida contemplativa, en el Carmelo. Que María interceda siempre por ti, ella que supo de dolores, de búsqueda de unidad con el Señor en el diario vivir, donde descubrió y experimentó su testimonio de servicio”, finalizó.

En la oportunidad también los presentes, familiares y amigos de las Carmelitas Descalzas, participaron silenciosa y atentamente en cada uno de los momentos de la eucaristía, donde monseñor Jorge Concha pidió “al Señor por toda la Vida Religiosa que también celebra su día. Por todas las religiosas y religiosos de nuestra patria y de nuestra Diócesis de Osorno, para que Dios permita que podamos vivir bien nuestra vocación, y el servicio que ésta compromete para con los demás y en la comunidad”.

Fuente: Comunicaciones Osorno


Osorno, 16/08/2018

 
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