/
/
/
/
/
/
   
Editorial: Construyamos juntos la esperanza

Pensar en el bien común, desde los valores del humanismo cristiano, nos ayuda a volver a poner en el centro de nuestras relaciones personales y cívicas el respeto a las personas por el simple hecho de ser tales, el cuidado de su vida física y espiritual y la promoción de su dignidad.
Lunes 10 de Septiembre del 2018
  
El presidente la Conferencia Episcopal de Chile, monseñor Santiago Silva, dedicó su primera editorial de septiembre a la esperanza. Su reflexión comienza señalando que “Septiembre es tiempo de primavera y la misma naturaleza nos demuestra que siempre es posible nacer de nuevo y levantarse, pese a las dificultades. Muchas veces sentimos legítimamente que esa capacidad de renovación, que es propia de la creación de Dios, no es la adecuada o no es la suficiente. La certeza que no nos debe abandonar es que Jesucristo, fuente de vida nueva, siempre nos acompaña”.

En el texto, el presidente de la CECh destaca que la esperanza es algo de que debemos construir en común: “La esperanza no es algo que llegue simplemente, puesto que requiere una gran disposición espiritual dejarnos alcanzar por el Espíritu. Lo mismo para ayudarnos mutuamente a construirla”.

Hace referencia también a la responsabilidad que tenemos como cristianos: “La vida se nos regala como un don de Dios, también de cada uno de nosotros depende que otros hermanos nuestros puedan tener, todos, una vida digna que les permita caminar, crecer, ser felices y acoger en plenitud este regalo del Señor (…) Como cristianos nos corresponde favorecer el bien común. «Con valentía y lucidez debemos nosotros discernir los actuales signos de los tiempos. La fe profesada nos asegura que Dios entró en la historia para quedarse, para salvar, para redimir y liberar» (Orientaciones Pastorales de la CECh, nº 13)”.

Al finalizar, monseñor Silva afirma que vivir con esperanza implica involucrarse en el bienestar de otros. “Pensar en el bien común, desde los valores del humanismo cristiano, nos ayuda a volver a poner en el centro de nuestras relaciones personales y cívicas el respeto a las personas por el simple hecho de ser tales, el cuidado de su vida física y espiritual y la promoción de su dignidad. (…) Septiembre, tiempo de primvera, nos habla de Dios que recrea la vida, que recrea la esperanza. Vivir con esperanza nos exige involucrarnos”.

-Revisa la editorial completa.

Fuente: Comunicaciones CECh


CECh, 10/09/2018

 
Galerías Fotográficas