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“Somos su pueblo, su historia y Ella es nuestra Madre”
Miles de laicos y peregrinos encaminaron sus pasos hasta Santuario de Andacollo

Con motivo de vivir la Fiesta Chica en honor a “Nuestra Señora del Rosario”, llegaron numerosas personas que se preparan para conmemorar los 125 años de la bendición de la Basílica Menor en el mes de diciembre.
Domingo 07 de Octubre del 2018
  
El calor y el fervor se sentían en el ambiente. Y es que son miles las personas que comenzaron a llegar desde temprano hasta el Santuario de Andacollo, para con una vela dedicar su oración en la Gruta de la Virgen del Rosario y luego ingresar a la Basílica Menor para saludar a la Madre del Señor. Mismo templo que en diciembre próximo conmemorará 125 años de su bendición y por el que se preparó una gigantografía con la imagen de María, mosaico construido con las fotografías de numerosos fieles y devotos, además de paisajes de la zona, acompañados del lema que da vida a la versión 2018 de la Fiesta Chica: “Somos su pueblo, su historia y Ella es nuestra Madre”.

Es así que por la mañana de este domingo 7 de octubre, tuvo lugar la Eucaristía Solemne de Fiesta, que fue presidida por el Arzobispo de La Serena, Mons. René Rebolledo, en compañía de Mons. Gaspar Quintana, Obispo Emérito de Copiapó y quien reside en Andacollo, como también del P. Adam Bartyzol, Rector del Santuario, junto a numerosos sacerdotes, diáconos y seminaristas.

En su homilía, el Arzobispo sostuvo que “traemos con nosotros algunos encargos. ‘Reza por mí y por mi familia, ante la imagen sagrada. No te olvides de presentarme ante la Virgen. Ora porque tengo mucho que agradecerle a la Chinita de Andacollo. Reza, tengo un pariente gravemente enfermo. Encomiéndame a nuestra querida Madre’. En el susurro de la oración, contemplando su bella imagen, que inspira amor, ternura, cercanía, serenidad, limpia hermosura, le vamos participando, uno a uno, todos estos anhelos, sentimientos, alegrías y penas, que Ella sabe acoger y presentar a su Hijo, Jesucristo el Señor, como lo ha hecho desde la aurora de la historia de la salvación”.

Además, destacó el lema de la festividad, indicando que Somos su Pueblo “cuya cabeza es Cristo nuestro Señor, el centro de nuestras vidas. Volvamos, una y otra vez, a hacer de Cristo, el centro de nuestra vida, vale decir, de todo. Hacia Él nuestra mirada, en Él nuestra vida, por Él y en Él cuanto vivimos en nuestras comunidades y en el quehacer de cada día”, Somos su Historia “Ella quiso privilegiar con gran amor a este querido pueblo, del cual ha hecho su morada y que, precisamente en diciembre próximo, celebrará los 125 años de la bendición de la Basílica Menor, este hermoso templo que hoy nos acoge, como también 340 años de la llegada de la imagen de la Virgen a este lugar”, Ella es nuestra Madre “nos lleva en sus manos, nos cobija bajo su manto. Es la Madre de los pobres y sencillos. (…) Es la Madre de los emigrantes y extranjeros que anhelan un mejor porvenir para sus queridas familias. (…) Es la Madre de las hermanas y hermanos de camino de su Hijo. ¡Es nuestra Madre!”.

En tanto, el P. Adam señaló que para él “es la primera fiesta, pero para los peregrinos y los habitantes de Andacollo no, por lo que son ellos mismos los que me enseñan cómo se vive, es decir, con mucha alegría y fe, que es lo primordial de esta celebración”, añadiendo que el lema escogido para esta oportunidad “es un camino que nos ilumina como deberíamos vivir la fiesta y también para el resto del año. Asimismo, reconocer que la historia de nuestra Madre la Virgen forma parte de nuestra vida, de las familias, de los peregrinos, de los que vienen y de los que por distintos motivos no pudieron asistir, como también nosotros en la de Ella, quien nos lleva a su Hijo, Jesús, el centro de nuestra fe”.

Juventud peregrina

Como cada año, la Pastoral Juvenil Arquidiocesana motivó la peregrinación hasta el Santuario andacollino, la que inició el sábado por la noche desde los sectores El Peñón y Maintencillo.

“Este año quisimos motivar a que los jóvenes puedan ser luz del mundo y así ser testigos de Jesús en sus vidas, sobre todo en este tiempo de tinieblas que vive nuestra Iglesia, para que redescubramos el amor y la misericordia de Dios. Por tal motivo, le entregamos a cada peregrino una pulsera de luz, para que ellos reflejen ese amor y entrega total al Señor”, enfatizó el P. Ariel Robledo, Asesor Arquidiocesano de Pastoral Juvenil.

La caminata finalizó con la celebración de la Eucaristía juvenil al alba del día principal de fiesta.

Caminando junto a María

Y fue ante miles de peregrinos que la sagrada imagen de la Virgen, salió alrededor de las 4 de la tarde desde la Basílica Menor, con motivo de dar inicio a la procesión por las calles del pueblo minero, en donde fue acompañada de numerosos bailes religiosos de la Arquidiócesis.

En la ocasión, el caminar de la Virgen estuvo a cargo de la Zonal Elqui de los bailes religiosos, cuyo coordinador, Claudio Olivares, señaló que “estamos muy felices y motivados desde hace mucho tiempo para vivir tanto esta festividad como la que tendrá lugar en diciembre próximo. Se experimenta una alegría enorme porque la Virgen es la Mamita de todos y por eso no hay cansancio, no hay dolor al momento de estar bailando”.

Fuente: Comunicaciones La Serena


Andacollo, 07/10/2018